lunes, 9 de marzo de 2026

CONVIVENCIA HUMANA Y CANINA EN LAS URBES

 CONVIVENCIA HUMANA Y CANINA EN LAS URBES

Francisco Carranza Romero

Las urbes actuales no están pobladas solamente de gentes; cada día aumentan las mascotas. Entre éstas, los perros constituyen la mayor cantidad y hasta son considerados como miembros de la familia humana porque rompen la soledad. Algunos canes no comen la sobra de sus amigos o dueños humanos, tienen su menú especial; son bañados y arreglados con criterios estéticos de los cosmetólogos caninos; si hace frío usan ciertas ropas y zapatitos; las clínicas especializadas en cinología velan por su salud y, cuando se mueren, son enterrados en cementerios especiales.

Sin embargo, la convivencia no planificada de humanos y canes dentro de la casa y en áreas públicas externas crea problemas de higiene, salud, orden y asuntos legales.

Higiene y salud. Las áreas de césped de los parques y bordes de las aceras, por más que parezcan bellos paisajes verdes, no están en condiciones como para sentarse o echarse cómoda y despreocupadamente porque se han convertido en urinarios y cagaderos de perros que son sacados de las casas no sólo para pasearlos y relajarlos sino también, como se ve en la realidad, para que hagan sus necesidades. Generalmente, los que hacen pasear los perros son gentes contratadas para este servicio; pocas veces son los propios dueños. 

Las personas que transitan por las aceras deben tomar muchas precauciones; más aún en las aceras estrechas y sinuosas para evitarse experiencias desagradables. Hay deposiciones perrunas regadas en los pisos: dispersas o en montoncitos de toda forma, consistencia, dimensión, color y olor. Por la cantidad de excrementos en las áreas públicas se deduce que son pocos los que recogen la mugre en bolsitas y las botan en los basureros establecidos y no en cualquier lugar como se ven en los bordes de las aceras. Estas caquitas perrunas, una vez resecas, pulverizadas y atomizadas vuelan con el viento, se pegan en la ropa, cara y cabellera de los caminantes; entran a las fosas nasales, bocas y ojos de quien sea; y también entran a las casas en las plantas de los zapatos porque muy pocos se los quitan y dejan en la entrada como se acostumbra en algunos países de Asia. 

Las manchas oscuras que parecen aceite derramado o humedad de agua debajo de los postes, bancos, graderías y esquinas son los resultados de las meadas continuas de los perros machos. Las perras, sólo abren las piernas y riegan las plantas y pisos. Toda esta asperjada se hace ante la mirada complaciente y despreocupada de sus cuidadores.

Los excrementos y orinas de perros en áreas públicas son elementos que contaminan y afectan la salud física de la gente que vive en las urbes.

Orden, respeto y tranquilidad. Algunos que hacen pasear a uno o varios perros ensartados, al ver a los transeúntes humanos caminando en sentido contrario, no los toman en cuenta; van despreocupados mirando y escuchando sus teléfonos celulares o con los ojos dirigidos a otro lugar sin hacerse a un lado con su manada. Ante esta conducta del desconsiderado cuidador de perro, el peatón es el que cede el paso bajando con todos los riesgos hasta la vía por donde transitan los vehículos o hacia algún margen que puede estar en desnivel. El peatón trata de evitar el contacto, ladrido y mordedura del perro. 

En los edificios multifamiliares los ladridos y aullidos perrunos dentro y fuera de las viviendas rompen la tranquilidad de los humanos que moran allí. Y, cuando se aconseja y exige que las mascotas deben ocupar sus espacios, algunos cinófilos (los que aman al perro) alzan la voz sin pensar sobre los cuidados y las normas de convivencia entre gentes y animales. Esto afecta a la salud mental de la gente. La cinofilia, en las urbes del Siglo XXI, va ganando a la antropofilia. 

Ley sobre los perros. Cuando un perro daña el bien común, asusta o muerde a otra mascota o gente, ¿quién debe asumir la responsabilidad legal? El uso de correa y bozal no son suficientes para controlar a los perros agresivos pasivos o activos. Por esta esta razón es urgente crear normas sobre los perros (De canibus lex). Como ciudadano que vive en la ciudad propongo algunas sugerencias: 

El perro que vive en la ciudad debe estar registrado en un organismo de la institución local con sus datos de edad, raza, color y otras características particulares. Algunas personas que gustan fabricarse sus linajes extranjeros pueden también hacer lo mismo para sus queridas mascotas. 

Debe tener un microchip para ser identificado y ubicado rápidamente cuando se pierde o se enferma o cuando es autor de algún daño. 

Debe tener su ficha de vacuna a fin de evitar la transmisión de enfermedades que puedan contagiar a su especie y a los humanos cercanos. 

Se debe crear el seguro obligatorio del perro, lo cual debe ser pagado por el dueño, para indemnizar los daños y perjuicios causados por su perro. 

Lar urbes entre ladridos y mordidas. De tanto convivir con los perros, la vida urbana, poco a poco se va volviendo en perra vida, un calificativo que encaja bien a la realidad actual de algunas urbes donde los políticos, autoridades y perros no sólo ladran, sino que también muerden ávida y placenteramente. Y en el verano de clima canicular, todos sentimos el calor como mordidas de perros.

Los filósofos, artistas y psicólogos pueden opinar mejor sobre los cinocéfalos de tiempos remotos. Como se ve, hay mucho tema no sólo para los cinólogos.







miércoles, 4 de febrero de 2026

UNA VIDA RECORDADA Y CONTADA

 

UNA VIDA RECORDADA Y CONTADA

Francisco Carranza Romero

 

Puede ser una imagen de texto que dice "AMADEO B. AGUILAR AGUILAR ಮ್ರ್.ಿ UN MOLINO DE CARAZ Y OTRAS HISTORIAS. c"

 

Amadeo Bernardo Aguilar Aguilar, autor del libro “Un molino de Caraz” (2025, Ornitorrinco Editores, Lima) narra con emotiva sencillez la realidad multiétnica y multicultural del Perú y los acontecimientos que dejaron huellas en su vida: su nacimiento en un hogar donde se habla castellano y quechua, la unidad familiar, las creencias, las fiestas populares, los vecinos y amigos, los centros educativos y otras peripecias de su vida. Las fotos familiares demuestran con objetividad sus relatos.

El ser humano inicia su vida en un lugar y fecha sin haberla programado. Nuestro nacimiento es nuestro destino. Todos, sin excepción, somos indígenas según el verdadero significado de la palabra; además, somos seres con historia de hace siglos y milenios. Y, mientras crecemos vamos sintiendo muchas simpatías y antipatías sociales, culturales, por el color de la piel y por el lugar de nacimiento. En esta situación de prejuicios hay pocos como Amadeo que asumen con orgullo sus orígenes; mientras otros viven mintiendo y arreglando sus historias.

