jueves, 23 de octubre de 2025

HABLAR Y ESCRIBIR CON ARBITRARIEDAD

 HABLAR Y ESCRIBIR CON ARBITRARIEDAD

Francisco Carranza Romero

    El ser humano tiene un sistema de códigos para su comunicación con otros miembros de su comunidad. Y la lengua es un sistema (“conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí”, Diccionario de la Real Academia Española).

LENGUA HABLADA. Los seres humanos, para comunicarse usan gestos y sonidos orales. Los líderes culturales, preocupados de la comprensión de los miembros de su comunidad, determinan el número de sonidos (fonemas) de la lengua que usan y aconsejan que deben ser pronunciados bien. Un sonido o las uniones de sonidos se convierten en palabras con significados que son clasificadas según sus funciones. Las uniones de palabras forman frases y oraciones.

    Todas las expresiones obedecen a las normas creadas para sostener la unidad grupal. Por eso, no basta hablar una lengua; hay que hablar bien. El simple uso no es la regla. El buen uso es la regla.

LENGUA ESCRITA. Los seres humanos, conscientes de la necesidad de conservar lo que piensan y dicen o para poder enviar mensajes a donde no llega la voz, inventaron la escritura con ideogramas (símbolos que representan ideas) y letras (grafías que representan los sonidos). Estaban conscientes de la realidad: Verba volant; scripta manent. Y, para evitar el uso arbitrario de las grafías, el grupo culto de los usuarios estableció las normas que ayudaran la comprensión y unidad de los escribientes.

    El idioma castellano es de escritura alfabética latina. Desde los tiempos de Elio Antonio de Nebrija se ha repetido el principio: “Una letra para cada sonido, y un sonido para cada letra”. Aquí surge el problema porque cada hablante tiene su forma de hablar (idiolecto) y cada grupo humano tiene su habla diferente según su localidad (dialecto). El deseo, por más bueno que sea, no siempre se hace realidad; por eso seguimos con problemas que debemos conocerlos y corregirlos para colaborar en la unidad hispánica.

    Cito algunos casos donde hay problemas:

Vocales: diptongos crecientes (cuarto, piano) y decrecientes (aire, peine). Los adiptongos o hiatos se marcan con tilde: cafetería, capicúa, oí, país.

Consonantes: las letras c, g tienen dos realizaciones fonéticas cada una.

    La letra ce con las vocales a, o, u suena como k (oclusivo palatal sordo): casa, comida, culantro; con e, i es fricativo sibilante: cerca, círculo.

    La letra ge con vocales a, o, u es oclusivo velar sonoro: gato, gota, gula; con e, i se pronuncia como la jota (fricativo velar sordo): gente, gitano.

     En las pronunciaciones de ce, ci, s, z hay los fenómenos de ceceo y seseo (en Andalucía e Hispanoamérica).

    En la pronunciación de las letras ye y elle la mayoría opta por el yeísmo. Los bilingües quechua-español diferencian bien la ye de la elle.

    También hay grupos consonánticos en inicio de sílaba: br, bl (bramar, blando), pr, pl (soprano, plano), tr, tl (tráfico, atleta), gr, gl (grato, glacial), cr, cl (cráneo, declinar), fr, fl (franco, flaco). En margen final de sílaba no se realizan.

Dos letras mudas: La consonante h (hambre, huevo) y la vocal u en estos casos: que, quinto.

    Nebrija, considerado el primer lingüista y gramático de la lengua castellana, ya tocó los problemas mencionados en el “Vocabulario castellano - latino” (1495, Universidad de Salamanca) y en “Reglas de orthographía en la lengua castellana” (1517, Alcalá de Henares). He tenido acceso a este libro gracias a la edición comentada por Antonio Quilis Morales en 1977, Instituto Caro y Cuervo, Bogotá.

Acentos.

    El castellano tiene dos acentos: acento de intensidad y acento de tono. Para marcarlos, cuando es necesario, se recurre a los signos diacríticos.

Acento de intensidad. Las palabras se clasifican por la ubicación del acento: agudas (pared, pasión), grave (pera, césped), esdrújulas (número), sobreesdrújulas (dígamelo). Los sustantivos, pronombres, adjetivos, verbos, adverbios tienen acentos que, según las normas, pueden llevar la tilde o no. La tilde es una rayita oblicua que baja de derecha a izquierda (´).

    Los pronombres átonos son: 1. Personales: me, te, se, la, lo, le, nos, os. Relativos: quien, que, cual. 2. Los adjetivos átonos: posesivos: mi, tu, su (antepuestos a los nombres).

