INTERCULTURALIDAD Y CULTURA ANDINA
Francisco Carranza Romero

Abril 2025 en UNASAM
INTERCULTURALIDAD
Y CULTURA ANDINA
Francisco
Carranza Romero
RESUMEN
Si el mundo andino ya era de
diversidad cultural; con la llegada de los españoles en el Siglo XVI se volvió
más multicultural. Esta multiculturalidad se manifiesta en la posición de la
lengua y cultura de los conquistadores sobre la aborigen. Sin embargo, la
relación del hombre andino con la naturaleza es de trato familiar: Patsa (Pacha)
Mama (Madre Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol), Wayra Yaya
(Padre Viento). Por eso el andino defiende su naturaleza. Además, cada hombre
se realiza con la práctica de su diálogo interno.
Palabras clave: confrontación, cultura,
defensa, dominador, dominado, horizontal, interculturalidad, mayéutica, naturaleza,
quechua, realizarse, vertical.
Abstract
If
the Andean world was already culturally diverse; with the arrival of the
Spanish in the 16th century, it became even more multicultural.
This multiculturality is manifested in the position of the language and culture
of the conquistadors towards the aboriginal. Nevertheless, the relation between
the Andean man and nature is on familial grounds: Patsa (Pacha) Mama (Mother
Earth), Yaku Mama (Mother Water), Inti Yaya (Father Sun), Wayra Yaya (Father
Wind). Due to these relations, the Andean person defends nature. Additionally,
each person becomes into being with the practice of their internal dialogue.
Key
words: confrontation, culture, defense, dominator, dominated, horizontal,
interculturality, mayeutique, nature, quechua, become, vertical
I. INTRODUCCIÓN
La cultura es la respuesta creativa del
homo sapiens en su esforzada sobrevivencia en realidades naturales (geografía,
clima y biósfera), temporales y sociales. Abarca las labores de consecución, producción
y elaboración de alimentos; construcción de viviendas, caminos y canales, y la
fabricación de herramientas, ropas y medicinas. Es también la actitud humana ante
la naturaleza y su valoración.
Los pobladores andinos, en el caso del
Perú, consideran a toda la naturaleza (supramundo, submundo y este mundo) como
un ser que tiene la energía viva; por eso la tratan con familiaridad y tratan
de comunicarse con ella ante cualquier proyecto y problema. Algunos logran comunicarse;
otros, no. Ella también responde a la gente que la busca con buenas
intenciones.
II. METODOLOGÍA
Como desde 1532, año de la captura del inca
Atahualpa y el inicio de la imposición de la cultura hispanoeuropea, el Perú
experimenta la vida de la convivencia violenta y pacífica de las culturas. Y,
para expresar cómo es esta convivencia prefiero usar la palabra vivencial
porque la interculturalidad la he experimentado en mi propia vida; por eso no
recurro a los léxicos de origen griego: émico y ético.
La educación escolarizada que tiene el
mismo currículo para las ciudades y las áreas rurales es la que expone
realmente el problema de la convivencia cultural. En la escuela de mi comunidad
de Quitaracsa, (distrito de Yuramarca, provincia de Huaylas, departamento de
Áncash, Perú) hasta el segundo grado de primaria tuve los primeros contactos
con los textos oficiales sólo en castellano. En la escuela de Caraz donde
terminé la Primaria, también experimenté el uso exclusivo de la lengua
castellana en las clases, textos, exámenes y documentos. En la Secundaria en el
Seminario San Francisco de Sales, en Huaraz, al estudiar las lenguas latina y
griega pude comparar con la lengua quechua, porque usan más desinencias que
preposiciones. De algo me sirvió mi lengua materna. Después, en mi vida profesional
en y fuera del Perú comparé que hay lenguas como la quechua en que los nombres,
pronombres y adjetivos no tienen el morfema de género. El orden sintagmático
quechua: adjetivo - sustantivo, oración simple: sujeto - objeto - verbo, oración compuesta subordinada:
oración subordinada - oración principal también fue objeto de comparación con
otras lenguas.
III. INTERCULTURALIDAD
La inter-cultural-(i)dad es un proceso de conocimiento,
comprensión, realización y tipos de compartimiento de las culturas.
Las respuestas a diferentes realidades naturales
y sociohistóricas originan las diferencias culturales. Sin embargo, el ser
humano, en la convivencia con otros que son diferentes, se anima a realizar su
introspección para conocer mejor su propia cultura, así la puede comparar con
la del otro. Sólo conociendo bien su propia cultura se puede apreciar la otra.
