jueves, 29 de agosto de 2024

VALORACIÓN DE LA CULTURA INDÍGENA EN PERÚ

 VALORACIÓN DE LA CULTURA INDÍGENA EN PERÚ

Francisco Carranza Romero 



                                 UNASAM, 24 de abril de 2025

Resumen

La valoración de la cultura indígena en Perú está relacionada con el conocimiento y el respeto de la naturaleza y del indígena que la habita. El poblador de la zona rural piensa que la naturaleza está viva y ella le da vida; por eso la internaliza y la recrea. Esta recreación se manifiesta en su actitud, lengua, creencia, gastronomía, medicina, rito y principios que rigen la vida. Por eso, el estudio de la cultura indígena es el acercamiento a ella para conocerla mejor en su sincronía y diacronía.

Palabras clave: Cultura; indígena; naturaleza; rural.

Abstract

The valorization of Indigenous culture in Peru is related to the knowledge and respect for nature and towards Indigenous peoples that inhabit the land. Those who inhabit rural areas believe that nature is alive and that it gives life; therefore, they engage in the processes of internalizing and recreating nature. The recreation is manifested in the attitude, language, beliefs, gastronomy, medicine, rituals, and principles that dictate and guide Indigenous peoples’ lives. For this reason, the study of Indigenous culture is also a rapprochement with nature, to get to better understand her in its synchrony and diachrony.

Keywords: Culture; indigenous; nature; rural.

Introducción

Los tiempos que vivimos es del predominio del pensamiento utilitarista y monetarista. Una actividad que no genera dinero no es relevante. Por ejemplo, los servicios de salud, educación y seguridad se han convertido en negocios. Dentro de este ambiente no se da la debida importancia a los estudios de las culturas indígenas en las que están incluidas las lenguas, relatos, creencias, ritos y muchas manifestaciones artísticas. Quienes las estudian haciendo muchos esfuerzos no sólo carecen de apoyo y comprensión; sino que también reciben muchos calificativos despectivos: idealistas, románticos, no realistas, no pragmáticos, desfasados…

Y, quien se atreve a hablar quechua en un barrio de los pitucos peruanos (los que, por tener cierto poder económico, se creen los peruanos especiales), se expone a que lo califiquen de “indio”, “indígena” y lo discriminen. Pituco equivale a pijo (España), sifrino (Venezuela), cheto (Argentina). El usuario común del castellano no diferencia la etimología y el campo semántico de las palabras indio e indígena; simplemente las usa como sinónimas y con la intención despectiva.

La educación escolarizada en todos sus niveles, desgraciadamente, poco ayuda a superar los prejuicios (juicios a priori) contra las manifestaciones culturales de los amerígenas (los que han nacido en el continente americano). En los textos y clases se siguen repitiendo los pensamientos y actitudes colonialistas que vienen desde el siglo XVI. Pero, si estas manifestaciones (restos arqueológicos, festividades tradicionales, interpretaciones musicales, danzas, ritos, vestimentas, comidas, remedios, productos artesanales, etc.) generan ganancias económicas, son muy publicitadas. Muchos extranjeros llegan a Perú con el deseo de conocer y apreciar estas manifestaciones in situ. Y el turismo es una actividad que aporta bien al presupuesto nacional y da labor y ganancia a muchos sectores formales e informales.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN 

1. Estrecho y erróneo concepto de ciencia.

Por la iniciativa del sacerdote Alberto Gonzales, representante de Concytec (Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica) de Áncash, fuimos a la oficina principal en Lima. El mencionado sacerdote ya había reservado una audiencia con el director. Llegamos puntuales y entramos a la oficina del director donde, después de los saludos de protocolo, le expusimos y pedimos el apoyo para la publicación del “Diccionario del quechua ancashino - castellano”, elaborado por mí durante muchos años. Su respuesta inmediata fue lacónica y tajante: “Concytec apoya sólo investigaciones científicas”. Salimos pronto de la oficina. Afuera, comentamos sobre sobre el pensamiento y la actitud del director, ingeniero de profesión. Habría sido suficiente negar el apoyo aduciendo al presupuesto limitado; pero, había expresado su prejuicio, no por ser ingeniero, sino por su limitada formación académica. Los “científicos” y “técnicos” como él, aunque tengan los títulos universitarios, no consideran a la Lexicografía, una disciplina de la Lingüística, como ciencia; por algo, acabo de transcribirlos entre comillas. Es la demostración de la ignorancia etimológica de los vocablos “ciencia” y “científico” que son derivados del latín: verbo scire (scio, scis, shii, shitum) y del sustantivo scientia. La escena descrita no sólo es el mal uso de la palabra ciencia, sino también la actitud de menosprecio a los indígenas, creadores de sus manifestaciones culturales.

Unos años después, la editorial europea Iberoamericana-Vervuert publicó mi diccionario. Con el apoyo de mi familia asumí todo el costo porque deseaba aportar algo a mi cultura materna. Doné un ejemplar al sacerdote Gonzales y a algunas bibliotecas: Biblioteca Nacional (Lima), Pontificia Universidad Católica del Perú, Hankuk University of Foreign Studies (Corea, donde era docente) … Por suerte, el libro ha tenido acogida y ya está como libro electrónico.

2. ¿Para qué sirve el quechua?

En una reunión virtual promovida por una institución de Huaraz (capital de Áncash, Perú) alguien intervino sorpresivamente: ¿Para qué sirve el quechua? Una pregunta provocativa y con menosprecio a los que estábamos intercambiando opiniones sobre algunos aspectos de nuestra cultura andina. Luego, el irrespetuoso e imprudente cerró el micrófono y la pantalla. Estaría sonriendo de su “gran hazaña” sin pensar en su magna y atrevida ignorancia.

Ignorantes e irrespetuosos como él, hay muchos. Son los que, sin mirarse bien en el espejo, creen que la historia en América comenzó en 1492 (la llegada de Cristóbal Colón a la isla Guanahaní); y que en Perú comenzó en 1532. No les importa saber qué pasó a los pobladores de América después de la llegada de los conquistadores europeos y después de la independencia. El doctor Eugenio Chang-Rodríguez (peruano de ascendencia china por línea paterna), al hablar de la independencia de Cuba (1898), dice: “La población amerindia ya no existía, porque había sido casi completamente exterminada por los conquistadores y sus descendientes.” (p. 156).