Acentos de tono. Se distinguen con signos diacríticos dobles: de apertura y cierre.

    De interrogación: ¿…? Ej.: ¿Me comprende?

    De exclamación: ¡…! Ej.: ¡Claro que sí!

    Por la influencia de la ortografía inglesa algunos no escriben los signos de apertura. La lengua castellana tiene sus normas ortográficas que hay que conocerlas y respetarlas. Cada lengua tiene sus normas.

 

Signos de ritmo: coma, punto, punto y coma, puntos suspensivos.

Signos para aclarar o complementar la información. Son signos dobles (de cierre y apertura): entre paréntesis, comillas.

    Para escribir con corrección hay que estudiar las normas de la ortografía de la lengua que se usa. Pero, desgraciadamente, hay documentos oficiales de los ministerios, municipalidades y de otras instituciones (de salud, educación, seguridad, etc.) redactados con muchos errores ortográficos, especialmente de la tilde para marcar el acento de intensidad.

    En el uso de la lengua se mide el nivel de conocimiento de ella. El uso con conocimiento de los códigos lingüísticos diferencia al hablante culto del inculto.

 

EL CASTELLANO EN PERÚ

    ¡Ay, Perú! es la exclamación espontánea al ver en muchos lugares palabras que deberían llevar tilde pero que están sin tilde como en estos ejemplos: PERU en las placas de los vehículos. POLICIA, COMISARIA en los vehículos, uniformes y locales policiales. MAXIMA referente a velocidad y altura en las vías de transporte. MONTICULO, AGATAS, OVALO en los nombres de lugares y calles. NUMERO, PORTERIA, SOTANO en la entrada de los edificios y en los estacionamientos. CARNICERIA, CLINICA, LAVANDERIA, LICORERIA, NOTARIA, OPTICA, PERFUMERIA, SASTRERIA, VIDRIERIA en los avisos. CESAR, ALCANTARA, CESPEDES, ROCIO en los nombres, Ni hablar de los anuncios en los mercados donde los avisos y nombres de productos están con errores de letras y tildes. Un caos babélico.

   Y hay palabras que cambian de significado por la tilde: revólver, revolver; público, publico, publicó. 

    Cuando se hace la observación de estos errores y horrores ortográficos, la respuesta del que se cree sabihondo de la lengua es: “Las letras mayúsculas no llevan tilde”. Y, cuando se le pregunta: ¿En qué norma de ortografía se basa para decir eso? La respuesta inmediata y tajante del sabihondo-ignorante: ¡Así es! La ignorancia, realmente, es patológica.

    En el estacionamiento de un centro de ventas de una universidad hay avisos con letras minúsculas donde la palabra vehículo aparece sin tilde 2 veces; pero en plural, qué sorpresa, está con tilde. Cuando comenté sobre estos y otros errores ortográficos, uno con uniforme de empleado me respondió con su atrevida y patética sinceridad: “Por las puras huevas habla. ¡Esto es Perú!” Para este ciudadano el Perú no tiene remedio; y hace recordar la pregunta del personaje Zavalita: “¿En qué momento se jodió el Perú?” (Mario Vargas Llosa: “Conversación en la Catedral”).

    Los que redactan los documentos oficiales, los que fabrican las placas y los que redactan y pintan los avisos públicos ignoran las normas básicas de la ortografía castellana. Y los que reciben y pagan por estos materiales plagados de errores lingüísticos son otros ignorantes y cómplices; por tanto, no deben echar la culpa sólo a los ignorantes escribientes y técnicos (técnico: palabra esdrújula que lleva tilde sin excepción).

    La educación escolarizada en todos los niveles (primaria, secundaria y superior) tiene que enfatizar en el buen uso de la lengua en sus realizaciones oral y escrita para superar las arbitrariedades lingüísticas. Pero, desgraciadamente, los grados de escolarización y los títulos académicos no garantizan el uso correcto de la lengua. Se puede tener conocimiento de muchos datos; pero, escribir y explicar en forma correcta y sencilla es saber. “[…] hoy en día resulta evidente que el solo conocimiento de la estructura de la lengua no garantiza un desempeño eficaz en las interacciones comunicativas. Los procedimientos que se llevan a cabo en el aula de clase deben centrar su atención pedagógica en los usos lingüísticos y comunicativos con el fin de que los estudiantes desarrollen un saber hacer cosas con las palabras”. (Lomas, p. 21, citado por Edilberto Cruz).