Un caso real: Los seres humanos, cuando se
congregan, necesitan códigos comunes para poder expresar sus pensamientos y
sentimientos, y también para entender (estado mental de decodificación) los
pensamientos y sentimientos de otros. Así se crean las lenguas. Como esta
creación lingüística se da en diferentes lugares y épocas es necesario el
esfuerzo constante de aprender nuevos códigos y normas para comprenderse
recíprocamente y participar en los proyectos comunes. Y la lengua viva está en
constante innovación.
Como se observa, el ser humano es el agente
creador, difusor y preservador de la cultura, y el cuidador de la naturaleza.
En otras actividades humanas de
sobrevivencia también se comparten las experiencias y reflexiones. Por ejemplo,
el aprovechamiento de plantas y animales como alimento y medicina para el
bienestar de la realidad física, mental y espiritual. La explicación de su
propia realidad existencial también es compartida y heredada. Así sabemos que
somos seres con cultura milenaria.
Elementos de la interculturalidad:
A, B.
A: yo, lo mío. También nosotros (él o ella y yo) y
nuestro (lo suyo y lo mío) excluyentes porque toman en cuenta sólo a los de su
grupo por tener ciertos elementos similares: etnia, nacionalidad, poder
socioeconómico, cultura... Se excluye al interlocutor (tú). Un ejemplo de
nosotros excluyente lo encontramos en el pronombre de la lengua quechua: nuqakuna
(nuqa: yo; -kuna morf. del plural) = egos, yoes, solamente
nosotros. Es el egoísmo colectivo (¿oxímoron o contradictio in adjecto?).
B: tú, el otro (de otra etnia,
nacionalidad y cultura) y la naturaleza.
CLASES DE INTERCULTURALIDAD
El ser humano, ante el otro, se compara y saca sus conclusiones. Así se
acerca a otro con diferentes actitudes que las llamamos clases de interculturalidad.
1. Interculturalidad vertical o
subordinada. Entre
los seres humanos es un fenómeno personal, local, nacional e internacional.
También se da en la relación con la naturaleza.
1.1. El
dominador (A) impone su cultura a otro (B): A/B
Actitud del
dominador (A). Considera
al otro como un ser menospreciado, despreciado, subestimado y marginal. Con
esta actitud impone su cultura a otro porque se considera superior y patrón. Así
los dominadores impusieron e imponen sus lenguas, creencias y otras expresiones
culturales a los dominados. Recurriendo a los léxicos “civilización, desarrollo,
progreso y salvación” afectaron y afectan la vida de los dominados a quienes
los califican de “bárbaros, subdesarrollados, atrasados, incivilizados y gentiles”.
En nuestros días, los que tienen el poder
adornan esta actitud sociocultural con bonitas palabras: “globalización, internacionalización
y homogenización”; pero, lo que pretenden es que otros acepten sus políticas y
creencias. Así “globalizan”, “homogenizan” imponiendo lo suyo. En el ámbito
religioso, mientras predican el ecumenismo tratan de imponer sus creencias y
ritos.
El ciudadano de la urbe, espacio donde se
concentra el poder, quiere imponer al ciudadano del área rural su manera de
pensar (modus cogitandi), su forma de vida (modus vivendi) y su manera de
actuar (modus operandi).
Los profesionales egresados de los centros
superiores se sienten dueños de la verdad y tratan de imponer sus criterios a
los que no tienen ese nivel de estudios. Así, los títulos profesionales,
algunas veces, no sirven para servir mejor a la sociedad.
Los médicos, aun teniendo el mismo objetivo
de salvar vidas, muchas veces no se aceptan por tener sus formaciones
académicas con métodos y sistemas diferentes. Los de la escuela biomédica (positivista,
hegemónica, institucional) no aceptan a sus colegas que curan con otros métodos;
por eso, a la actividad de ellos la califican como Medicina Alternativa
(tradicional, herbal).
Como el diálogo es de imposición de A sobre
B no hay posibilidad de entenderse.
Las fronteras visibles e invisibles que
separan a las gentes son muros o zanjas fabricados para advertir al otro: este
espacio es mío, tú no debes pasar aquí si no aceptas mis condiciones.