Por ignorar la lengua quechua que aparece en muchos topónimos hay un nevado mal llamado Alpamayo, transcrito así en los textos escolares y enciclopedias. Alpamayo, proviene del quechua allpa mayu: río terroso, río barroso. Así se llama el río que corre debajo del nevado Shuyturraju (shuytu rahu: nevado alargado o piramidal). Los que nacimos en la comunidad de Quitaracsa así lo hemos llamado a nuestro nevado. Repito: Alpamayo (Allpamayu en quechua) es el río barroso que en los meses de lluvia recorre por el caserío que lleva su nombre. Pero, este río, al llegar al río Santa adquiere otro nombre: Cedros, por los árboles cedros plantados en sus márgenes durante la construcción de la carretera de Huallanca a Caraz. Para cuestionar este nombre erróneo del glaciar hay que conocer la lengua quechua y comprender los cambios fonéticos y ortográficos cuando pasa al castellano.

3. Escuela castellanizante.

Es comprensible que los documentos (registro de matrícula y certificados) estén en castellano para que sean comprensibles en todo el Perú y en los países hispanos. Pero no es comprensible que los textos estén en castellano y los profesores enseñen y examinen en castellano en las áreas rurales donde se habla quechua.

Para evitar la generalización, recurro al dato testimonial. Como en mi pueblo natal, comunidad campesina de Quitaracsa (Áncash), había una escuela primaria hasta el Segundo Año, mis padres, mis hermanos mayores y mi maestra Fulceda Caballero Rincón me animaron a continuar los estudios y me convencieron diciéndome muchas veces: “Waktsaqam alli yachakurlla pallarikan”: El pobre se supera sólo estudiando bien. Así me enviaron a Caraz (capital de la provincia de Huaylas, Áncash) para terminar la primaria. Allí experimenté la realidad desventajosa para los que hablábamos el idioma quechua. En el aula, todo en castellano (texto, clase, examen y conversación). En la calle, actitud de menosprecio hacia los que usábamos el quechua por la necesidad de comunicarnos. Muchos de mis compañeros quechuahablantes dejaron de estudiar año tras año. Y yo, a pesar de todo, continué. ¿Cuánta fuerza tenía aquel niño fuera de su familia y de su realidad física y cultural? ¿Demasiado cumplidor de los consejos y órdenes de los mayores? Ahora, ya septuagenario, después de pasar muchos años cumpliendo el largo proceso de la educación escolarizada, doy toda la razón a mis mayores: Yachakuy naanillam waktsakunapa pallarikaynin: El estudio es el único camino de superación de los pobres. Más datos están en mis libros “Madre Tierra, Padre Sol” y “El mundo da vueltas”.

Entonces, aprendí el castellano por la necesidad de comunicarme con los que realmente no me entendían o pretendían no entenderme. Sin ninguna metodología de aprendizaje de la segunda lengua fui asimilando el castellano día a día. Con mucha atención escuchaba las expresiones verbales mientras miraba los actos paraverbales (mímica y gesto) del emisor; luego, tras mi limitada comprensión, comenzaba a elaborar la respuesta repitiendo cada palabra. En ese proceso lento, con frecuencia comparé mi quechua con el castellano; y concluí que eran lenguas diferentes en muchos aspectos. Sin embargo, sonreí al comprobar que los que decían que no hablaban quechua usaban muchas palabras quechuas pronunciándolas un poco diferentes. ¿Esos castellaneros no se daban cuentan de su castellano quechuizado? O, ¿es mi opinión después de muchos años estudiando y reflexionando sobre el castellano peruano?

En este forzado aprendizaje también asimilé la coprolalia hispana que, con el tiempo, dejé de usarla cuando no era necesaria. Por este proceso llegué a ser un bilingüe subordinado quechua-castellano. Después, en la secundaria, por estudiar en el Seminario San Francisco de Sales (Huaraz), un colegio de formación sacerdotal, comencé a estudiar la lengua de Cicerón y algo de la lengua de Homero; así fui comprendiendo el origen de muchas palabras y el proceso de los cambios fonéticos y de la gramática del latín al castellano. Beata illa tempora.

Muchos años después, al estudiar Lingüística, supe explicar mi proceso de aprendizaje del castellano: del conocimiento de la sincronía castellana había pasado a la diacronía. Sin embargo, he visto con mucha tristeza que muchos bilingües subordinados quechua-castellano, al no poder soportar la presión social diaria, prefieren negar su conocimiento del quechua. En las urbes del Perú se requiere mucho valor y seguridad para afirmar y demostrar que uno habla quechua o para identificarse indígena. Y esta actitud es un desafío a la realidad sociocultural.

La escuela y los medios de comunicación escrita y audiovisual promueven también la sumisión a la cultura extranjera. Por ejemplo: Los onomásticos extranjeros, bien o mal escritos, hasta de los ciudadanos que hablan quechua, son ejemplos evidentes. Cuando he preguntado a muchos por los significados de sus nombres que los identifican, la respuesta ha sido alzar los hombres como expresión de que eso no les importa. Los nombres y apellidos, identidad de los ciudadanos, se han convertido sólo en palabras que suenan y se transcriben con mucha arbitrariedad. “En los nombres no hay reglas” es la expresión justificativa de los que ignoran las normas de la ortografía y la etimología de las palabras. Así, los nombres de las personas son enigmas, palabras cuyos significados no son comprendidos ni por los que ostentan los títulos de estudios superiores.

Shutipis naanim: El nombre también es destino (camino). Algunos andinos y los asiáticos del extremo oriente se preocupan por poner el nombre adecuado al neonato. Por esta preocupación, antes de registrarlo, consultan a los que saben sobre los nombres. Quien, desde la infancia, sabe el significado de su nombre crece consciente del significado de las palabras (realizaciones sonoras y escritas) que lo identifican. Comprende que su nombre es el deseo de sus padres y es su destino.

Cuando un funcionario de una empresa de servicios en Lima me quería atarantar con sus tecnolectos burocráticos en vez de resolver mi solicitud de cancelar o dar de baja el teléfono fijo de mi casa, le pregunté el significado de su nombre Carlos que estaba visible en su credencial que colgaba en el pecho, alzó los hombros antes de responder; luego, soltó lo que mejor podía decir en el momento: “Yo no creo en los nombres”. Ay, Carolus, stultus Carolus. Así no eres muy querido; pero sí, un creído e ignorante del significado de tu nombre -rumié en mi interior-.

Mis hijas tienen nombres quechuas gracias al apoyo y apertura mental de mi esposa. Cuando realicé una gestión documental en la oficina consular de Seúl, di los nombres de mis hijas. El funcionario temporal, quien ya me conocía, gastó una broma preguntándome: ¿Son chapas o nombres? Mi respuesta fue: Son nombres cuyos significados hacen buena combinación con sus apellidos. Luego, le expliqué que para los andinos y asiáticos el nombre es también destino (Shutipis naanim); por eso hay la preocupación por poner el nombre conveniente del neonato. 