    Más allá de la ortografía también hay errores gramaticales en el uso de la lengua castellana: concordancia de género y número; conjugación verbal, especialmente de los verbos irregulares que en latín también son irregulares; consecutio temporum

    Las redes sociales y los avisos en las vías y en todo lugar demuestran el nivel cultural de los ciudadanos de una localidad, porque la lengua es un factor cultural muy importante. Por esta anarquía o majadería fonémica, ortográfica y gramatical se conoce el nivel lingüístico de los usuarios.

Una propuesta para incentivar la competencia lingüística escrita: En los concursos para los cargos donde la comunicación escrita cumple su función, se debe pedir la redacción sobre un tema sin recurrir a los aparatos electrónicos. Así se podrá seleccionar funcionarios con buen nivel de conocimiento de la lengua. Los que registran las partidas de nacimiento son los que han diversificado los apellidos de los hermanos del mismo padre y madre creando problemas que, para corregirlos, hay que gastar tiempo y dinero porque es un proceso burocrático. Como ejemplos cito los apellidos más comunes con varias versiones de escritura, siendo la primera la correcta: González, Gonsález, Gonsalez, Gonzales; Sánchez, Sanchez, Sanches; Rodríguez, Rodriguez, Rodrigues… El registrador de las partidas ignora el origen del sufijo -ez (hijo de, hija de). Y hasta se justifica autoritario: “En los nombres propios no hay reglas”. Para él o ella va este principio latino: Uti non abuti. Quien no asume su error nunca superará su estado de ignorancia.

    Pero, Perú no es el único país donde hay estos errores en el uso de la lengua castellana; viajando o leyendo constatamos las faltas. Error de muchos, consuelo de tontos.

 

Referencias

Cruz Espejo, Edilberto; 2009, “Nuevo elogio a Nebrija”, Academia colombiana de la lengua,

    Bogotá.

Lomas, Carlos: 1999, “Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras.” Paidós, Barcelona.



domingo, 29 de junio de 2025

INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA

 

INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA    

Francisco Carranza Romero                                      

                                       

                                           Abril 2025 en UNASAM

INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA        

Francisco Carranza Romero

RESUMEN

Si el mundo andino ya era de diversidad cultural; con la llegada de los españoles en el Siglo XVI se volvió más multicultural. Esta multiculturalidad se manifiesta en la posición de la lengua y cultura de los conquistadores sobre la aborigen. Sin embargo, la relación del hombre andino con la naturaleza es de trato familiar: Patsa (Pacha) Mama (Madre Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol), Wayra Yaya (Padre Viento). Por eso el andino defiende su naturaleza. Además, cada hombre se realiza con la práctica de su diálogo interno.

Palabras clave: confrontación, cultura, defensa, dominador, dominado, horizontal, interculturalidad, mayéutica, naturaleza, quechua, realizarse, vertical.

Abstract

If the Andean world was already culturally diverse; with the arrival of the Spanish in the 16th century, it became even more multicultural. This multiculturality is manifested in the position of the language and culture of the conquistadors towards the aboriginal. Nevertheless, the relation between the Andean man and nature is on familial grounds: Patsa (Pacha) Mama (Mother Earth), Yaku Mama (Mother Water), Inti Yaya (Father Sun), Wayra Yaya (Father Wind). Due to these relations, the Andean person defends nature. Additionally, each person becomes into being with the practice of their internal dialogue.

Key words: confrontation, culture, defense, dominator, dominated, horizontal, interculturality, mayeutique, nature, quechua, become, vertical 

 

I. INTRODUCCIÓN

    La cultura es la respuesta creativa del homo sapiens en su esforzada sobrevivencia en realidades naturales (geografía, clima y biósfera), temporales y sociales. Abarca las labores de consecución, producción y elaboración de alimentos; construcción de viviendas, caminos y canales, y la fabricación de herramientas, ropas y medicinas. Es también la actitud humana ante la naturaleza y su valoración.

    Los pobladores andinos, en el caso del Perú, consideran a toda la naturaleza (supramundo, submundo y este mundo) como un ser que tiene la energía viva; por eso la tratan con familiaridad y tratan de comunicarse con ella ante cualquier proyecto y problema. Algunos logran comunicarse; otros, no. Ella también responde a la gente que la busca con buenas intenciones.

 

II. METODOLOGÍA

    Como desde 1532, año de la captura del inca Atahualpa y el inicio de la imposición de la cultura hispanoeuropea, el Perú experimenta la vida de la convivencia violenta y pacífica de las culturas. Y, para expresar cómo es esta convivencia prefiero usar la palabra vivencial porque la interculturalidad la he experimentado en mi propia vida; por eso no recurro a los léxicos de origen griego: émico y ético.