Sobre su nacimiento e infancia junto al molino de Raupo, en Caraz, (Áncash, Perú en 1948), dice “… un universo de ruidos y silencios, de aguas y juegos, de miedos y alegrías. Allí descubrí que la vida, como la harina, se forma en la molienda constante del tiempo” (p. 19). Este libro de Amachu (hipocorístico de Amadeo) es para leerlo con calma y reflexión porque es la historia de un peruano que no ha perdido su choledad, su peruanidad aun viviendo y realizándose profesionalmente fuera del Perú. La educación escolarizada en todos los niveles, por suerte, no lo domesticó ni colonizó ni le quitó su orgullo; le sirvió para encontrarse consigo mismo. Hay dos relatos en español y quechua ancashino del Callejón de Huaylas.

Cuando cuenta sobre sus experiencias infantiles en los campos y cerros de la Cordillera Negra aparecen espontáneas, cual hongos después de la lluvia, los hipocorísticos quechuas (variación cariñosa del nombre propio: palatalización de los sonidos y reducción de sílabas), topónimos, zoónimos, fitónimos y etnónimos; entonces se siente la presencia de la lengua quechua que sobrevive gracias a la resistencia de los propios usuarios; no tanto por la política lingüística de los ministerios de educación y cultura.

La vida, como en todo grupo humano, está basada en creencias y símbolos como los siguientes: “Cuando a mediodía quería comprar sal, me decían: No hay porque tenían la creencia de que vender sal a mediodía traía mala suerte” (p. 29). “En ese tiempo… había panaderías, una pequeña bandera blanca lo indicaba” (p. 50). La banderita blanca también indicaba la venta de la chicha blanca de maní. La banderita roja indicaba la venta de carne o chicha de jora.

Conocí a Amachu en la Escuela 339 cuando llegué a Caraz, capital de la provincia de Huaylas, para continuar los estudios de primaria porque en mi pueblo de Quitaracsa había sólo hasta el Segundo Año, gran logro de mis mayores que viajaron hasta Lima para solicitar, suplicar y aligerar los trámites. Él estaba en un grado menor que yo. Era otro pie descalzo como yo. Su descripción de los estudiantes procedentes del campo es real: “Creo que todos los de la zona rural hablaban más quechua que castellano, los entendí hablar algunas veces, aunque en clase estaba prohibido hablarlo” (53). “... algunos que venían de las aldeas agrícolas… con gran esfuerzo hablaban castellano; conversaban en quechua entre ellos, en voz baja” (p. 150). Yo también era un niño que tenía mejor comunicación en quechua que en castellano. Al hablar del quechua dice algo testimonial: “Al pasar del medio rural al medio urbano fui descubriendo la importancia de esa lengua. Era normal en el medio rural, pero en la ciudad tenía poca aceptación y muchas veces era ignorada o menos apreciada” (p. 79). La educación escolarizada peruana, entonces y hoy, sigue siendo castellanizante en las clases, textos y exámenes. En las ciudades, para hablar nuestra lengua nativa teníamos que bajar la voz para evitar las burlas y menosprecios de los que, por sus apellidos y códigos de comunicación, se sentían ser los descendientes directos de los colonizadores. Ignoraban que los nombres fueron impuestos por el bautismo; los apellidos eran de los que se repartieron las tierras con gentes, animales y plantas. Gracias al qapaq (divinidad) algunos seguimos atreviéndonos a usar la lengua de nuestros ancestros cuando conviene, y la investigamos con afecto.

Amachu y yo compartimos la vida escolar de la secundaria en el seminario diocesano San Francisco de Sales, en Huaraz. Yo me salí del seminario junto a otros rebeldes seminaristas faltando un año para concluir la secundaria. Los monjes benedictinos estadounidenses -los superiores- y nosotros -estudiantes andinos- no nos comprendimos por tener el modus cogitandi diferente.

Después de seis décadas nos hemos vuelto a ver en Lima y nos hemos contado tantas aventuras vividas dentro y fuera del Perú. Es que él, después de graduarse en la Facultad de Ciencias Económicas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, continuó sus estudios de postgrado en Economía Rural en Bélgica. Tanto en Perú como en Bélgica laboró como pudo mientras estudiaba. Sus logros son productos de sus esfuerzos.

Nos comparte una experiencia amarga del 25 de julio de 1986 que afectó a su esposa belga y a su hijito cuando fue a recoger su nuevo pasaporte porque fue capturado y encerrado en el calabozo del Palacio de Justicia porque Bernardo Aguilar Aguilar estaba en la lista de los buscados por la policía; su argumento y protesta de que él era Amadeo Bernardo Aguilar Aguilar no cambió la situación. El 31 de julio, gracias a la intervención de un abogado, se aclaró: la persona buscada por la justicia había nacido en Huata en 1904; el detenido había nacido en Caraz en 1948. “Después de una semana salí en la tarde del viernes primero de agosto. Me quedaba un pensamiento o una pregunta: cuántas personas se encuentran injustamente en las cárceles del país y aún peor, ¿tendrán a alguien que se ocupe de ellas? (131). Es la triste realidad: La justicia se hace sorda y ciega cuando el acusado es pobre y sin influencias.

Y, gracias a este libro deduzco que el cura Vicente Aguilar fue quien subió el cerro piramidal Shuytujirca (shuytu hirka: colina piramidal) que está sobre Quitaracsa, y que demostrando su alegría por haberlo logrado gritó eufórico desde la colina un ¡aaji! que se escuchó hasta en el poblado. Desde entonces la colina es más conocida como Kuura Qaparinan (donde el cura grita el aaji de alegría). Y ese atrevido cura había sido tío de Amadeo Aguilar. Una grata sorpresa, Amachu.



lunes, 19 de enero de 2026

DANIEL HARO HARO, UNA VIDA CUIDANDO LOS OJOS

 

DANIEL HARO HARO, UNA VIDA CUIDANDO LOS OJOS

Francisco Carranza Romero

En noviembre de 2025, mi esposa y yo, enterados de la delicada salud de la hermana Amparo, fuimos a su comunidad religiosa donde ella me entregó otro libro escrito por su hermano Daniel: “Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú” (2025). Este oftalmólogo de rica trayectoria profesional ya había escrito “Para una historia de la oftalmología en el Perú” (2008) y “Oftalmología en la altura” (2019).

¿Quién es Daniel Enrique Haro Haro? Es un profesional que vive ayudando a la gente en la conservación de la salud visual. Nació en la provincia andina de Carhuaz

 (Áncash, Perú) en 1938. Egresado de la Facultad de Medicina de San Fernando, Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y doctorado por la Universidad Cayetano Heredia. Ha participado activamente en la vida de la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO) ocupando varios cargos, vicepresidente de la Junta Directiva 1985-19876; y presidente de Junta Directiva 1995-1996. En junio de 2023 le encargaron hacer el himno de SPO, labor que cumplió con la ayuda de su hija Maribel. Mark Contreras (Universidad Nacional de Música) compuso la música del himno. Y en diciembre de 2023, con motivo de la celebración del Día de la Oftalmología fue cantado por Rocío Ardito, Gabriela Quezada y María del Carmen Quiroz.

En sus tres libros en orden retrospectivo, vemos sus investigaciones, esfuerzos y deseos de que la profesión médica esté al servicio de todos los que tienen problemas de salud.

“Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú” (2025). Dice con humildad: “No pretendo que esta publicación sea una historia, ni siquiera un relato o crónica del devenir oftalmológico peruano. Deseo que sea un intento de reactualizar nuestro ayer corporativo para reivindicar a personajes olvidados, a quienes les debemos gratitud eterna por lo que hicieron … a favor de la especialidad en nuestra nación” (p. 48). Nos comparte los datos históricos: “Durante el siglo XIX, la labor oftalmológica en nuestro país estaba a cargo de médicos y cirujanos generales que se encargaban de solucionar algunos problemas de la salud ocular de la población” (p. 8). La Cátedra de Oftalmología fue creada en 1871 en la Facultad de Medicina de San Fernando (UNMSM), siendo José María Romero el encargado de la cátedra. Y con justa razón él es reconocido como padre de la oftalmología peruana.

El 21 de agosto de 1941, en asamblea general, por el pedido de los médicos Jorge Valdeavellano y Carlos Yori se creó la Sociedad Peruana de Otorrinolaringología y Oftalmología juntando dos especialidades médicas. Esta convivencia duró hasta el 23 de diciembre de 1958 en que se separaron pacífica y amablemente. El 29 de diciembre del mismo año se fundó la Sociedad Peruana de Oftalmología (SPO). Presidente: Hugo Bayona. Secretario: Alberto Castillo. Y el 4 de enero de 1959 fue la Ceremonia de Instalación de la Primera Junta Directiva. Luego se preparó el estatuto y se eligió el símbolo de SPO.

El Estatuto tiene tres objetivos: 1. “Ético-deontológico y gremial, a fin de velar el ejercicio profesional con ética y decoro, … favoreciendo las relaciones personales e institucionales”.

2. “Científico-docente, para propender la elevación del nivel científico de la especialidad”.

3. “Preventivo-social, siguiendo los conceptos de medicina preventiva, … especialmente en los aspectos de la educación sanitaria” (p. 33).

El símbolo escogido para SPO fue “el ojo de Chavín” que aparece en el monolito conocido como el Lanzón de Chavín (1200 a. C.-400 a. C.). Es el símbolo de la peruanidad.  

 




“Oftalmología en la altura” (2019). Son los resultados de sus investigaciones en la región andina, cuna de las culturas Chavín, Huari, Tiahuanaco, Inca. Desde hace milenios mucha gente vive en la zona jalca (3000- 4800msnm) donde las condiciones naturales afectan a la salud. Aquí está una enfermedad ocular: Glaucoma (quyru en quechua). Carnosidad en los ojos. El doctor Haro dice con conocimiento de causa: “El pterigión, afección ocular común en el Perú, tiene una connotación importante en la sierra, no por la gravedad de sus síntomas y signos, ni por las dificultades en su tratamiento quirúrgico, sino por la falta de atención primaria de salud ocular y la inequidad por parte del Estado en la atención de miles de pobladores de los andes, convirtiéndose en causa importante de ceguera” (p. 84). A mayor altura menos glaucoma; pero, “En el Perú, se calcula que el 20% de ciegos es por causa del glaucoma y se considera que igual porcentaje de la población… está en peligro de contraer esta terrible enfermedad. Por estas razones, el glaucoma debe ser detectado a tiempo” (p. 104). Él, como andino que es, denuncia el centralismo en el servicio de salud. “El pterigión, … causa de la ceguera en las comunidades andinas, por falta de humanidad y por inequidad en la atención de la salud de los peruanos que viven en lugares alejados” (p. 15). “En mi largo trajinar por la sierra desde niño… he mirado al Perú Profundo, donde millones de peruanos y peruanas viven privados de la atención primaria de salud, y tratan de aliviar sus dolencias como pueden por la inequidad existente” (p. 173). La injusta realidad social del Perú donde el paciente del área rural, para recibir la atención médica, debe hacer el largo viaje a la urbe donde están localizados los centros de salud.

Por sus servicios en las áreas rurales conoció las enfermedades del ojo de los pobladores y las formas de tratamiento tradicional. Además, pudo conocer las creencias relacionadas con la vista como “mal de ojo” u “ojeo” (ñawipa: lit. por el ojo, por la mirada). Descarga afectiva visual descontrolada a un ser que aún no ha desarrollado su defensa. Por algo, los que saben aconsejan que los niños no deben ser expuestos antes de que cumpla los tres meses. Y la persona mayor debe evitar la expresión de mucho afecto visual, verbal y gestual, ni tener mucho contacto porque lo enferma. La adultez no es sólo acumulación del tiempo vivido, es también la acumulación de conocimientos para no afectar a su comunidad. Los síntomas del mal de ojo: fiebre, vómito, diarrea, anorexia, insomnio y abulia. Su curación tradicional: Una persona mayor -después de lavarse bien las manos- frota todo el cuerpo del niño con granos de sal natural. Después de este acto el paciente comienza a sentir alivio: la fiebre comienza a bajar lentamente, cesan el vómito y la diarrea, se abre el apetito, duerme bien y tiene ganas de vivir que las expresa con sus movimientos y expresiones alegres.

La salud, educación y seguridad, desgraciadamente, no llegan a los pobres y a las zonas pobres y se han convertido en actividades privadas porque son buenos negocios.

“Para una historia de la oftalmología en el Perú” (2008). Hablando de los errores de los médicos que producen enfermedades (iatrogenia) reconoce con humildad que “La iatrogenia está latente en cualquier especialidad… Es evidente que cuando se recurre a la oftalmología, en forma arbitraria y desmedida, se originan … padecimientos iatrogénicos” (p. 186). “Algo más grave sucede en aquellas personas que hacen mal uso de lentes de contacto; ya que en Perú no sólo lo recetan los médicos oftalmólogos, sino los optómetras y ópticos” (p. 187). Y denuncia la cruda realidad: “A diario se comprueba… que individuos que no poseen la menor preparación ni la titulación correspondiente ejercen ilegalmente la especialidad, poniendo en grave riesgo la salud ocular de la población que acude a sus “consultorios” (p. 190). Es el intrusismo de gente que comercializa la salud.   

Compartimos las preocupaciones del doctor Daniel Enrique Haro Haro. Los centros educativos en todos los niveles: Primaria, Secundaria, Estudios Superiores deben tener el objetivo principal: formar personas útiles para sí mismos, para la sociedad y para la naturaleza. Pero, como se ve en la realidad, el proceso educativo está formando a gentes sólo para ganar dinero como sea; porque el dinero se ha convertido en la medida del ser humano.

 Referencias

Haro Haro, Daniel Enrique: 2008 “Para una historia de la oftalmología en el Perú”. Lima, 

    Forma e Imagen.

    2019 “Oftalmología en la altura”. Lima, RF Publicaciones y servicios.

    2025 “Los albores y el devenir de la oftalmología en el Perú”. Lima, Lucent Peru S.A.C.


jueves, 23 de octubre de 2025

HABLAR Y ESCRIBIR CON ARBITRARIEDAD

 HABLAR Y ESCRIBIR CON ARBITRARIEDAD

Francisco Carranza Romero

    El ser humano tiene un sistema de códigos para su comunicación con otros miembros de su comunidad. Y la lengua es un sistema (“conjunto de reglas o principios sobre una materia racionalmente enlazados entre sí”, Diccionario de la Real Academia Española).