 (https://universoquechuablogspot.com/2016/02/civilizacion-y-vacuidad.html).

 Compruebo que pocos hemos superado los pesados prejuicios y estigmas. Aunque muchos intenten burlarse de nosotros por hablar el quechua, nos atrevemos a hacerlo en algunas circunstancias.

4. Instituciones con doble discurso.

Ahora, un caso laboral. Las solicitudes y entrevistas no se hacen en quechua en el concurso por un puesto laboral para la población rural que habla quechua. Cuando una enfermera bilingüe quechua y castellano, que competía por un puesto laboral, se presentó a la entrevista ante los miembros del jurado, estos le hicieron la observación de que no tenía el certificado de conocimiento de quechua. La postulante, superando el ambiente tenso, delicado y de miedo, se atrevió a decir despacio y con el mayor respeto: “Yo soy quechuahablante”. Ninguno de los ilustres miembros del jurado se atrevió a hablar quechua para comprobar lo que afirmaba la postulante; al contrario, uno del jurado, alzando y batiendo una hoja de papel, sentenció tuteando: “Eso lo debes demostrar con un documento”. Sin embargo, a nadie se le pidió el certificado de la competencia lingüística del castellano (https://bit.ly/3W51JEw).

Los funcionarios, cuando les conviene, usan la retórica ilustrada y califican al quechua como idioma nativo, indígena, aborigen, autóctono, oriundo y vernáculo; en otras circunstancias, lo consideran como un idioma extranjero aun dentro de las áreas donde se usa como lengua de comunicación general. Así maltratan a la gente que habla quechua.

5. Desidia por el estudio y cuidado de nuestra realidad física y cultural.

En los cantos y discursos se habla del orgullo de ser peruano; pero, en la realidad, es más discurso que realidad. El Perú es un territorio muy accidentado; por ende, con variedad de climas. En este espacio hay diversidad de biósfera. Dentro de esta diversidad vital, vivió el ser humano desde hace milenios. La convivencia con la naturaleza convirtió al ser humano en consciente cuidador y transformador de ella. Mientras recolectaba y cultivaba los productos vegetales fue conociendo sus valores nutritivos y medicinales. Eso también hizo con los animales a los que cazó y domesticó los que pudo. Esta riqueza cultural, resultado de la experiencia de milenios, hay que estudiarla, conservarla y mejorarla con los nuevos recursos de la modernidad.

Como el hombre rural tiene el pensamiento hilozoísta porque considera a la naturaleza como un ser vivo, vive en contacto con ella, la siente como la causa y parte de su existencia; por eso, la defiende cuando la maltratan y la convierten en simple recurso que genera dinero. Es cuando la urbe y el campo, al no comprenderse, se enfrentan.

Los enfrentamientos de los pobladores del lugar con los defensores de las empresas que, en busca de los materiales que generan ganancias económicas, afectan a la naturaleza: tala de bosques, contaminación del agua y del aire. Las empresas están representadas por los estudios de abogados y por las autoridades del gobierno quienes, después de negociar con ellas, envían a las fuerzas policiales y militares para acallar a los que protestan. Todo, en nombre del orden.

Extraña gastronomía. Hay poco conocimiento y valoración de la gastronomía de las zonas rurales porque en las urbes se imita el menú extranjero. Aquí menciono algunas comidas.

Fuera del consumo de los productos comunes, también hay consumo de insectos. En Perú hay gente que come la hormiga sikisapa (culona). En Colombia (Neiva, Santander del Norte, Santander del Sur) también se come, y es llamada hormiga culona.

Una especie de grillo, llamada langosta del campo, es plato exquisito en muchos lugares. El grillo comestible (mikuna chukllush) es delicioso cuando está asado o frito. Los mexicanos comen el chapulín, por eso lo crían y comercializan. Los coreanos también comen el metugi. “Los grillos también se convierten en alimento para el hombre. Existen tres clases de grillos susceptibles de ser criados como alimento: el grillo campestre; el que tradicionalmente encontramos en el campo y al que oímos cantar en verano.” (Vilcapoma, 2010, p. 158). La larva de ciertos insectos también es comestible. El suri peruano es como la larva del gusano de seda, pondegi o peondegi, que se come en Corea.

Hongo de mazorca de maíz. En Áncash es conocido como puqpii (Quitaracsa) y aputu (Caraz). Su nombre científico es: Ustilago maydis. Este hongo, pasado por agua caliente, se convierte en exquisito plato de ensalada y guiso en Quitaracsa. En México lo llaman huitlacoche, que es muy bien aprovechado en la comida; y ya es un producto de exportación. En otros países lo conocen como la trufa mexicana.

Comida fermentada. Los andinos consumen la papa fermentada, tocosh (tuqush, tsunu, chuñu). El maíz fermentado es también llamado tocosh. Y en la época de la pandemia de Covid-19 fue consumido porque ayuda a fortalecer al sistema inmunológico. Los coreanos también aprecian la comida fermentada: doenjang o toenjang (frijol molido y fermentado) y kimchi (verdura fermentada).

6. Hay extranjeros que aprenden quechua.

Este escrito no es solo de lamentaciones jeremíacas; es también de reconocimiento a los ciudadanos, aunque poquísimos, que se acercan a la comunidad quechua con el deseo de aprender su lengua y sus valores culturales.

Daniel Hintz con la colaboración de Gudelia Medrano, Rosa Pinedo, Ábila Collantes y Diane Hintz ha publicado el libro: “Guía del quechua de Corongo (llaqwash)”. En la carátula se indica: Volumen 1, Gramática pedagógica. Este volumen fue publicado gracias al generoso aporte económico del médico peruano-estadounidense Enrique Liñán (un respetable mecenas en el siglo XXI). Es un texto didáctico con bellos dibujos y fotografías; además, tiene un disco para quien se interese escuchar. Es el resultado de muchos días, meses y años de esfuerzo de la gente que labora sin pensar en el lucro. Los esposos Hintz son estadounidenses que han tenido la actitud noble de acercarse a la gente de Áncash y, especialmente, a los de Corongo (provincia de Áncash) para conocerlos y aprender la lengua quechua. El libro es el resultado de muchas notas, fotos y grabaciones. Un valioso material para los estudiosos de la cultura andina.

El italiano Ivo Baldi (el fallecido obispo de Huari) visitó mi comunidad dos veces cuando era obispo de Huaraz. Se ganó el cariño de la gente porque podía comunicarse en quechua hasta en sus homilías. Sudó con los fieles en la labor de la reparación de la capilla.

La etnóloga y montañista francesa Doris Walter quien, antes de la pandemia de Covid-19, visitaba con frecuencia la comunidad de Quitaracsa llevando grupos de extranjeros que viajaban con ella a pie conociendo la orografía y la biósfera andinas. Ella es muy recordada por los quitaracsinos porque dialogaba con ellos en su propia lengua.