    La educación escolarizada que tiene el mismo currículo para las ciudades y las áreas rurales es la que expone realmente el problema de la convivencia cultural. En la escuela de mi comunidad de Quitaracsa, (distrito de Yuramarca, provincia de Huaylas, departamento de Áncash, Perú) hasta el segundo grado de primaria tuve los primeros contactos con los textos oficiales sólo en castellano. En la escuela de Caraz donde terminé la Primaria, también experimenté el uso exclusivo de la lengua castellana en las clases, textos, exámenes y documentos. En la Secundaria en el Seminario San Francisco de Sales, en Huaraz, al estudiar las lenguas latina y griega pude comparar con la lengua quechua, porque usan más desinencias que preposiciones. De algo me sirvió mi lengua materna. Después, en mi vida profesional en y fuera del Perú comparé que hay lenguas como la quechua en que los nombres, pronombres y adjetivos no tienen el morfema de género. El orden sintagmático quechua: adjetivo - sustantivo, oración simple: sujeto -  objeto - verbo, oración compuesta subordinada: oración subordinada - oración principal también fue objeto de comparación con otras lenguas.

 

III. INTERCULTURALIDAD

    La inter-cultural-(i)dad es un proceso de conocimiento, comprensión, realización y tipos de compartimiento de las culturas.

    Las respuestas a diferentes realidades naturales y sociohistóricas originan las diferencias culturales. Sin embargo, el ser humano, en la convivencia con otros que son diferentes, se anima a realizar su introspección para conocer mejor su propia cultura, así la puede comparar con la del otro. Sólo conociendo bien su propia cultura se puede apreciar la otra.

    Un caso real: Los seres humanos, cuando se congregan, necesitan códigos comunes para poder expresar sus pensamientos y sentimientos, y también para entender (estado mental de decodificación) los pensamientos y sentimientos de otros. Así se crean las lenguas. Como esta creación lingüística se da en diferentes lugares y épocas es necesario el esfuerzo constante de aprender nuevos códigos y normas para comprenderse recíprocamente y participar en los proyectos comunes. Y la lengua viva está en constante innovación.

    Como se observa, el ser humano es el agente creador, difusor y preservador de la cultura, y el cuidador de la naturaleza.

    En otras actividades humanas de sobrevivencia también se comparten las experiencias y reflexiones. Por ejemplo, el aprovechamiento de plantas y animales como alimento y medicina para el bienestar de la realidad física, mental y espiritual. La explicación de su propia realidad existencial también es compartida y heredada. Así sabemos que somos seres con cultura milenaria.

 

Elementos de la interculturalidad: A, B.  

A: yo, lo mío. También nosotros (él o ella y yo) y nuestro (lo suyo y lo mío) excluyentes porque toman en cuenta sólo a los de su grupo por tener ciertos elementos similares: etnia, nacionalidad, poder socioeconómico, cultura... Se excluye al interlocutor (tú). Un ejemplo de nosotros excluyente lo encontramos en el pronombre de la lengua quechua: nuqakuna (nuqa: yo; -kuna morf. del plural) = egos, yoes, solamente nosotros. Es el egoísmo colectivo (¿oxímoron o contradictio in adjecto?).

B: tú, el otro (de otra etnia, nacionalidad y cultura) y la naturaleza.

  

CLASES DE INTERCULTURALIDAD

    El ser humano, ante el otro, se compara y saca sus conclusiones. Así se acerca a otro con diferentes actitudes que las llamamos clases de interculturalidad.

1. Interculturalidad vertical o subordinada. Entre los seres humanos es un fenómeno personal, local, nacional e internacional. También se da en la relación con la naturaleza.

1.1. El dominador (A) impone su cultura a otro (B): A/B

Actitud del dominador (A). Considera al otro como un ser menospreciado, despreciado, subestimado y marginal. Con esta actitud impone su cultura a otro porque se considera superior y patrón. Así los dominadores impusieron e imponen sus lenguas, creencias y otras expresiones culturales a los dominados. Recurriendo a los léxicos “civilización, desarrollo, progreso y salvación” afectaron y afectan la vida de los dominados a quienes los califican de “bárbaros, subdesarrollados, atrasados, incivilizados y gentiles”.

    En nuestros días, los que tienen el poder adornan esta actitud sociocultural con bonitas palabras: “globalización, internacionalización y homogenización”; pero, lo que pretenden es que otros acepten sus políticas y creencias. Así “globalizan”, “homogenizan” imponiendo lo suyo. En el ámbito religioso, mientras predican el ecumenismo tratan de imponer sus creencias y ritos.

    El ciudadano de la urbe, espacio donde se concentra el poder, quiere imponer al ciudadano del área rural su manera de pensar (modus cogitandi), su forma de vida (modus vivendi) y su manera de actuar (modus operandi).