Actitud
del dominado (B). El
dominado, para sobrevivir, se subordina consciente o inconscientemente ante el
dominador y su cultura. Por ejemplo: El estudiante del área rural que estudia
con docentes que no conocen la realidad rural; por tanto, no la valoran. Algunos
docentes van al campo, como los policías, con la intención de domar y
domesticar al campesino. En las clases se usan los materiales didácticos
elaborados por y para los citadinos.
Si este estudiante del área rural continúa
la educación escolarizada en una realidad citadina, lejos de su pueblo natal,
porque en su pueblo no hay un centro escolar de más alto nivel, puede llegar a
pensar y aceptar que su cultura es inferior. Además, como los medios de
comunicación y los materiales escritos se ocupan poco de los asuntos de la zona
rural, siente la presión sociocultural y se convierte en un alienado que se avergüenza
de su cultura. Si tiene nombres y apellidos impuestos por los que se apropiaron
las tierras desde la época del repartimiento y por los bautismos hasta busca
sus raíces más allá de su localidad. Y, cuando llega a tener su descendencia,
le pone el nombre que le parece extraño (extranjero) que ha escuchado o visto sin
preocuparse de la ortografía ni del significado.
El trato de dominación se da también a la
naturaleza. La tierra es maltratada, explotada y contaminada por óxidos (de
carbono y de zinc) porque hay gentes y empresas voraces que sólo buscan sus beneficios
económicos sin importarles la salud de la capa tectónica y de la biósfera del tiempo
presente y del futuro que recibirán los descendientes. Así las urbes se convierten
en estructuras de cemento, asfalto, vidrio, plásticos, papeles y metales. El
agua no se salva de esta destrucción con óxidos como de mercurio; los lagos,
ríos y mares se están convirtiendo en basurales y en cementerios de animales y
vegetales; por eso, algunos están en peligro de desaparecer. El aire está cada
día más contaminado con el monóxido de carbono. La energía solar también podría
ser aprovechada sólo con fines particulares y egoístas. Además, la energía
nuclear mal utilizada ya es una amenaza para la vida de nuestro planeta. El
papa Francisco ya dijo: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez
más en un inmenso depósito de porquería” (encíclica Laudato si).
1.2. El
dominado cuestiona y se rebela: B/A
Cuando el dominado (B) reflexiona sobre la injusta
situación en que está, comprende su situación; entonces, se atreve a cuestionar
el sistema.
El estudiante de la zona rural, cuando por su
experiencia diaria y estudios llega a comprender la injusticia, se atreve a
cuestionar el sistema y se rebela contra este modus operandi de la dominación. Entonces,
es calificado de “rebelde, revoltoso, subversivo, insurrecto…” y hasta puede
recibir sanciones. Pensar sobre la injusta realidad y cuestionarla,
desgraciadamente, tiene sus consecuencias. La historia de la humanidad nos da
ejemplos de algunos rebeldes que sufrieron castigos y hasta murieron por pedir
y exigir los cambios justos. La celebración cristiana de la Semana Santa es una
referencia histórica de la captura, tortura y muerte de quien predicó: “Mandatum
novum do vobis ut diligatis invicem” (Mandato nuevo os doy que os améis los
unos a los otros), Juan 13-34.
Las revoluciones y luchas contra la
dominación son respuestas o insurrecciones contra las injusticias. Pero estas
luchas, muchas veces, llegan a convertirse en venganzas y revanchismos.
El rebelde culto, cuando tiene su
descendencia, se atreve a ponerle nombre con conocimiento del significado y de la
buena combinación semántica con los apellidos. Los andinos quechuas, que no han
renunciado a su cultura, dicen: Shutipis naanim: El nombre también es
camino (destino). Los latinos también dijeron: Nomen est omen.
La interculturalidad vertical, como vemos, es la práctica de la
alteridad u otredad que no ayuda la convivencia pacífica del yo con el otro; al
contrario, fomenta la desconfianza, odio, resentimiento, violencia y desencuentro.
2. INTERCULTURALIDAD HORIZONTAL O
COORDINADA: A-B
Es el respeto mutuo
entre A (yo) y B (otro). Es ponerse en el lugar del otro. Es el pronombre “nosotros”
y el adjetivo “nuestro” que incluyen al otro. En quechua se expresa con el
morfema
incluyente -ntsik (QI) o -nchik (QII). Nuqantsik
o nuqanchik: Nosotros (incluye al interlocutor). Un quechuahablante, al
ofrecer el hospedaje a alguien, le dice: Kaymi wasintsik: Ésta es nuestra
casa (Mi casa es también tu casa).