Los polacos Elzbieta Jodlowska y Miroslaw Maka (RIP), estudiosos del temible personaje Pishtaco (pishtakuq: degollador de gente inocente), también se ganaron la amistad y confianza de los quechuas del área de Huaraz porque dieron el paso de aprender y valorar la cultura de sus hospedadores. Ellos recibieron el aprecio de la gente; por eso llegaron a ser padrinos de algunos niños del lugar; así tienen compadres y ahijados quechuas.

He citado a cinco extranjeros que aprendieron la lengua andina con paciencia, y pudieron mantener diálogos en quechua; por eso, merecieron y merecen nuestro respeto y gratitud. Son esfuerzos y sacrificios sin pensar en la ganancia económica. Estos esfuerzos y logros dan otro tipo de satisfacciones: la alegría de ser la voz de los que no tienen voz, y el gozo espiritual de haber llegado al otro con actitud fraterna. Y yo, como un andino que habla, estudia y fomenta el quechua, les reitero mis agradecimientos.

Comentario Final

En la formación profesional de los peruanos se debe enfatizar el conocimiento de la realidad física, histórica y cultural del país para valorarla y valorarnos. Nadie valora lo que no conoce. Escuchemos el mensaje de un canto coreano del siglo XVII:

Flores caídas en el jardín por el viento de anoche.

El muchacho quiere barrer todas con la escoba.

Déjalas. Aunque ya caídas, siguen siendo flores.

(Kim Cheon-Taek, sijo 411, p. 156)

El futuro del Perú lo construimos todos los peruanos con dos actitudes: conociendo nuestro pasado y no borrándolo ni destruyéndolo; asumiendo nuestro presente (realidad física y cultural). Este “nuestro” es inclusivo, que en Quechua I (Áncash, Lima Huánuco, Pasco y Junín) se expresa con el morfema nominal y verbal -ntsik (después de vocal simple; -nintsik después de vocal larga, diptongo y consonante. La sílaba -ni- es un refuerzo fonético). “Y todo aquel que no tiene futuro no es hombre.” (Paz, p. 299).


Referencias Bibliográficas

Carranza Romero, F. (2000). Madre Tierra, Padre Sol. Computer Age, TRujillo, Perú.

Carranza Romero, F. (2003). Diccionario del quechua ancashino-castellano. Frankfurt,            Iberoamerica Vervuert.

Carranza Romero, F. (2006). El mundo da vueltas. Papel de viento editores.

Chang-Rodríguez, E. (2015). Diásporas chinas a las Américas. Pontificia Universidad              Católica del Perú.

Kim, Cheon-Taek. (2021). Antología del canto coreano sijo (Cheongguyeong-eon).                  Verbum.  (Traducción de Hyesun Ko y Francisco Carranza Romero).

Paz, O. (1986). El arco y la lira. Fondo de Cultura Económica, México.

Vilcapoma, J. (2010). Insectos en metáfora cultural. Asamblea Nacional de Rectores, Lima,      Perú.

 

lunes, 5 de agosto de 2024

CUIDAR LA NATURALEZA, NUESTRO DESTINO

 CUIDAR LA NATURALEZA, NUESTRO DESTINO

Francisco Carranza Romero


                                                   En Toronto, 
julio 3 de 2024 

Nadie programa las circunstancias ni las condiciones de su nacimiento. Los nacimientos suceden en diferentes realidades geográficas, étnicas, culturales, económicas… Por esta razón, es necedad juzgar a alguien sólo por el lugar de nacimiento, color de piel, lengua, vestimenta y economía. Superando estas diferencias circunstanciales, nuestra actitud es de aceptarnos y colaborarnos para vivir en paz mejorando el mundo.

Amor y gratitud

Aunque no somos los protagonistas responsables del acto de nacer; todos nacemos con un destino común: vivir en este mundo conociéndolo y cuidándolo con amor. Se ama lo que se conoce. Este mundo es nuestra morada pasajera; somos sus huéspedes temporales. Y el huésped agradecido no destruye su hospedaje. 

El amor materno y paterno hacia la criatura que necesita cuidado es una actitud natural. Los padres tienen el proceso de aprendizaje diario. Los padres amorosos con sus hijos y con la madre naturaleza son los que ponen la base de la educación. Y los hijos aprenden lo que ven, oyen, tocan y degustan. Experiencias que se internalizan y perduran.

En mi niñez, a fines del mes de marzo, hacíamos el viaje de dos días desde la comunidad campesina de Quitaracsa hasta Huallanca (Áncash, Perú) para tomar el carro hacia Caraz donde seguíamos el proceso escolar porque en mi pueblo había sólo hasta el Segundo Año de Primaria, éxito de los trámites de mi padre con otros dos hasta en la capital del Perú. En esos viajes pernoctábamos en Jatunmachay (hatun machay: cueva grande). Al día siguiente, al reiniciar el camino, mirando a la cueva que nos había cobijado toda la noche, nos despedíamos con venia y afecto: Aywallaa machay (Gracias cueva, me voy). Enseñanza de nuestros mayores, quienes también nos inculcaron la vida solidaria: Kuyanakur kawarqam huk ayllulla kashun. Patsa mamapis kushikunqa (Si vivimos amándonos seremos una sola comunidad. La madre tierra también se alegrará). 

El amor es la energía que acerca a los seres. El amor recíproco (kuyanakuy) acerca más a los seres humanos, y a los humanos con la naturaleza. El ser humano es parte de la naturaleza. Las ideologías y creencias sanas que promueven el sentimiento y la práctica del amor nos ponen el reto: vivir en un ambiente de solidaridad, esperanza y paz. Por eso, el colonialismo no es la práctica del amor. 

Otra vez recurro a mi experiencia infantil en Quitaracsa. Cuando íbamos de nuestra vivienda a la chacra, ya sea por la majada, siembra, aporque, desyerbo y cosecha, mi padre portaba una barretilla que le servía de bastón y herramienta para remover y quitar las piedras que obstaculizaban a los caminantes y acémilas. De tanto transitar por la misma vía, ésta se iba mejorando. Cuando alguien comentaba sobre esto, entre burla y elogio, él les respondía con sonrisa irónica: Ashnullam, ashnu kar, naanita mana allitsar purin. Runaqam naanita allitsar purin. (Solamente el asno, por ser asno, camina sin mejorar el camino. El ser humano camina mejorando el camino). En la primera oración quechua la palabra “ashnu” es un préstamo léxico del castellano “asno” (asinus en latín) ya que el animal llegó a Perú con los españoles; ahora es más conocido como “burro”. Por eso, la traducción más adecuada para el español peruano es: Solamente el burro, por ser burro, camina sin mejorar el camino. Este pensamiento y experiencia, grabados en mi memoria infantil, me sirven para actuar tratando de mejorar cualquier tarea que me toca cumplir. 