    Los profesionales egresados de los centros superiores se sienten dueños de la verdad y tratan de imponer sus criterios a los que no tienen ese nivel de estudios. Así, los títulos profesionales, algunas veces, no sirven para servir mejor a la sociedad.

    Los médicos, aun teniendo el mismo objetivo de salvar vidas, muchas veces no se aceptan por tener sus formaciones académicas con métodos y sistemas diferentes. Los de la escuela biomédica (positivista, hegemónica, institucional) no aceptan a sus colegas que curan con otros métodos; por eso, a la actividad de ellos la califican como Medicina Alternativa (tradicional, herbal).

    Como el diálogo es de imposición de A sobre B no hay posibilidad de entenderse.

    Las fronteras visibles e invisibles que separan a las gentes son muros o zanjas fabricados para advertir al otro: este espacio es mío, tú no debes pasar aquí si no aceptas mis condiciones.

 

Actitud del dominado (B). El dominado, para sobrevivir, se subordina consciente o inconscientemente ante el dominador y su cultura. Por ejemplo: El estudiante del área rural que estudia con docentes que no conocen la realidad rural; por tanto, no la valoran. Algunos docentes van al campo, como los policías, con la intención de domar y domesticar al campesino. En las clases se usan los materiales didácticos elaborados por y para los citadinos.

    Si este estudiante del área rural continúa la educación escolarizada en una realidad citadina, lejos de su pueblo natal, porque en su pueblo no hay un centro escolar de más alto nivel, puede llegar a pensar y aceptar que su cultura es inferior. Además, como los medios de comunicación y los materiales escritos se ocupan poco de los asuntos de la zona rural, siente la presión sociocultural y se convierte en un alienado que se avergüenza de su cultura. Si tiene nombres y apellidos impuestos por los que se apropiaron las tierras desde la época del repartimiento y por los bautismos hasta busca sus raíces más allá de su localidad. Y, cuando llega a tener su descendencia, le pone el nombre que le parece extraño (extranjero) que ha escuchado o visto sin preocuparse de la ortografía ni del significado.

    El trato de dominación se da también a la naturaleza. La tierra es maltratada, explotada y contaminada por óxidos (de carbono y de zinc) porque hay gentes y empresas voraces que sólo buscan sus beneficios económicos sin importarles la salud de la capa tectónica y de la biósfera del tiempo presente y del futuro que recibirán los descendientes. Así las urbes se convierten en estructuras de cemento, asfalto, vidrio, plásticos, papeles y metales. El agua no se salva de esta destrucción con óxidos como de mercurio; los lagos, ríos y mares se están convirtiendo en basurales y en cementerios de animales y vegetales; por eso, algunos están en peligro de desaparecer. El aire está cada día más contaminado con el monóxido de carbono. La energía solar también podría ser aprovechada sólo con fines particulares y egoístas. Además, la energía nuclear mal utilizada ya es una amenaza para la vida de nuestro planeta. El papa Francisco ya dijo: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” (encíclica Laudato si).

 

1.2. El dominado cuestiona y se rebela: B/A

    Cuando el dominado (B) reflexiona sobre la injusta situación en que está, comprende su situación; entonces, se atreve a cuestionar el sistema.

    El estudiante de la zona rural, cuando por su experiencia diaria y estudios llega a comprender la injusticia, se atreve a cuestionar el sistema y se rebela contra este modus operandi de la dominación. Entonces, es calificado de “rebelde, revoltoso, subversivo, insurrecto…” y hasta puede recibir sanciones. Pensar sobre la injusta realidad y cuestionarla, desgraciadamente, tiene sus consecuencias. La historia de la humanidad nos da ejemplos de algunos rebeldes que sufrieron castigos y hasta murieron por pedir y exigir los cambios justos. La celebración cristiana de la Semana Santa es una referencia histórica de la captura, tortura y muerte de quien predicó: “Mandatum novum do vobis ut diligatis invicem” (Mandato nuevo os doy que os améis los unos a los otros), Juan 13:34.

    Las revoluciones y luchas contra la dominación son respuestas o insurrecciones contra las injusticias. Pero estas luchas, muchas veces, llegan a convertirse en venganzas y revanchismos.

    El rebelde culto, cuando tiene su descendencia, se atreve a ponerle nombre con conocimiento del significado y de la buena combinación semántica con los apellidos. Los andinos quechuas, que no han renunciado a su cultura, dicen: Shutipis naanim: El nombre también es camino (destino). Los latinos también dijeron: Nomen est omen.