LENGUA HABLADA. Los seres humanos, para comunicarse usan gestos y sonidos orales. Los líderes culturales, preocupados de la comprensión de los miembros de su comunidad, determinan el número de sonidos (fonemas) de la lengua que usan y aconsejan que deben ser pronunciados bien. Un sonido o las uniones de sonidos se convierten en palabras con significados que son clasificadas según sus funciones. Las uniones de palabras forman frases y oraciones.

    Todas las expresiones obedecen a las normas creadas para sostener la unidad grupal. Por eso, no basta hablar una lengua; hay que hablar bien. El simple uso no es la regla. El buen uso es la regla.

LENGUA ESCRITA. Los seres humanos, conscientes de la necesidad de conservar lo que piensan y dicen o para poder enviar mensajes a donde no llega la voz, inventaron la escritura con ideogramas (símbolos que representan ideas) y letras (grafías que representan los sonidos). Estaban conscientes de la realidad: Verba volant; scripta manent. Y, para evitar el uso arbitrario de las grafías, el grupo culto de los usuarios estableció las normas que ayudaran la comprensión y unidad de los escribientes.

    El idioma castellano es de escritura alfabética latina. Desde los tiempos de Elio Antonio de Nebrija se ha repetido el principio: “Una letra para cada sonido, y un sonido para cada letra”. Aquí surge el problema porque cada hablante tiene su forma de hablar (idiolecto) y cada grupo humano tiene su habla diferente según su localidad (dialecto). El deseo, por más bueno que sea, no siempre se hace realidad; por eso seguimos con problemas que debemos conocerlos y corregirlos para colaborar en la unidad hispánica.

    Cito algunos casos donde hay problemas:

Vocales: diptongos crecientes (cuarto, piano) y decrecientes (aire, peine). Los adiptongos o hiatos se marcan con tilde: cafetería, capicúa, oí, país.

Consonantes: las letras c, g tienen dos realizaciones fonéticas cada una.

    La letra ce con las vocales a, o, u suena como k (oclusivo palatal sordo): casa, comida, culantro; con e, i es fricativo sibilante: cerca, círculo.

    La letra ge con vocales a, o, u es oclusivo velar sonoro: gato, gota, gula; con e, i se pronuncia como la jota (fricativo velar sordo): gente, gitano.

     En las pronunciaciones de ce, ci, s, z hay los fenómenos de ceceo y seseo (en Andalucía e Hispanoamérica).

    En la pronunciación de las letras ye y elle la mayoría opta por el yeísmo. Los bilingües quechua-español diferencian bien la ye de la elle.

    También hay grupos consonánticos en inicio de sílaba: br, bl (bramar, blando), pr, pl (soprano, plano), tr, tl (tráfico, atleta), gr, gl (grato, glacial), cr, cl (cráneo, declinar), fr, fl (franco, flaco). En margen final de sílaba no se realizan.

Dos letras mudas: La consonante h (hambre, huevo) y la vocal u en estos casos: que, quinto.

    Nebrija, considerado el primer lingüista y gramático de la lengua castellana, ya tocó los problemas mencionados en el “Vocabulario castellano - latino” (1495, Universidad de Salamanca) y en “Reglas de orthographía en la lengua castellana” (1517, Alcalá de Henares). He tenido acceso a este libro gracias a la edición comentada por Antonio Quilis Morales en 1977, Instituto Caro y Cuervo, Bogotá.

Acentos.

    El castellano tiene dos acentos: acento de intensidad y acento de tono. Para marcarlos, cuando es necesario, se recurre a los signos diacríticos.

Acento de intensidad. Las palabras se clasifican por la ubicación del acento: agudas (pared, pasión), grave (pera, césped), esdrújulas (número), sobreesdrújulas (dígamelo). Los sustantivos, pronombres, adjetivos, verbos, adverbios tienen acentos que, según las normas, pueden llevar la tilde o no. La tilde es una rayita oblicua que baja de derecha a izquierda (´).

    Los pronombres átonos son: 1. Personales: me, te, se, la, lo, le, nos, os. Relativos: quien, que, cual. 2. Los adjetivos átonos: posesivos: mi, tu, su (antepuestos a los nombres).

Acentos de tono. Se distinguen con signos diacríticos dobles: de apertura y cierre.

    De interrogación: ¿…? Ej.: ¿Me comprende?

    De exclamación: ¡…! Ej.: ¡Claro que sí!

    Por la influencia de la ortografía inglesa algunos no escriben los signos de apertura. La lengua castellana tiene sus normas ortográficas que hay que conocerlas y respetarlas. Cada lengua tiene sus normas.

 

Signos de ritmo: coma, punto, punto y coma, puntos suspensivos.

Signos para aclarar o complementar la información. Son signos dobles (de cierre y apertura): entre paréntesis, comillas.

    Para escribir con corrección hay que estudiar las normas de la ortografía de la lengua que se usa. Pero, desgraciadamente, hay documentos oficiales de los ministerios, municipalidades y de otras instituciones (de salud, educación, seguridad, etc.) redactados con muchos errores ortográficos, especialmente de la tilde para marcar el acento de intensidad.

    En el uso de la lengua se mide el nivel de conocimiento de ella. El uso con conocimiento de los códigos lingüísticos diferencia al hablante culto del inculto.

 

EL CASTELLANO EN PERÚ

    ¡Ay, Perú! es la exclamación espontánea al ver en muchos lugares palabras que deberían llevar tilde pero que están sin tilde como en estos ejemplos: PERU en las placas de los vehículos. POLICIA, COMISARIA en los vehículos, uniformes y locales policiales. MAXIMA referente a velocidad y altura en las vías de transporte. MONTICULO, AGATAS, OVALO en los nombres de lugares y calles. NUMERO, PORTERIA, SOTANO en la entrada de los edificios y en los estacionamientos. CARNICERIA, CLINICA, LAVANDERIA, LICORERIA, NOTARIA, OPTICA, PERFUMERIA, SASTRERIA, VIDRIERIA en los avisos. CESAR, ALCANTARA, CESPEDES, ROCIO en los nombres, Ni hablar de los anuncios en los mercados donde los avisos y nombres de productos están con errores de letras y tildes. Un caos babélico.

   Y hay palabras que cambian de significado por la tilde: revólver, revolver; público, publico, publicó. 

    Cuando se hace la observación de estos errores y horrores ortográficos, la respuesta del que se cree sabihondo de la lengua es: “Las letras mayúsculas no llevan tilde”. Y, cuando se le pregunta: ¿En qué norma de ortografía se basa para decir eso? La respuesta inmediata y tajante del sabihondo-ignorante: ¡Así es! La ignorancia, realmente, es patológica.

    En el estacionamiento de un centro de ventas de una universidad hay avisos con letras minúsculas donde la palabra vehículo aparece sin tilde 2 veces; pero en plural, qué sorpresa, está con tilde. Cuando comenté sobre estos y otros errores ortográficos, uno con uniforme de empleado me respondió con su atrevida y patética sinceridad: “Por las puras huevas habla. ¡Esto es Perú!” Para este ciudadano el Perú no tiene remedio; y hace recordar la pregunta del personaje Zavalita: “¿En qué momento se jodió el Perú?” (Mario Vargas Llosa: “Conversación en la Catedral”).