Por esta memoria, cuando estoy fuera de Perú, algunas veces limpio el piso del pequeño parque donde mis nietos juegan con sus amigos de ancestros plurinacionales. Deseo que todos los niños se distraigan en un espacio limpio. Uso dos palos delgados como pinzas; es que sé usar los palitos al servirme algunas comidas asiáticas. Habiendo botes de basura hay basuras en el piso: colillas de cigarrillos, plásticos, papeles, trapos, chicles masticados y hasta pedazos de latas. Otros mayores de turbantes, velos y saris, sentados en las bancas del quiosco y en los contornos, me miran y cuchichean entre ellos. Y, cuando se marchan, dejan sus manchas en el piso: plásticos, papeles y restos de golosinas. Entonces, recuerdo y parangono a mi padre: Kuchillam taqra hananchaw quchpallin (Sólo el chancho se revuelca sobre la suciedad). 

Una vez, un joven se me acercó para instruirme: “La limpieza del parque es labor del municipio”. Mientras tanto, ¿que los niños jueguen sobre la suciedad? ¿Que los adultos mayores nos adaptemos a los nuevos tiempos? Sí, señores jóvenes; pero en este caso, no. El mundo no mejorará si cada ciudadano no colabora en el cuidado del bien común; y si la institución no cumple puntualmente sus obligaciones. Y, ¿qué ejemplo damos a los menores? Ahora recuerdo el siguiente poema coreano:

La gente mundana sólo tiene lengua suelta.

Habla mal de otros olvidando sus errores.

¡Que enmiende sus errores antes de criticar a otros!

(Kim Cheon-Taek, 2021, poema 420)

 

Odio e ingratitud

Los que fomentan el odio y la división son los mal nacidos o nacidos para el mal. Las ideologías políticas y religiosas que dividen a la humanidad por sus conveniencias son fuerzas destructivas que, desgraciadamente, se fomentan en el hogar, escuela y sociedad. Las acciones destructivas se demuestran en las guerras y en la contaminación de la tierra, agua y aire; y en la destrucción de la biósfera animal y vegetal. ¿Nacemos para odiarnos y destruir el mundo?

Otra vez brota en mi memoria la voz de mis mayores: Chikinakur kawarqam rakikashqa kashun. Kay patsata ushatsishun. (Si vivimos odiándonos estaremos divididos. Destruiremos este mundo). 

El odio aleja a los seres. El odio recíproco (chikinakuy) aleja más. La energía negativa promueve actos negativos como nuestra destrucción y del mundo. La historia nos recuerda las invasiones, usurpaciones, colonialismos y esclavizaciones. 

A pesar de todo, el cuento del paraíso es nuestro sueño común del futuro. Lo debemos construir. Un gran reto para que la humanidad no siga repitiendo los errores. 

Enuncio los principios y experiencias en la lengua quechua porque es también mi riqueza cultural viva. El largo proceso de la educación escolarizada en español no borró mi memoria ni disminuyó mi afecto a la cultura milenaria andina; al contrario, fortificó mi memoria, despertó la conciencia crítica y maduró mi sentimiento como para mostrarla a los demás. El olvido de la cultura materna es crimen.


Referencia

Kim Cheon-Taek: 2021, “Antología del canto coreano Sijo”, Verbum, Madrid (Traductores:       Hyesun Ko, Francisco Carranza Romero).

viernes, 12 de julio de 2024

EL PICAFLOR ANDINO: WINCHUS

 

EL PICAFLOR ANDINO: WINCHUS

Francisco Carranza Romero



                             (El picaflor, mosaico de Harry Chávez Alzamora, 2023)

Resumen
El picaflor, especialmente el diminuto, llama la atención por su vuelo acrobático y por su
plumaje polícromo que brilla con el rayo solar. Los andinos lo consideran buen mensajero de esta y otra dimensión, buena suerte para quien lo ve o lleva sus plumas. Los que comparten su hábitat le han creado historias haciéndolo su protagonista.

Abstract
The hummingbird, especially the tiny one, draws attention for its acrobatic flight and for its polychrome feathers that shine in the sunlight. The people of the Andes consider it as a good messenger of this and other dimensions, as a symbol of luck and fortune for those who see it or carry their feathers. Those who share its habitat have created stories about the hummingbird, making it the protagonist.

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El pájaro picaflor de la familia trochilidae tiene muchos nombres en Hispanoamérica, los citamos en orden alfabético: colibrí (voz taína), chupaflor, chupamirto, chuparrosa, pájaro mosca, picaflor, tominejo, tucusito, zumbador... En la lengua quechua es conocido como winchus, winchis, kinti (quendi y quinde son voces castellanizadas). Su canto es de sonidos chillantes y chirriantes.

Es de diferentes tamaños, desde muy pequeño hasta mediano. El diminuto picaflor es el que más llama la atención por sus variados colores iridiscentes, por su vuelo veloz hacia arriba y hacia abajo, hacia adelante y hacia atrás, y puede mantenerse suspendido en el aire batiendo sus alas más de 100 veces por segundo. 

Su pico muy largo y delgado es como una aguja. Su lengua larga y que se curva por los bordes laterales se vuelve un tubo. Así, el pico y la lengua sirven para succionar y lamer el néctar y polen de las flores; por eso es buen polinizador. También es insectívoro.

Sus depredadores son las aves rapaces; pero, ahora también está en riesgo su supervivencia por la fumigación de las flores con insecticidas.

Aparece en relatos, creencias, pinturas, cerámicas, mates burilados, tejidos y, para mayor objetividad, está grabado en la pampa de Nazca.

Aquí está un relato en español y quechua ancashino. Áncash está en el área dialectal del Quechua Central o Quechua I (QI).

 

1. EL PEQUEÑO GIGANTE

(El relato extenso aparece en Carranza, 2000 pp. 9-11).

En el tiempo remoto dicen que este mundo estaba con poca luminosidad. En ese entonces, las aves grandes y fuertes se sentían superiores ante otras pequeñas y de poca fuerza.

La divinidad que todo lo ve, convocando a las aves, les había dicho: A ver, ¿quién puede traer el brillante collar del sol? Este mundo necesita luz y alegría.

Inmediatamente, el cóndor se puso en su delante. Los halcones, los gavilanes, los cernícalos y el gallinazo se pararon al lado del cóndor. Y, para sorpresa de todos, el picaflor también se paró al lado de los poderosos.