    La interculturalidad vertical, como vemos, es la práctica de la alteridad u otredad que no ayuda la convivencia pacífica del yo con el otro; al contrario, fomenta la desconfianza, odio, resentimiento, violencia y desencuentro.

2. INTERCULTURALIDAD HORIZONTAL O COORDINADA: A-B

    Es el respeto mutuo entre A (yo) y B (otro). Es ponerse en el lugar del otro. Es el pronombre “nosotros” y el adjetivo “nuestro” que incluyen al otro. En quechua se expresa con el morfema incluyente -ntsik (QI) o -nchik (QII). Nuqantsik o nuqanchik: Nosotros (incluye al interlocutor). Un quechuahablante, al ofrecer el hospedaje a alguien, le dice: Kaymi wasintsik: Ésta es nuestra casa (Mi casa es también tu casa).


    En una actividad académica decimos: Yachakuntsik (yachaku-ntsik): Aprendemos (todos). El que expone y los receptores participan en esta acción dialógica horizontal. Pero, para enfatizar esta actividad con reciprocidad, decimos: Yachatsinakuntsik (yacha-tsi-naku-ntsik): Nos enseñamos recíprocamente. El morfema -naku es de reciprocidad.

    Este acercamiento interpersonal, a pesar de las diferencias, es de apertura mental, tolerancia, fraternidad y solidaridad. Tanto A como B asumen esta actitud y práctica porque conocen, aceptan y valoran bien sus culturas (riquezas compartibles) y se respetan. Esta actitud es de aceptación recíproca donde cada uno aporta en el cuidado del bien personal y común. Es el encuentro y reencuentro fraternos.

    El estudio voluntario de otra lengua, fuera de la materna, es una muestra clara del deseo de comunicarse con el otro que tiene lengua diferente. Así se llega a conocer y aceptar que cada lengua contiene riquezas culturales (idea, historia…); por eso, lingüísticamente, no hay ninguna lengua superior ni inferior; son códigos que sirven para la comunicación. La interpretación (texto oral) y la traducción (texto escrito) son las prácticas de la interculturalidad lingüística.

    La medicina integracionista o de complementariedad es una forma de ayudarse para cuidar la salud humana recurriendo a cualquier medio porque el objetivo es uno: cuidar la salud y prolongar la vida.

    El humanismo, la fraternidad, el ecumenismo y el comunitarismo son pensamientos, actitudes y prácticas de la interculturalidad horizontal que se ponen en práctica en las relaciones interpersonales, intersociales e internacionales.

    Así, la naturaleza también merece este trato de respeto y amor que encontramos en las culturas indígenas.

 

LA INTERCULTURALIDAD Y LAS CULTURAS INDÍGENAS

    Con este pensamiento y actitud de la interculturalidad horizontal, las culturas indígenas de América merecen el respeto porque son herencias de nuestros antepasados. Es la riqueza cultural milenaria que sobrevive gracias a la resistencia de los que asumen la indigenidad con amor y valor; y no tanto por la política educativa de los ministerios de educación. 

    La educación escolarizada tiene mucho que aportar en la formación de los estudiantes con apertura mental y afectiva para que conozcan, amen y respeten su propia cultura y la del otro. Los docentes y estudiantes son los verdaderos protagonistas de la interculturalidad horizontal. Los profesionales egresados de los estudios superiores deben ser ejemplos del respeto y cuidado de nuestra humanidad y de nuestra naturaleza (nuestra casa común). El objetivo principal de la educación no es la ganancia económica, es el servicio de transmisión de la cultura nacional e internacional. El progreso no se mide sólo por el ingreso monetario; sino por participar en la construcción de la vida en paz y equilibrio con otros y con la naturaleza.

 

LA CULTURA ANDINA Y LA NATURALEZA

    La naturaleza es la depositaria de la historia de la humanidad. Si todos pudiéramos oír sus voces de amor, alegría y llanto la entenderíamos y dialogaríamos con ella.

    El poblador andino considera a la naturaleza como un ente vivo con quien vive y dialoga; por eso hay expresiones que la califican con amor y respeto: Patsa (pacha) Mama (Madre Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol) y Wayra Yaya (Padre Aire). Antes de beber el licor, se hace el brindis a la madre naturaleza (Patsa Mamata upyatsiy). En los bordes de los caminos se ven morritos de piedras (apachita), son las ofrendas de los viajeros a la naturaleza. Kay patsam wasintsik: Este mundo es nuestra casa. El sol también recibe el saludo acompañado de la venia cuando en las mañanas llegan sus primeros rayos. Inti Yaya, rimaykukullaqmi: Padre Sol, te saludo con afecto y respeto.