    Los que redactan los documentos oficiales, los que fabrican las placas y los que redactan y pintan los avisos públicos ignoran las normas básicas de la ortografía castellana. Y los que reciben y pagan por estos materiales plagados de errores lingüísticos son otros ignorantes y cómplices; por tanto, no deben echar la culpa sólo a los ignorantes escribientes y técnicos (técnico: palabra esdrújula que lleva tilde sin excepción).

    La educación escolarizada en todos los niveles (primaria, secundaria y superior) tiene que enfatizar en el buen uso de la lengua en sus realizaciones oral y escrita para superar las arbitrariedades lingüísticas. Pero, desgraciadamente, los grados de escolarización y los títulos académicos no garantizan el uso correcto de la lengua. Se puede tener conocimiento de muchos datos; pero, escribir y explicar en forma correcta y sencilla es saber. “[…] hoy en día resulta evidente que el solo conocimiento de la estructura de la lengua no garantiza un desempeño eficaz en las interacciones comunicativas. Los procedimientos que se llevan a cabo en el aula de clase deben centrar su atención pedagógica en los usos lingüísticos y comunicativos con el fin de que los estudiantes desarrollen un saber hacer cosas con las palabras”. (Lomas, p. 21, citado por Edilberto Cruz).

    Más allá de la ortografía también hay errores gramaticales en el uso de la lengua castellana: concordancia de género y número; conjugación verbal, especialmente de los verbos irregulares que en latín también son irregulares; consecutio temporum

    Las redes sociales y los avisos en las vías y en todo lugar demuestran el nivel cultural de los ciudadanos de una localidad, porque la lengua es un factor cultural muy importante. Por esta anarquía o majadería fonémica, ortográfica y gramatical se conoce el nivel lingüístico de los usuarios.

Una propuesta para incentivar la competencia lingüística escrita: En los concursos para los cargos donde la comunicación escrita cumple su función, se debe pedir la redacción sobre un tema sin recurrir a los aparatos electrónicos. Así se podrá seleccionar funcionarios con buen nivel de conocimiento de la lengua. Los que registran las partidas de nacimiento son los que han diversificado los apellidos de los hermanos del mismo padre y madre creando problemas que, para corregirlos, hay que gastar tiempo y dinero porque es un proceso burocrático. Como ejemplos cito los apellidos más comunes con varias versiones de escritura, siendo la primera la correcta: González, Gonsález, Gonsalez, Gonzales; Sánchez, Sanchez, Sanches; Rodríguez, Rodriguez, Rodrigues… El registrador de las partidas ignora el origen del sufijo -ez (hijo de, hija de). Y hasta se justifica autoritario: “En los nombres propios no hay reglas”. Para él o ella va este principio latino: Uti non abuti. Quien no asume su error nunca superará su estado de ignorancia.

    Pero, Perú no es el único país donde hay estos errores en el uso de la lengua castellana; viajando o leyendo constatamos las faltas. Error de muchos, consuelo de tontos.

 

Referencias

Cruz Espejo, Edilberto; 2009, “Nuevo elogio a Nebrija”, Academia colombiana de la lengua,

    Bogotá.

Lomas, Carlos: 1999, “Cómo enseñar a hacer cosas con las palabras.” Paidós, Barcelona.



domingo, 29 de junio de 2025

INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA

 

INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA    

Francisco Carranza Romero                                      

                                       

                                           Abril 2025 en UNASAM

INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA        

Francisco Carranza Romero

RESUMEN

Si el mundo andino ya era de diversidad cultural; con la llegada de los españoles en el Siglo XVI se volvió más multicultural. Esta multiculturalidad se manifiesta en la posición de la lengua y cultura de los conquistadores sobre la aborigen. Sin embargo, la relación del hombre andino con la naturaleza es de trato familiar: Patsa (Pacha) Mama (Madre Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol), Wayra Yaya (Padre Viento). Por eso el andino defiende su naturaleza. Además, cada hombre se realiza con la práctica de su diálogo interno.

Palabras clave: confrontación, cultura, defensa, dominador, dominado, horizontal, interculturalidad, mayéutica, naturaleza, quechua, realizarse, vertical.

Abstract

If the Andean world was already culturally diverse; with the arrival of the Spanish in the 16th century, it became even more multicultural. This multiculturality is manifested in the position of the language and culture of the conquistadors towards the aboriginal. Nevertheless, the relation between the Andean man and nature is on familial grounds: Patsa (Pacha) Mama (Mother Earth), Yaku Mama (Mother Water), Inti Yaya (Father Sun), Wayra Yaya (Father Wind). Due to these relations, the Andean person defends nature. Additionally, each person becomes into being with the practice of their internal dialogue.

Key words: confrontation, culture, defense, dominator, dominated, horizontal, interculturality, mayeutique, nature, quechua, become, vertical 

 

I. INTRODUCCIÓN

    La cultura es la respuesta creativa del homo sapiens en su esforzada sobrevivencia en realidades naturales (geografía, clima y biósfera), temporales y sociales. Abarca las labores de consecución, producción y elaboración de alimentos; construcción de viviendas, caminos y canales, y la fabricación de herramientas, ropas y medicinas. Es también la actitud humana ante la naturaleza y su valoración.

    Los pobladores andinos, en el caso del Perú, consideran a toda la naturaleza (supramundo, submundo y este mundo) como un ser que tiene la energía viva; por eso la tratan con familiaridad y tratan de comunicarse con ella ante cualquier proyecto y problema. Algunos logran comunicarse; otros, no. Ella también responde a la gente que la busca con buenas intenciones.

 

II. METODOLOGÍA

    Como desde 1532, año de la captura del inca Atahualpa y el inicio de la imposición de la cultura hispanoeuropea, el Perú experimenta la vida de la convivencia violenta y pacífica de las culturas. Y, para expresar cómo es esta convivencia prefiero usar la palabra vivencial porque la interculturalidad la he experimentado en mi propia vida; por eso no recurro a los léxicos de origen griego: émico y ético.

    La educación escolarizada que tiene el mismo currículo para las ciudades y las áreas rurales es la que expone realmente el problema de la convivencia cultural. En la escuela de mi comunidad de Quitaracsa, (distrito de Yuramarca, provincia de Huaylas, departamento de Áncash, Perú) hasta el segundo grado de primaria tuve los primeros contactos con los textos oficiales sólo en castellano. En la escuela de Caraz donde terminé la Primaria, también experimenté el uso exclusivo de la lengua castellana en las clases, textos, exámenes y documentos. En la Secundaria en el Seminario San Francisco de Sales, en Huaraz, al estudiar las lenguas latina y griega pude comparar con la lengua quechua, porque usan más desinencias que preposiciones. De algo me sirvió mi lengua materna. Después, en mi vida profesional en y fuera del Perú comparé que hay lenguas como la quechua en que los nombres, pronombres y adjetivos no tienen el morfema de género. El orden sintagmático quechua: adjetivo - sustantivo, oración simple: sujeto -  objeto - verbo, oración compuesta subordinada: oración subordinada - oración principal también fue objeto de comparación con otras lenguas.

 

III. INTERCULTURALIDAD

    La inter-cultural-(i)dad es un proceso de conocimiento, comprensión, realización y tipos de compartimiento de las culturas.