El cóndor voló rápido hacia arriba; en eso, por su tamaño grande y por su peso comenzó a cansarse. Llegó hasta la Luna. Volviendo a la tierra contó: “La Madre Luna me ha recibido feliz. Me ha regalado la bufanda tejida con las hebras de su propia cabellera blanca. Ella ha afinado mi quena”. Hizo escuchar a todos la melodía selenita.

Los halcones también volaron; pero, cansados descendieron en un lugar muy caliente. Allí vencieron a las aves grandes, blancas y rojas. Al volver a la tierra mostraron las afiladas garras de esas aves.

El gavilán y el cernícalo volaron hasta un lugar de enormes zancudos a quienes los vencieron y les arrancaron sus alas. Al retornar a la tierra, al narrar sin orden ni coordinación, casi se pelearon.

El gallinazo entró a un túnel de la tierra para salir por la espalda del sol. Totalmente ennegrecido salió por la puerta opuesta del túnel. Al volver, oscureció la tierra. Contó a todos: “He vencido a los malvados del mundo subterráneo. Ya no me enfermaré porque he bebido el tónico de la vida”.

El picaflor, gracias a su peso muy liviano, voló y voló sin cansarse. Mientras el sol contemplaba las competencias de las aves, le quitó uno de sus bellos collares. Al retornar a la tierra, mientras chupaba el néctar de una flor, escuchó las aventuras de otras aves. Cuando terminó el tiempo del relato, apareció brillante, y jaló el bello collar hacia las colinas. Este mundo se iluminó y embelleció. Todos se alegraron.

La divinidad también se alegró mucho; en ese momento dijo: “Tú eres el pequeño gigante”. Le regaló un látigo y le iluminó la mente.

ICHIKLLAYLLA HATUN

Wiñay punchawshi kay patsaqa ichiklla atsikyaq kanaq. Tsay punchaw, hatsusaq, hinchi pishqukuna, mana kallpayuqkunapa, ichishaqkunapa ñawpanchaw, aypa tukuyaq.

Llapanta rikaq qapaq, pishqunata qayaykur, kayta ninaq: Maa, ¿pitan intipa chilapyaq wallqanta apamunqa? Kay patsa atskita, kushikuyta wanan.

Tsay patsa kunturqa ñawpanman ichirqan. Wamankuna, pitsakkuna, killikshaykuna, wiskul kunturpa manyanman ichiyarqan. Mana yarpashqata, winchuspis aypakunapa manyanman ichirqan.

Kunturqa sas witsaypa paarirqan; nikar, hatun yura kar, lasaq kar, pishipayta qallarqan. Killayaq charqan. Patsaman kutir willakurqan: “Killa Mama, kushishqa chaskimarqun. Kikinpa yuraq aqtsanwan awashqa kunka pitunata qaramarqun. Paymi kiinaata allitsarqun”. Killa takita llapankunata wiyatsirqan.

Wamankunapis paariyarqan; pishiparnin huk achaq patsaman ratayarqan. Tsaychaw hatusaq, yuraq, puka pishqukunata shiqiyarqan. Patsaman kutimur tsay pishqukunapa puncha shillunkunata rikatsikuyarqan.

Pitsakwan killikshay hatusaq wanwakunapa patsanyaq paariyarqan, paykunata shiqiskir rikrankunata rachiyarqan. Patsaman kutimur, lluta lluta willakur, ichikllapa maqanakuyarqan.

Wiskulqa, intipa qipanpa yarquyta munar, patsa tuquman yaykurqan. Hankat yanayashqa qipa tuqu punkupa yarqurqan. Kutimur, patsata tutapatsirqan. Llapankunata willakurqan: “Patsa rurin mana allikunata wañutsishkaa. Manam qishyashaqnatsu, kaway hampitam upyashkaa”.

Winchusqa, ankashlla kar, mana pishipar paariypa paarirqan. Pishquna llallinakuqta inti rikaranqanyaq, huk shumaq turmanyayninta qichurqan. Patsaman kutimur, huk waytapa mishkinta shuqur, wakin pishqunapa rurayninkunata wiyachakurqan. Willakuy patsa ushariptin, chilapyar yurikarqan, huk shumaq wallqata hirkakunam sutarqan. Kay patsaqa atsikyarqan, shumaqyarqan. Llapankuna kushikuyarqan.

Qapaqpis imanaw kushikurqan; tsay punchaw nirqan: “Qam ichikllaylla hatun kanki”. Astanan qararqan, umanta atsikyatsirqan.

 

2. COMENTARIO

Los andinos, que mantienen la relación con la naturaleza, conocen las cualidades especiales del picaflor, y lo diferencian de otras aves.

1. Vencedor de aves grandes. Se dice que vence a aves grandes y rapaces como el cóndor (kuntur), gavilán (pitsak), halcón (waman) y cernícalo (killikshay). Cuando está en peligro ante algún rapaz, lo provoca para que vuele. Cuando el otro vuela, se eleva veloz y verticalmente; luego, baja sobre la espalda del rapaz para darle picotazos. El picaflor de cola larga azota con ésta los ojos del rapaz y luego huye volando arriba verticalmente. El rapaz, que no puede defenderse ni atacar por estar en vuelo, prefiere huir para posarse en algún lugar.

Por esta proeza, la gente que sobresale en la vida superando las difíciles condiciones es comparada con el picaflor.

2. Mensajero de buena noticia. Su presencia en los espacios cercanos donde está el ser humano es motivo para adivinar algún mensaje bueno de esta u otra dimensión. En el relato mítico “El hombre oso” (ukuku runa) el picaflor avisa al hombre oso sobre los peligros:  cercanía de diez hombres enviados por el curaca para matarlo, cómo pelear contra el alma condenada y el diablo. El hombre oso, vencedor en todas las contiendas, expresa su gratitud sembrando y cultivando flores para el picaflor. (Carranza, 2000, pp. 71-83).

3. Símbolo de buena suerte. Si llega al jardín o huerto no hay que espantarlo, es la presencia de la buena suerte. En la oniromancia también es un símbolo positivo. Una mujer de la comunidad de Quitaracsa (Áncash), que lloraba y sufría por la muerte de su hijo que se ahogó por caer al río, fue consolada por la tía quien la visitó para narrarle su sueño: Pushkuyllu machay runakuna kayta niyamarqun: Amanash waqankitsu. Ishkay ullqu wamraykikunash kanqa, paykunash winchusnaw paariyanqa. (Las gentes de la cueva Pushcuyllo me han dicho esto: Que ya no llores. Que tendrás dos hijos varones, y que ellos volarán como el picaflor). La señora, después de oír este relato onírico, se calmó. Y tuvo dos hijos a quienes los cuidó y puso su esperanza en ellos.