En una actividad
académica decimos: Yachakuntsik (yachaku-ntsik): Aprendemos (todos). El que expone y los receptores participan en esta acción
dialógica horizontal. Pero, para enfatizar esta actividad con reciprocidad,
decimos: Yachatsinakuntsik (yacha-tsi-naku-ntsik): Nos enseñamos
recíprocamente. El morfema -naku es de reciprocidad.
Este acercamiento interpersonal, a pesar de
las diferencias, es de apertura mental, tolerancia, fraternidad y solidaridad. Tanto
A como B asumen esta actitud y práctica porque conocen, aceptan y valoran bien
sus culturas (riquezas compartibles) y se respetan. Esta actitud es de
aceptación recíproca donde cada uno aporta en el cuidado del bien personal y común.
Es el encuentro y reencuentro fraternos.
El estudio voluntario de otra lengua, fuera
de la materna, es una muestra clara del deseo de comunicarse con el otro que
tiene lengua diferente. Así se llega a conocer y aceptar que cada lengua contiene
riquezas culturales (idea, historia…); por eso, lingüísticamente, no hay
ninguna lengua superior ni inferior; son códigos que sirven para la
comunicación. La interpretación (texto oral) y la traducción (texto escrito)
son las prácticas de la interculturalidad lingüística.
La medicina integracionista o de
complementariedad es una forma de ayudarse para cuidar la salud humana
recurriendo a cualquier medio porque el objetivo es uno: cuidar la salud y
prolongar la vida.
El humanismo, la fraternidad, el ecumenismo
y el comunitarismo son pensamientos, actitudes y prácticas de la
interculturalidad horizontal que se ponen en práctica en las relaciones
interpersonales, intersociales e internacionales.
Así, la naturaleza también merece este
trato de respeto y amor que encontramos en las culturas indígenas.
LA INTERCULTURALIDAD Y LAS CULTURAS
INDÍGENAS
Con
este pensamiento y actitud de la interculturalidad horizontal, las culturas
indígenas de América merecen el respeto porque son herencias de nuestros
antepasados. Es la riqueza cultural milenaria que sobrevive gracias a la
resistencia de los que asumen la indigenidad con amor y valor; y no tanto por
la política educativa de los ministerios de educación.
La educación escolarizada tiene mucho que
aportar en la formación de los estudiantes con apertura mental y afectiva para
que conozcan, amen y respeten su propia cultura y la del otro. Los docentes y
estudiantes son los verdaderos protagonistas de la interculturalidad
horizontal. Los profesionales egresados de los estudios superiores deben ser
ejemplos del respeto y cuidado de nuestra humanidad y de nuestra naturaleza (nuestra
casa común). El objetivo principal de la educación no es la ganancia económica,
es el servicio de transmisión de la cultura nacional e internacional. El
progreso no se mide sólo por el ingreso monetario; sino por participar en la
construcción de la vida en paz y equilibrio con otros y con la naturaleza.
LA
CULTURA ANDINA Y LA NATURALEZA
La naturaleza es la depositaria de
la historia de la humanidad. Si todos pudiéramos oír sus voces de amor, alegría
y llanto la entenderíamos y dialogaríamos con ella.
El poblador andino considera a la
naturaleza como un ente vivo con quien vive y dialoga; por eso hay expresiones
que la califican con amor y respeto: Patsa (pacha) Mama (Madre
Tierra), Yaku Mama (Madre Agua), Inti Yaya (Padre Sol) y Wayra
Yaya (Padre Aire). Antes de beber el licor, se hace el brindis a la madre
naturaleza (Patsa Mamata upyatsiy). En los bordes de los caminos se ven
morritos de piedras (apachita), son las ofrendas de los viajeros a la
naturaleza. Kay patsam wasintsik: Este mundo es nuestra casa. El sol
también recibe el saludo acompañado de la venia cuando en las mañanas llegan
sus primeros rayos. Inti Yaya, rimaykukullaqmi: Padre Sol, te saludo con
afecto y respeto.
Con este pensamiento los pobladores de las
comunidades andinas se enfrentan a las empresas que, en nombre del progreso y
desarrollo, afectan los humedales, los ríos, los terrenos de cultivo y la
biósfera. Las empresas, generalmente, tienen el apoyo de las instituciones: el poder
ejecutivo que está en la urbe capital, de las fuerzas del orden y seguridad
(policía y ejército) y del poder judicial (jueces y estudios de abogados). En
esta confrontación desigual se sacrifican muchas vidas de los valientes defensores
de la madre naturaleza.