  Con este pensamiento los pobladores de las comunidades andinas se enfrentan a las empresas que, en nombre del progreso y desarrollo, afectan los humedales, los ríos, los terrenos de cultivo y la biósfera. Las empresas, generalmente, tienen el apoyo de las instituciones: el poder ejecutivo que está en la urbe capital, de las fuerzas del orden y seguridad (policía y ejército) y del poder judicial (jueces y estudios de abogados). En esta confrontación desigual se sacrifican muchas vidas de los valientes defensores de la madre naturaleza.

    “Si los nativos valientes y amantes de sus pueblos bajaran la guardia o fueran vencidos “civilizadamente” (encarcelados, tiroteados, sobornados, engañados) por los emisarios de las empresas ávidas de las riquezas, ¿quiénes defenderán esas tierras?” (Carranza, 2016).  Así, la interculturalidad queda lejos de hacerse realidad. Sin embargo, es nuestra meta defenderla para seguir viviendo.

    Además, los andinos continúan el diálogo con sus difuntos, les ofrecen comida, bebida y alguna otra ofrenda. Consideran que la vida (kaway o kawsay) y la muerte (wañuy) son las dos caras o momentos de la existencia. Recurriendo a la raíz de ambas palabras se puede explicar la relación unidireccional:

Ka w a Flecha derecha con relleno sólido  Wañu

Flecha abajo con relleno sólido Flecha abajo con relleno sólido

Wa ñ u

 

INTERCULTURALIDAD INTERNA

    El ser humano, resultado del largo proceso de evolución física, mental y espiritual, tiene en su interior sus alter egos que están en constante relación. Durante su estado consciente o inconsciente, experimenta la intervención de sus alter egos en cada instante. Estos elementos se comunican y hasta pugnan entre ellos. Cada persona, por su vida y experiencias los categoriza; pero, con reflexión y sabiduría, debe armonizarlos para sustentarse de ellos y realizarse como persona al servicio de sí mismo, de los demás y de la madre naturaleza.

    Debe recurrir a sus raíces históricas y a los datos que ha recibido de su familia y de la sociedad durante las etapas de su vida. ¿Inconsciente colectivo? El problema es saber cómo están archivados los elementos culturales para recurrir a ellos oportunamente. El que ha asumido su realidad multiétnica y multicultural por no haber disuelto su identidad tiene más ventajas para reflexionar y actuar cuando es necesario porque puede recurrir a esa riqueza cultural o sabiduría que tiene en su interior.

    Un quechua, aunque haya tenido contacto y asimilado otras culturas por donde ha transitado, si ha asumido su identidad plural, recuerda con afecto y seriedad las enseñanzas de su hogar, de su comunidad, de la escuela en todos sus niveles, de sus lecturas y de sus experiencias en la sociedad y en los centros de labor.

    Aquí cito algunas expresiones quechuas sobre la interculturalidad entre humanos y con la madre naturaleza:

    Alli runapa shiminta wiyachakur, qampis alli kanki: Si escuchas atentamente la voz de gente buena, tú también serás gente buena.

    Kikikipa shimikita alli wiyar, yachaq kanki: Si escuchas atentamente tu propia voz, serás sabio.

    Patsa mamapa shiminta wiyachakur, alli yachaq kanki: Si escuchas atentamente la voz de la madre naturaleza, serás buen sabio.

    Kikikim kikikita tapukunayki. Kikikichawmi kikin shimi kaykan: Tú mismo debes preguntarte a ti mismo. En tu interior está la verdadera respuesta. 

    Lo importante en estos mensajes es poder oír (wiyay); escuchar, atender (wiyachakuy); y entender (kaayiy) a otra gente, a sí mismo y a la naturaleza. Muchos oyen; pocos escuchan; y poquísimos entienden lo que escuchan.

 

Mayéutica quechua

    La palabra polisémica quechua qishpi nos hace pensar que los quechuas tenemos nuestro proceso de realización, iluminación y salvación – nuestra mayéutica- que se demuestra con las siguientes expresiones:

Qishpiy: superar el peligro. Chuqaykarpis, chuqata qishpirii: Aun tosiendo, acabo de superar la tos.

Qishpikuy (referente a mujer): dar a luz, parir. Kay wasichaw qamta qishpikurqaq: A ti te di a luz en esta casa.

    También se refiere al proceso del parto mental. Kay qillqata qishpikurquu: He dado a luz este escrito. He creado este texto escrito.

Qishpikay: realizarse, superarse.

     Alli runa kanaykipaq qishpikanki: Te realizarás para ser gente buena.

    Alli qishpikashqam yachatsikuyta yachan: El que se ha realizado bien, sabe enseñar.