Sus bellas plumas son apreciadas como amuletos de buena suerte. Su pluma como adorno en la cinta del sombrero o como vincha (diadema) asegura la suerte. El danzante que lleva la pluma del picaflor se mueve alegre y ágil.

4. Símbolo de la libertad. No es domesticable, se muere en la jaula.

5. Su cerebro contiene mucha memoria e iluminación. Es lo que dice el que sabe (yachaq); por eso, cuando se ve este pajarillo hay que tratar de atraer su energía mental.

Referencias

Carranza Romero, Francisco: 2000, “Madre Tierra, Padre Sol”, Computer Age, Trujillo,            Perú.

    2003, “Diccionario quechua ancashino-castellano”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.

    2023, “Diccionario español-quechua ancashino”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.




sábado, 1 de junio de 2024

ZORZAL ANDINO: YUKRIS

 

ZORZAL ANDINO: YUKRIS.

Francisco Carranza Romero



 

El zorzal andino de color marrón negruzco (Turdus chiguanco, Turdus serranus) tiene muchos nombres en quechua: yukris, yukis, yukyuk, chiwanku. Los tres primeros hacen referencia a la buena calidad de su siringe que produce canto sonoro y variado según las circunstancias; la cuarta es la referencia a su color. Avisa el amanecer y el anochecer, la lluvia, la presencia extraña que puede ser peligro (zorro, puma, serpiente, gente extraña). Su sustento alimenticio consiste, principalmente, en gusanos y frutos ácido-dulces como la zarzamora, arrayán, porocso o poroporo (curuba en Colombia). Mientras come va defecando. En la parte trasera tiene buba (wanti); por eso, se desecha la parte bubosa al aprovechar su carne.

Este pájaro está presente en muchos relatos andinos; aquí está un relato mítico.

 

1. ZORZAL, AUTOR DEL MUNDO AL REVÉS.

(El relato extenso aparece en Carranza 2000 pp. 12-14).

En tiempo remoto dios convocó al zorzal, le entregó una olla tapada para que inmediatamente la arrojara al río. El presumido zorzal, apenas recibió la olla, se dirigió al río; pero, estando ya en la orilla, quiso conocer el contenido. Apenas destapó la olla salieron toda laya de parásitos y pestes. Asustado arrojó la olla vacía al río.

Volviendo ante la presencia de la divinidad informó que había arrojado la olla al río. Pero, en ese momento, comenzó a sentir las picaduras de los piojos. Avergonzado, comenzó a rascarse y a despiojarse. La divinidad azotó al zorzal mentiroso en el trasero. Desde entonces este pájaro tiene la llaga bubosa. Es el azote divino.

La divinidad, viendo al avergonzado zorzal, se compadeció; lo reconvocó y dijo: Yendo a la cima de aquella colina avisa a la humanidad: El hombre comerá sólo una vez en tres días. Sus dientes serán como la dura piedra; no se podrirán como el grano de maíz.

El venado comerá al hombre; por eso, el hombre andará con honda y garrote.

El zorzal, al sentirse muy importante, no escuchó con atención el mensaje de dios. Y esto fue lo que avisó: El hombre comerá tres veces en un solo día. Sus dientes no serán como la dura piedra; se podrirán como como el grano de maíz.

El hombre andará con honda y garrote; matará al venado y lo comerá.

Dios le dijo al mal mensajero: Desde hoy darás bien los mensajes a la humanidad. Ojalá que así aprendas.

Desde entonces el zorzal, cuando ve al zorro, puma, serpiente y cachaco, pataleando encima de árbol grande, avisa: ¡yucyuc!, ¡yucyuc!

 

MANA ALLI RURAQ YUKRIS

Wiñay punchaw qapaqqa yukrista qayarqan, huk tsapashqa mankata makyarqan mayuman sas hitarinanpaq. Aypa tukushqa yukrisqa, mankata chaskiskir, mayuman aywarqan; mayu kuchunchawnaqa, ima mankachaw kanqanta musyayta munaskirqan. Mankata kichchanqan patsa tukuy usakuna, qishyaykuna yarquyarqan. Mantsakashqa, haaku mankata mayuman hitarirqan.

Qapaqpa ñawpanman chaykurnin, mankata mayuman hitanqanta willakurqan. Tsay patsa, usakuna kaninqanta maakurirqan. Pinqakushqa achpipakuyta, usapakuyta qallarqan. Qapaqqa llulla yukrista sikinchaw astarqan. Tsay punpitam kay pishquqa wanti siki. Qapaqpa astayninmi.

Qapaqqa, pinqakushqa yukrista rikar, llakiparqan; huk kuti qayaykur nirqan: Taqay hirkaman aywaykur runakunata willakuy: Runam kimsa punchaw huk kutilla mikunqa. Kirunkuna chukru ruminaw kayanqa; haranawtsu ismuyanqa.

Lluytsum runata mikunqa; tsaymi runaqa, warakanwan, wirunanwan purikunqa.

Yukrisqa, aypa tukushqa, qapaqpa shiminta alli wiyachakurqantsu. Kaynaw willakurqan:

Runam huk punchawlla kimsa kuti mikunqa. Kirunkuna chukru ruminawtsu kayanqa; haranaw ismuyanqa.

Runam warakanwan, wirunanwan purinqa; lluytsuta wañutsinqa, mikunqa.

Qapaqqa, mana alli willakuqta, nirqan: Kananpita runakunata alli willakunki. Itsapis tsaynaw yachakunki.

Tsaypunpita yukrisqa, atuqta, pumata, amaruta, kachakuta rikarnin, hatun hacha hananchaw patataykachar willakun: ¡yukyuk!, ¡yukyuk!

2. COMENTARIO.

2.1. La atención es necesaria. Cuando alguien aconseja, ordena o hace una petición hay que poner atención para hacerla bien.

2.2. El mundo al revés. El zorzal, por no haber estado atento a las órdenes de la divinidad in illo tempore, o por una inocente curiosidad, es el causante del caos en el mundo andino. En otras culturas es la mujer: Pandora, por curiosidad abrió la jarra que contenía los males. Eva, por curiosidad, comió la manzana prohibida.

2.3. Informador de los peligros. Si en el pasado arcano el zorzal no cumplió bien las órdenes divinas; ahora es un informador puntual del tiempo (como reloj y termómetro) y de la presencia de visitantes peligrosos como el puma, zorro, serpiente y cachaco (gente con arma y uniforme). Así cumple su castigo.