    Las respuestas a diferentes realidades naturales y sociohistóricas originan las diferencias culturales. Sin embargo, el ser humano, en la convivencia con otros que son diferentes, se anima a realizar su introspección para conocer mejor su propia cultura, así la puede comparar con la del otro. Sólo conociendo bien su propia cultura se puede apreciar la otra.

    Un caso real: Los seres humanos, cuando se congregan, necesitan códigos comunes para poder expresar sus pensamientos y sentimientos, y también para entender (estado mental de decodificación) los pensamientos y sentimientos de otros. Así se crean las lenguas. Como esta creación lingüística se da en diferentes lugares y épocas es necesario el esfuerzo constante de aprender nuevos códigos y normas para comprenderse recíprocamente y participar en los proyectos comunes. Y la lengua viva está en constante innovación.

    Como se observa, el ser humano es el agente creador, difusor y preservador de la cultura, y el cuidador de la naturaleza.

    En otras actividades humanas de sobrevivencia también se comparten las experiencias y reflexiones. Por ejemplo, el aprovechamiento de plantas y animales como alimento y medicina para el bienestar de la realidad física, mental y espiritual. La explicación de su propia realidad existencial también es compartida y heredada. Así sabemos que somos seres con cultura milenaria.

 

Elementos de la interculturalidad: A, B.  

A: yo, lo mío. También nosotros (él o ella y yo) y nuestro (lo suyo y lo mío) excluyentes porque toman en cuenta sólo a los de su grupo por tener ciertos elementos similares: etnia, nacionalidad, poder socioeconómico, cultura... Se excluye al interlocutor (tú). Un ejemplo de nosotros excluyente lo encontramos en el pronombre de la lengua quechua: nuqakuna (nuqa: yo; -kuna morf. del plural) = egos, yoes, solamente nosotros. Es el egoísmo colectivo (¿oxímoron o contradictio in adjecto?).

B: tú, el otro (de otra etnia, nacionalidad y cultura) y la naturaleza.

  

CLASES DE INTERCULTURALIDAD

    El ser humano, ante el otro, se compara y saca sus conclusiones. Así se acerca a otro con diferentes actitudes que las llamamos clases de interculturalidad.

1. Interculturalidad vertical o subordinada. Entre los seres humanos es un fenómeno personal, local, nacional e internacional. También se da en la relación con la naturaleza.

1.1. El dominador (A) impone su cultura a otro (B): A/B

Actitud del dominador (A). Considera al otro como un ser menospreciado, despreciado, subestimado y marginal. Con esta actitud impone su cultura a otro porque se considera superior y patrón. Así los dominadores impusieron e imponen sus lenguas, creencias y otras expresiones culturales a los dominados. Recurriendo a los léxicos “civilización, desarrollo, progreso y salvación” afectaron y afectan la vida de los dominados a quienes los califican de “bárbaros, subdesarrollados, atrasados, incivilizados y gentiles”.

    En nuestros días, los que tienen el poder adornan esta actitud sociocultural con bonitas palabras: “globalización, internacionalización y homogenización”; pero, lo que pretenden es que otros acepten sus políticas y creencias. Así “globalizan”, “homogenizan” imponiendo lo suyo. En el ámbito religioso, mientras predican el ecumenismo tratan de imponer sus creencias y ritos.

    El ciudadano de la urbe, espacio donde se concentra el poder, quiere imponer al ciudadano del área rural su manera de pensar (modus cogitandi), su forma de vida (modus vivendi) y su manera de actuar (modus operandi).

    Los profesionales egresados de los centros superiores se sienten dueños de la verdad y tratan de imponer sus criterios a los que no tienen ese nivel de estudios. Así, los títulos profesionales, algunas veces, no sirven para servir mejor a la sociedad.

    Los médicos, aun teniendo el mismo objetivo de salvar vidas, muchas veces no se aceptan por tener sus formaciones académicas con métodos y sistemas diferentes. Los de la escuela biomédica (positivista, hegemónica, institucional) no aceptan a sus colegas que curan con otros métodos; por eso, a la actividad de ellos la califican como Medicina Alternativa (tradicional, herbal).

    Como el diálogo es de imposición de A sobre B no hay posibilidad de entenderse.

    Las fronteras visibles e invisibles que separan a las gentes son muros o zanjas fabricados para advertir al otro: este espacio es mío, tú no debes pasar aquí si no aceptas mis condiciones.

 

Actitud del dominado (B). El dominado, para sobrevivir, se subordina consciente o inconscientemente ante el dominador y su cultura. Por ejemplo: El estudiante del área rural que estudia con docentes que no conocen la realidad rural; por tanto, no la valoran. Algunos docentes van al campo, como los policías, con la intención de domar y domesticar al campesino. En las clases se usan los materiales didácticos elaborados por y para los citadinos.

    Si este estudiante del área rural continúa la educación escolarizada en una realidad citadina, lejos de su pueblo natal, porque en su pueblo no hay un centro escolar de más alto nivel, puede llegar a pensar y aceptar que su cultura es inferior. Además, como los medios de comunicación y los materiales escritos se ocupan poco de los asuntos de la zona rural, siente la presión sociocultural y se convierte en un alienado que se avergüenza de su cultura. Si tiene nombres y apellidos impuestos por los que se apropiaron las tierras desde la época del repartimiento y por los bautismos hasta busca sus raíces más allá de su localidad. Y, cuando llega a tener su descendencia, le pone el nombre que le parece extraño (extranjero) que ha escuchado o visto sin preocuparse de la ortografía ni del significado.

    El trato de dominación se da también a la naturaleza. La tierra es maltratada, explotada y contaminada por óxidos (de carbono y de zinc) porque hay gentes y empresas voraces que sólo buscan sus beneficios económicos sin importarles la salud de la capa tectónica y de la biósfera del tiempo presente y del futuro que recibirán los descendientes. Así las urbes se convierten en estructuras de cemento, asfalto, vidrio, plásticos, papeles y metales. El agua no se salva de esta destrucción con óxidos como de mercurio; los lagos, ríos y mares se están convirtiendo en basurales y en cementerios de animales y vegetales; por eso, algunos están en peligro de desaparecer. El aire está cada día más contaminado con el monóxido de carbono. La energía solar también podría ser aprovechada sólo con fines particulares y egoístas. Además, la energía nuclear mal utilizada ya es una amenaza para la vida de nuestro planeta. El papa Francisco ya dijo: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” (encíclica Laudato si).

 

1.2. El dominado cuestiona y se rebela: B/A

    Cuando el dominado (B) reflexiona sobre la injusta situación en que está, comprende su situación; entonces, se atreve a cuestionar el sistema.

    El estudiante de la zona rural, cuando por su experiencia diaria y estudios llega a comprender la injusticia, se atreve a cuestionar el sistema y se rebela contra este modus operandi de la dominación. Entonces, es calificado de “rebelde, revoltoso, subversivo, insurrecto…” y hasta puede recibir sanciones. Pensar sobre la injusta realidad y cuestionarla, desgraciadamente, tiene sus consecuencias. La historia de la humanidad nos da ejemplos de algunos rebeldes que sufrieron castigos y hasta murieron por pedir y exigir los cambios justos. La celebración cristiana de la Semana Santa es una referencia histórica de la captura, tortura y muerte de quien predicó: “Mandatum novum do vobis ut diligatis invicem” (Mandato nuevo os doy que os améis los unos a los otros), Juan 13-34.