“Si los nativos valientes y amantes de sus
pueblos bajaran la guardia o fueran vencidos “civilizadamente” (encarcelados,
tiroteados, sobornados, engañados) por los emisarios de las empresas ávidas de
las riquezas, ¿quiénes defenderán esas tierras?” (Carranza, 2016). Así, la interculturalidad queda lejos de
hacerse realidad. Sin embargo, es nuestra meta defenderla para seguir viviendo.
Además, los andinos continúan el diálogo
con sus difuntos, les ofrecen comida, bebida y alguna otra ofrenda. Consideran
que la vida (kaway o kawsay) y la muerte (wañuy) son las
dos caras o momentos de la existencia. Recurriendo a la raíz de ambas palabras
se puede explicar la relación unidireccional:
Ka w a
Wañu

Wa ñ u
INTERCULTURALIDAD INTERNA
El ser humano, resultado del largo proceso
de evolución física, mental y espiritual, tiene en su interior sus alter egos que
están en constante relación. Durante su estado consciente o inconsciente, experimenta
la intervención de sus alter egos en cada instante. Estos elementos se
comunican y hasta pugnan entre ellos. Cada persona, por su vida y experiencias
los categoriza; pero, con reflexión y sabiduría, debe armonizarlos para sustentarse
de ellos y realizarse como persona al servicio de sí mismo, de los demás y de
la madre naturaleza.
Debe recurrir a sus raíces históricas y a
los datos que ha recibido de su familia y de la sociedad durante las etapas de su
vida. ¿Inconsciente colectivo? El problema es saber cómo están archivados los
elementos culturales para recurrir a ellos oportunamente. El que ha asumido su
realidad multiétnica y multicultural por no haber disuelto su identidad tiene
más ventajas para reflexionar y actuar cuando es necesario porque puede
recurrir a esa riqueza cultural o sabiduría que tiene en su interior.
Un quechua, aunque haya tenido contacto y asimilado
otras culturas por donde ha transitado, si ha asumido su identidad plural, recuerda
con afecto y seriedad las enseñanzas de su hogar, de su comunidad, de la
escuela en todos sus niveles, de sus lecturas y de sus experiencias en la
sociedad y en los centros de labor.
Aquí cito algunas expresiones quechuas
sobre la interculturalidad entre humanos y con la madre naturaleza:
Alli runapa shiminta wiyachakur, qampis alli
kanki: Si escuchas
atentamente la voz de gente buena, tú también serás gente buena.
Kikikipa shimikita alli wiyar, yachaq
kanki: Si escuchas
atentamente tu propia voz, serás sabio.
Patsa mamapa shiminta wiyachakur, alli yachaq
kanki: Si escuchas
atentamente la voz de la madre naturaleza, serás buen sabio.
Kikikim kikikita tapukunayki. Kikikichawmi
kikin shimi kaykan: Tú
mismo debes preguntarte a ti mismo. En tu interior está la verdadera
respuesta.
Lo importante en estos mensajes es poder oír
(wiyay); escuchar, atender (wiyachakuy); y entender (kaayiy)
a otra gente, a sí mismo y a la naturaleza. Muchos oyen; pocos escuchan; y
poquísimos entienden lo que escuchan.
Mayéutica
quechua
La palabra polisémica quechua qishpi
nos hace pensar que los quechuas tenemos nuestro proceso de realización, iluminación
y salvación – nuestra mayéutica- que se demuestra con las siguientes
expresiones:
Qishpiy: superar el peligro. Chuqaykarpis, chuqata
qishpirii: Aun tosiendo, acabo de superar la tos.
Qishpikuy (referente a mujer): dar a luz, parir. Kay wasichaw
qamta qishpikurqaq: A ti te di a luz en esta casa.
También se refiere al proceso del parto
mental. Kay qillqata qishpikurquu: He dado a luz este escrito. He creado
este texto escrito.
Qishpikay: realizarse, superarse.
Alli
runa kanaykipaq qishpikanki: Te realizarás para ser gente buena.
Alli qishpikashqam yachatsikuyta yachan: El que se ha realizado bien, sabe
enseñar.
Qapaq, qammi qishpitsimarqayki: Dios, tú
me ayudaste a realizarme.
Kikikim qishpikunki, qishpikanki: Tú mismo realizas tu parto
(mental) y te realizas.