    Qapaq, qammi qishpitsimarqayki: Dios, tú me ayudaste a realizarme.

    Kikikim qishpikunki, qishpikanki: Tú mismo realizas tu parto (mental) y te realizas.

 

    Recuerdo un relato que tantas veces escuché de mis mayores: Los antiguos pobladores de Quitaracsa, antes de la llegada de los cazadores y reclutadores de gentes para llevarlas a los trabajos en las minas y obrajes, huyeron a la selva alta con la esperanza de retornar cuando pasara esa época fatal; pero, los que no pudieron hacer aquel largo y difícil viaje de huida por la edad o por sus condiciones físicas se internaron con todas sus cosas valiosas a un lugar encantado llamado Yaynu. Desde entonces moran allí, sólo salen para manifestarse a algunos escogidos.

    Cuando el narrador era Eulogio Romero Villanueva, mi abuelo materno, el relato terminaba con su exhortación de siempre: Yaynu mana kutimuptinqa; kikikikuna punkun kichaq aywayanki: Si el Yaynu no retorna; ustedes mismos vayan a abrir su puerta. (Carranza, 2000).

    Aquel Yaynu está también en nuestro interior; lo que nos toca es hacer el esfuerzo de entrar para salir con experiencias y conocimientos valiosos. Verdad, abuelo, cuánta razón tenías. Kikintsikmi naanintsikta rurar purikuntsik: Nosotros mismos caminamos haciendo nuestro camino.

 

IV. CONCLUSIONES

1. Necesitamos promover la ecología mental para respetar a otro superando las diferencias de etnia, nacionalidad y cultura (creencia, lengua, gastronomía, vestimenta…).

2. La interculturalidad horizontal es la salvación de la humanidad y de la naturaleza. Es nuestro proyecto común de realizar la solidaridad intergeneracional: pensar no sólo en el presente sino también en el futuro. Es la difícil realización del comunitarismo superando el individualismo. 

3. La educación de interculturalidad horizontal -la cultura de la vida- se debe dar en todo momento y lugar: en el hogar, en la escuela, en la sociedad y en todo lugar y momento. Por ejemplo, la falta de interculturalidad en los centros de salud. “Enfermarse no es un mero hecho fisiológico; siempre hay efectos adyacentes, desde el sufrimiento psicológico hasta las repercusiones laborales, gastos y pérdidas de toda suerte” (Caminha de Souza, 2017, p. 242, en Torres – Anguiano: Recuperando la vida).

4. Así como nos preocupamos de que no se extingan las plantas y los animales; también nos debemos preocupar de que no se extingan las culturas (lenguas, creencias, músicas, danzas, comidas, medicinas…). “No debemos entender […] por progreso la destrucción de la (cultura) antecesora y la superposición de otra con fines de opresión y dominación extranjerizante” (López p. 39).

    Nuestras culturas indígenas son nuestras riquezas milenarias que debemos cuidarlas, defenderlas y mejorarlas con amor y respeto.

5. Si la ciencia y la tecnología no ayudan a conservar la vida de la humanidad y de la madre naturaleza, son cómplices y herramientas de la destrucción.

6. Si nuestro objetivo es la salud y vida de la humanidad y de la naturaleza, fomentemos la actitud y los estudios integracionistas o de complementariedad. Superemos la mentalidad reduccionista.

7. Enfrentemos el futuro con amor y solidaridad por tener el futuro común; sin el resentimiento ni los complejos de superioridad ni de inferioridad (Carranza, “Los indígenas y el bicentenario de la independencia del Perú”). Entendiendo que el Perú es diverso debemos construir el nuevo Perú de todos.


Referencias

Caminha de Souza Ribeiro, Claudio Luis: 2017, “El cuerpo como ecología: sensorialidad y

    sanación en el norte del Perú” en “Recuperando la vida”, coordinadores; Vicente Torres y

    Víctor Anguiano, Edit. Ríos Profundos, Lima.

Carranza Romero, Francisco: 2000, “Madre Tierra, Padre Sol”, Computer Age, Trujillo, Perú.

    2003, “Diccionario quechua ancashino-castellano”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.

    2023, “Diccionario español-quechua ancashino”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.

  https://universoquechua.blogspot.com/2016/02/los-nativos-defienden-nuestra-biosfera.html

 https://universoquechua.blogspot.com/2021/07/los-indigenas-y-el-bicentenario-de-la.html

López Domínguez, Noemy: 2024, “Danzas tradicionales de Áncash”, Killa Edit., Huaraz, Perú.

Papa Francisco: 2015, “Laudato si”.