    Las revoluciones y luchas contra la dominación son respuestas o insurrecciones contra las injusticias. Pero estas luchas, muchas veces, llegan a convertirse en venganzas y revanchismos.

    El rebelde culto, cuando tiene su descendencia, se atreve a ponerle nombre con conocimiento del significado y de la buena combinación semántica con los apellidos. Los andinos quechuas, que no han renunciado a su cultura, dicen: Shutipis naanim: El nombre también es camino (destino). Los latinos también dijeron: Nomen est omen.

    La interculturalidad vertical, como vemos, es la práctica de la alteridad u otredad que no ayuda la convivencia pacífica del yo con el otro; al contrario, fomenta la desconfianza, odio, resentimiento, violencia y desencuentro.

2. INTERCULTURALIDAD HORIZONTAL O COORDINADA: A-B

     Es el respeto mutuo entre A (yo) y B (otro). Es ponerse en el lugar del otro. Es el pronombre “nosotros” y el adjetivo “nuestro” que incluyen al otro. En quechua se expresa con el morfema

incluyente -ntsik (QI) o -nchik (QII). Nuqantsik o nuqanchik: Nosotros (incluye al interlocutor). Un quechuahablante, al ofrecer el hospedaje a alguien, le dice: Kaymi wasintsik: Ésta es nuestra casa (Mi casa es también tu casa).

    En una actividad académica decimos: Yachakuntsik (yachaku-ntsik): Aprendemos (todos). El que expone y los receptores participan en esta acción dialógica horizontal. Pero, para enfatizar esta actividad con reciprocidad, decimos: Yachatsinakuntsik (yacha-tsi-naku-ntsik): Nos enseñamos recíprocamente. El morfema -naku es de reciprocidad.

    Este acercamiento interpersonal, a pesar de las diferencias, es de apertura mental, tolerancia, fraternidad y solidaridad. Tanto A como B asumen esta actitud y práctica porque conocen, aceptan y valoran bien sus culturas (riquezas compartibles) y se respetan. Esta actitud es de aceptación recíproca donde cada uno aporta en el cuidado del bien personal y común. Es el encuentro y reencuentro fraternos.

    El estudio voluntario de otra lengua, fuera de la materna, es una muestra clara del deseo de comunicarse con el otro que tiene lengua diferente. Así se llega a conocer y aceptar que cada lengua contiene riquezas culturales (idea, historia…); por eso, lingüísticamente, no hay ninguna lengua superior ni inferior; son códigos que sirven para la comunicación. La interpretación (texto oral) y la traducción (texto escrito) son las prácticas de la interculturalidad lingüística.

    La medicina integracionista o de complementariedad es una forma de ayudarse para cuidar la salud humana recurriendo a cualquier medio porque el objetivo es uno: cuidar la salud y prolongar la vida.

    El humanismo, la fraternidad, el ecumenismo y el comunitarismo son pensamientos, actitudes y prácticas de la interculturalidad horizontal que se ponen en práctica en las relaciones interpersonales, intersociales e internacionales.

    Así, la naturaleza también merece este trato de respeto y amor que encontramos en las culturas indígenas.

 

LA INTERCULTURALIDAD Y LAS CULTURAS INDÍGENAS

    Con este pensamiento y actitud de la interculturalidad horizontal, las culturas indígenas de América merecen el respeto porque son herencias de nuestros antepasados. Es la riqueza cultural milenaria que sobrevive gracias a la resistencia de los que asumen la indigenidad con amor y valor; y no tanto por la política educativa de los ministerios de educación. 

    La educación escolarizada tiene mucho que aportar en la formación de los estudiantes con apertura mental y afectiva para que conozcan, amen y respeten su propia cultura y la del otro. Los docentes y estudiantes son los verdaderos protagonistas de la interculturalidad horizontal. Los profesionales egresados de los estudios superiores deben ser ejemplos del respeto y cuidado de nuestra humanidad y de nuestra naturaleza (nuestra casa común). El objetivo principal de la educación no es la ganancia económica, es el servicio de transmisión de la cultura nacional e internacional. El progreso no se mide sólo por el ingreso monetario; sino por participar en la construcción de la vida en paz y equilibrio con otros y con la naturaleza.

 

LA CULTURA ANDINA Y LA NATURALEZA

    La naturaleza es la depositaria de la historia de la humanidad. Si todos pudiéramos oír sus voces de amor, alegría y llanto la entenderíamos y dialogaríamos con ella.

    El poblador andino considera a la naturaleza como un ente vivo con quien vive y dialoga; por eso hay expresiones que la califican con amor y respeto: Patsa (pacha) Mama (Madre Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol) y Wayra Yaya (Padre Aire). Antes de beber el licor, se hace el brindis a la madre naturaleza (Patsa Mamata upyatsiy). En los bordes de los caminos se ven morritos de piedras (apachita), son las ofrendas de los viajeros a la naturaleza. Kay patsam wasintsik: Este mundo es nuestra casa. El sol también recibe el saludo acompañado de la venia cuando en las mañanas llegan sus primeros rayos. Inti Yaya, rimaykukullaqmi: Padre Sol, te saludo con afecto y respeto.

    Con este pensamiento los pobladores de las comunidades andinas se enfrentan a las empresas que, en nombre del progreso y desarrollo, afectan los humedales, los ríos, los terrenos de cultivo y la biósfera. Las empresas, generalmente, tienen el apoyo de las instituciones: el poder ejecutivo que está en la urbe capital, de las fuerzas del orden y seguridad (policía y ejército) y del poder judicial (jueces y estudios de abogados). En esta confrontación desigual se sacrifican muchas vidas de los valientes defensores de la madre naturaleza.

    “Si los nativos valientes y amantes de sus pueblos bajaran la guardia o fueran vencidos “civilizadamente” (encarcelados, tiroteados, sobornados, engañados) por los emisarios de las empresas ávidas de las riquezas, ¿quiénes defenderán esas tierras?” (Carranza, 2016).  Así, la interculturalidad queda lejos de hacerse realidad. Sin embargo, es nuestra meta defenderla para seguir viviendo.

    Además, los andinos continúan el diálogo con sus difuntos, les ofrecen comida, bebida y alguna otra ofrenda. Consideran que la vida (kaway o kawsay) y la muerte (wañuy) son las dos caras o momentos de la existencia. Recurriendo a la raíz de ambas palabras se puede explicar la relación unidireccional:

Ka w a Flecha derecha con relleno sólido  Wañu

Flecha abajo con relleno sólido Flecha abajo con relleno sólido

Wa ñ u

 

INTERCULTURALIDAD INTERNA

    El ser humano, resultado del largo proceso de evolución física, mental y espiritual, tiene en su interior sus alter egos que están en constante relación. Durante su estado consciente o inconsciente, experimenta la intervención de sus alter egos en cada instante. Estos elementos se comunican y hasta pugnan entre ellos. Cada persona, por su vida y experiencias los categoriza; pero, con reflexión y sabiduría, debe armonizarlos para sustentarse de ellos y realizarse como persona al servicio de sí mismo, de los demás y de la madre naturaleza.