Recuerdo un relato que tantas veces escuché
de mis mayores: Los antiguos pobladores de Quitaracsa, antes de la llegada de los
cazadores y reclutadores de gentes para llevarlas a los trabajos en las minas y
obrajes, huyeron a la selva alta con la esperanza de retornar cuando pasara esa
época fatal; pero, los que no pudieron hacer aquel largo y difícil viaje de huida
por la edad o por sus condiciones físicas se internaron con todas sus cosas
valiosas a un lugar encantado llamado Yaynu. Desde entonces moran allí, sólo
salen para manifestarse a algunos escogidos.
Cuando el narrador era Eulogio Romero
Villanueva, mi abuelo materno, el relato terminaba con su exhortación de
siempre: Yaynu mana kutimuptinqa; kikikikuna punkun kichaq aywayanki: Si
el Yaynu no retorna; ustedes mismos vayan a abrir su puerta. (Carranza, 2000).
Aquel Yaynu está también en nuestro
interior; lo que nos toca es hacer el esfuerzo de entrar para salir con
experiencias y conocimientos valiosos. Verdad, abuelo, cuánta razón tenías. Kikintsikmi
naanintsikta rurar purikuntsik: Nosotros mismos caminamos haciendo nuestro
camino.
IV. CONCLUSIONES
1. Necesitamos
promover la ecología mental para respetar a otro superando las diferencias de
etnia, nacionalidad y cultura (creencia, lengua, gastronomía, vestimenta…).
2. La
interculturalidad horizontal es la salvación de la humanidad y de la naturaleza.
Es nuestro proyecto común de realizar la solidaridad intergeneracional: pensar
no sólo en el presente sino también en el futuro. Es la difícil realización del
comunitarismo superando el individualismo.
3. La
educación de interculturalidad horizontal -la cultura de la vida- se debe dar
en todo momento y lugar: en el hogar, en la escuela, en la sociedad y en todo
lugar y momento. Por ejemplo, la falta de interculturalidad en los centros de
salud. “Enfermarse no es un mero hecho fisiológico; siempre hay efectos
adyacentes, desde el sufrimiento psicológico hasta las repercusiones laborales,
gastos y pérdidas de toda suerte” (Caminha de Souza, 2017, p. 242, en Torres –
Anguiano: Recuperando la vida).
4. Así como
nos preocupamos de que no se extingan las plantas y los animales; también nos debemos
preocupar de que no se extingan las culturas (lenguas, creencias, músicas,
danzas, comidas, medicinas…). “No debemos entender […] por progreso la
destrucción de la (cultura) antecesora y la superposición de otra con fines de
opresión y dominación extranjerizante” (López p. 39).
Nuestras culturas indígenas son nuestras
riquezas milenarias que debemos cuidarlas, defenderlas y mejorarlas con amor y
respeto.
5. Si la
ciencia y la tecnología no ayudan a conservar la vida de la humanidad y de la
madre naturaleza, son cómplices y herramientas de la destrucción.
6. Si
nuestro objetivo es la salud y vida de la humanidad y de la naturaleza, fomentemos
la actitud y los estudios integracionistas o de complementariedad. Superemos la
mentalidad reduccionista.
7. Enfrentemos
el futuro con amor y solidaridad por tener el futuro común; sin el
resentimiento ni los complejos de superioridad ni de inferioridad (Carranza,
“Los indígenas y el bicentenario de la independencia del Perú”). Entendiendo
que el Perú es diverso debemos construir el nuevo Perú de todos.
Referencias
Caminha
de Souza Ribeiro, Claudio Luis: 2017, “El cuerpo como ecología: sensorialidad y
sanación en el norte del Perú” en
“Recuperando la vida”, coordinadores; Vicente Torres y
Víctor Anguiano, Edit. Ríos Profundos, Lima.
Carranza
Romero, Francisco: 2000, “Madre Tierra, Padre Sol”, Computer Age, Trujillo,
Perú.
2003,
“Diccionario quechua ancashino-castellano”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.
2023, “Diccionario español-quechua ancashino”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.
https://universoquechua.blogspot.com/2016/02/los-nativos-defienden-nuestra-biosfera.html
https://universoquechua.blogspot.com/2021/07/los-indigenas-y-el-bicentenario-de-la.html
López
Domínguez, Noemy: 2024, “Danzas tradicionales de Áncash”, Killa Edit., Huaraz,
Perú.
Papa Francisco: 2015, “Laudato si”.