    Debe recurrir a sus raíces históricas y a los datos que ha recibido de su familia y de la sociedad durante las etapas de su vida. ¿Inconsciente colectivo? El problema es saber cómo están archivados los elementos culturales para recurrir a ellos oportunamente. El que ha asumido su realidad multiétnica y multicultural por no haber disuelto su identidad tiene más ventajas para reflexionar y actuar cuando es necesario porque puede recurrir a esa riqueza cultural o sabiduría que tiene en su interior.

    Un quechua, aunque haya tenido contacto y asimilado otras culturas por donde ha transitado, si ha asumido su identidad plural, recuerda con afecto y seriedad las enseñanzas de su hogar, de su comunidad, de la escuela en todos sus niveles, de sus lecturas y de sus experiencias en la sociedad y en los centros de labor.

    Aquí cito algunas expresiones quechuas sobre la interculturalidad entre humanos y con la madre naturaleza:

    Alli runapa shiminta wiyachakur, qampis alli kanki: Si escuchas atentamente la voz de gente buena, tú también serás gente buena.

    Kikikipa shimikita alli wiyar, yachaq kanki: Si escuchas atentamente tu propia voz, serás sabio.

    Patsa mamapa shiminta wiyachakur, alli yachaq kanki: Si escuchas atentamente la voz de la madre naturaleza, serás buen sabio.

    Kikikim kikikita tapukunayki. Kikikichawmi kikin shimi kaykan: Tú mismo debes preguntarte a ti mismo. En tu interior está la verdadera respuesta. 

    Lo importante en estos mensajes es poder oír (wiyay); escuchar, atender (wiyachakuy); y entender (kaayiy) a otra gente, a sí mismo y a la naturaleza. Muchos oyen; pocos escuchan; y poquísimos entienden lo que escuchan.

 

Mayéutica quechua

    La palabra polisémica quechua qishpi nos hace pensar que los quechuas tenemos nuestro proceso de realización, iluminación y salvación – nuestra mayéutica- que se demuestra con las siguientes expresiones:

Qishpiy: superar el peligro. Chuqaykarpis, chuqata qishpirii: Aun tosiendo, acabo de superar la tos.

Qishpikuy (referente a mujer): dar a luz, parir. Kay wasichaw qamta qishpikurqaq: A ti te di a luz en esta casa.

    También se refiere al proceso del parto mental. Kay qillqata qishpikurquu: He dado a luz este escrito. He creado este texto escrito.

Qishpikay: realizarse, superarse.

     Alli runa kanaykipaq qishpikanki: Te realizarás para ser gente buena.

    Alli qishpikashqam yachatsikuyta yachan: El que se ha realizado bien, sabe enseñar.

    Qapaq, qammi qishpitsimarqayki: Dios, tú me ayudaste a realizarme.

    Kikikim qishpikunki, qishpikanki: Tú mismo realizas tu parto (mental) y te realizas.

 

    Recuerdo un relato que tantas veces escuché de mis mayores: Los antiguos pobladores de Quitaracsa, antes de la llegada de los cazadores y reclutadores de gentes para llevarlas a los trabajos en las minas y obrajes, huyeron a la selva alta con la esperanza de retornar cuando pasara esa época fatal; pero, los que no pudieron hacer aquel largo y difícil viaje de huida por la edad o por sus condiciones físicas se internaron con todas sus cosas valiosas a un lugar encantado llamado Yaynu. Desde entonces moran allí, sólo salen para manifestarse a algunos escogidos.

    Cuando el narrador era Eulogio Romero Villanueva, mi abuelo materno, el relato terminaba con su exhortación de siempre: Yaynu mana kutimuptinqa; kikikikuna punkun kichaq aywayanki: Si el Yaynu no retorna; ustedes mismos vayan a abrir su puerta. (Carranza, 2000).

    Aquel Yaynu está también en nuestro interior; lo que nos toca es hacer el esfuerzo de entrar para salir con experiencias y conocimientos valiosos. Verdad, abuelo, cuánta razón tenías. Kikintsikmi naanintsikta rurar purikuntsik: Nosotros mismos caminamos haciendo nuestro camino.

 

IV. CONCLUSIONES

1. Necesitamos promover la ecología mental para respetar a otro superando las diferencias de etnia, nacionalidad y cultura (creencia, lengua, gastronomía, vestimenta…).

2. La interculturalidad horizontal es la salvación de la humanidad y de la naturaleza. Es nuestro proyecto común de realizar la solidaridad intergeneracional: pensar no sólo en el presente sino también en el futuro. Es la difícil realización del comunitarismo superando el individualismo. 

3. La educación de interculturalidad horizontal -la cultura de la vida- se debe dar en todo momento y lugar: en el hogar, en la escuela, en la sociedad y en todo lugar y momento. Por ejemplo, la falta de interculturalidad en los centros de salud. “Enfermarse no es un mero hecho fisiológico; siempre hay efectos adyacentes, desde el sufrimiento psicológico hasta las repercusiones laborales, gastos y pérdidas de toda suerte” (Caminha de Souza, 2017, p. 242, en Torres – Anguiano: Recuperando la vida).

4. Así como nos preocupamos de que no se extingan las plantas y los animales; también nos debemos preocupar de que no se extingan las culturas (lenguas, creencias, músicas, danzas, comidas, medicinas…). “No debemos entender […] por progreso la destrucción de la (cultura) antecesora y la superposición de otra con fines de opresión y dominación extranjerizante” (López p. 39).

    Nuestras culturas indígenas son nuestras riquezas milenarias que debemos cuidarlas, defenderlas y mejorarlas con amor y respeto.

5. Si la ciencia y la tecnología no ayudan a conservar la vida de la humanidad y de la madre naturaleza, son cómplices y herramientas de la destrucción.

6. Si nuestro objetivo es la salud y vida de la humanidad y de la naturaleza, fomentemos la actitud y los estudios integracionistas o de complementariedad. Superemos la mentalidad reduccionista.

7. Enfrentemos el futuro con amor y solidaridad por tener el futuro común; sin el resentimiento ni los complejos de superioridad ni de inferioridad (Carranza, “Los indígenas y el bicentenario de la independencia del Perú”). Entendiendo que el Perú es diverso debemos construir el nuevo Perú de todos.


Referencias

Caminha de Souza Ribeiro, Claudio Luis: 2017, “El cuerpo como ecología: sensorialidad y

    sanación en el norte del Perú” en “Recuperando la vida”, coordinadores; Vicente Torres y

    Víctor Anguiano, Edit. Ríos Profundos, Lima.

Carranza Romero, Francisco: 2000, “Madre Tierra, Padre Sol”, Computer Age, Trujillo, Perú.

    2003, “Diccionario quechua ancashino-castellano”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.

    2023, “Diccionario español-quechua ancashino”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.

    https://universoquechua.blogspot.com/2016/02/los-nativos-defienden-nuestra-biosfera.html

    https://universoquechua.blogspot.com/2021/07/los-indigenas-y-el-bicentenario-de-la.html

López Domínguez, Noemy: 2024, “Danzas tradicionales de Áncash”, Killa Edit., Huaraz, Perú.

Papa Francisco: 2015, “Laudato si”.