2.4. Símbolo del falso juramento. Cuando revolotea y trina con exageración, es como si repitiera el juramento: ¡Por Dios! ¡Por Dios! de las autoridades y políticos mendaces que prometen cielo y tierra para agradar a los oyentes. Un verso de una canción ancashina alude al amante mentiroso:

Tamya killa yukrisnawmi, ¡Purdius! ¡Purdius!, nimarqayki

Como zorzal del mes de lluvia, ¡Por Dios! ¡Por Dios!, me dijiste.

Referencia  

Carranza Romero, Francisco: 2000, Madre Tierra, Padre Sol. Edit. Computer Age, Trujillo,

    Perú.  

martes, 7 de mayo de 2024

LA VEJEZ ENTRE LA COMPRENSIÓN E INCOMPRENSIÓN

 LA VEJEZ ENTRE LA COMPRENSIÓN 

E INCOMPRENSIÓN

Francisco Carranza Romero



Se atribuye a Sidarta Gautama (Siddhartha Gautama o Sakyamuni, el último Buda, siglo V antes de Cristo) este pensamiento: El ser humano tiene cuatro sufrimientos: nacimiento, enfermedad, vejez y muerte. Todos, sin excepción, cumplimos los procesos de nacer, enfermarnos y morir; pero muchos, desgraciadamente, mueren antes de llegar a la vejez.

Bendita vejez

Juzgando con otra óptica, la vida no es sólo una continuidad de sufrimientos. Cada cumpleaños lo celebramos con alegría. Después de 50 años, cada década es motivo de fiesta y reunión familiar. Y el aniversario de los 100 años es un gran acontecimiento porque es el encuentro hasta de cinco generaciones.

La senectud es la resistencia y superación a enfermedades y problemas. En muchas familias los abuelos conviven con los nietos compartiendo la vida, aunque sea en un espacio reducido e incómodo. La convivencia con los menores también da vida. Es la demostración de que la familia está unida y en pleno diálogo de las generaciones. Los longevos que viven con sabiduría y práctica de las virtudes tienen momentos de alegría por los éxitos de los menores porque los consideran sus proyecciones. Así se merecen el respeto.

Por suerte, hay países donde hay atención preferencial a los adultos mayores. Los programas de atención a los ancianos es una buena ayuda. Así, la longevidad es bendición.

En Corea del Sur, fuera de las casas de retiro, en cada barrio hay un local para los adultos mayores donde ellos se reúnen, conversan, juegan, leen periódicos, ven la televisión y programan fiestas y paseos. Ahora oigamos el canto del poeta coreano Jeong Cheol (1536-1594) “Cantos didácticos para el pueblo”:

Anciano, deme sus bultos de cabeza y espalda. 

Como soy joven, para mí, ni las piedras pesan.

Es triste envejecer y todavía cargar bultos.

(Kim Cheon-Taek, canto 54, p. 55)

 

Triste vejez

Sin embargo, algunos menores evaden la responsabilidad de cuidar a sus padres y abuelos cuando éstos tienen achaques de enfermedades al quedar solos por la viudez, y ya no pueden ayudarles en el cuidado de la casa y nietos ni aportan económicamente. Prefieren recluirlos en “casas de retiro”. Así la alegría de longa vida se convierte en tristeza y soledad interna.

Ahora relato una experiencia que viví en 2017 (texto completo en mi blog: francisco carranza romero, universo quechua, la longevidad es bendición, pero también problema). Antes de viajar a la ciudad de Seúl (Corea), mi esposa y yo buscamos por internet un hospedaje. Una propaganda mostraba Jarden in Palace, un local con muchas comodidades: habitación con cocina y refrigeradora; gimnasio, sauna, comedor, juegos de mesa y cerca de una biblioteca. Hicimos la reservación. En la cálida noche lluviosa del mes de julio llegamos cansados al alojamiento después de muchas horas de vuelo y una hora y media por tierra desde el aeropuerto. Esa noche descansamos sacando sólo lo necesario de las maletas.  

Al día siguiente, a las 6.30 am, al bajar a la sauna vimos a ancianos de rostros inexpresivos sentados ante la puerta del comedor aun viendo la hora de atención: 7.20 am. Nuestros saludos con palabras y venias, para nuestra sorpresa, no tuvieron respuesta. Sospechamos que nos habíamos alojado en una residencia de ancianos que, como es negocio lucrativo para laicos y religiosos, se presenta con nombres encantadores: silver town, casa de retiro, casa de reposo, casa de paz… Es el local a donde los hijos muy modernos y ocupados llevan a sus padres cuando ellos necesitan más ayuda y comprensión por sus limitaciones físicas y mentales. “Los mayores están mejor con los de su edad, no están abandonados”, justificación de los hijos que se liberan de sus padres considerados como cargas. Pagando la mensualidad creen que están cumpliendo su deber de hijos. Estos ancianos, aun con comida y habitación, habían sido excluidos por sus familiares.

El domingo aparecieron los hijos y nietos con carros de marcas y modelos caros para sacar al anciano o anciana por unas horas para luego devolverlos. Otros ancianos seguían mirando hacia el exterior sin localizar un familiar o conocido. Después de la vana espera, cada uno sacaría su conclusión: “Estoy abandonado y olvidado”. Con suspiros largos y profundos se marchaban a sus cuartos con o sin bastón arrastrando los pies, silenciosos y cabizbajos. “No hay dolor más grande que la soledad”, verso de un canto andino.

“Qué lección a los menores. Los años pasarán; estos nietos también enviarán a sus padres a los depósitos de ancianos”, comentamos contrariados y decididos a salir del lugar.

Recordamos la tradición coreana koryochang de la época de Koryo (918 – 1392): Cuando uno de los progenitores llegaba a la vejez con degradación física y mental y en estado de viudez, el hijo lo llevaba a la montaña o isla lejanas donde lo dejaba con la ración de comida para unos días. Luego se marchaba sin tornar la mirada atrás. El abandonado se quedaba mirando la espalda del hijo que se alejaba hasta perderse de su vista. Era la forma de acabar la vida en aquellos tiempos y lugares. Después del tiempo calculado de sobrevivencia del solitario abandonado, el hijo volvía a recoger y envolver el cadáver para cargarlo en la espalda y entrar al pueblo llorando a gritos como expresión de su amor filial.

En la cultura asiática el cuervo es el símbolo de la piedad filial. Cuando sus padres envejecen, les lleva la comida. Un buen ejemplo frente a tantos pajarracos vanidosos y egoístas que se olvidan de sus padres ancianos y hasta los botan del nido para dejarlos a sus suertes.

Otro canto coreano de autor anónimo:

Jóvenes, no os burléis de los viejos canosos.

Bajo el justo cielo, ¿creéis que siempre estaréis jóvenes?

Parece ayer nuestra alegría de la juventud.

(Kim Cheon-taek, canto 354, p. 142)

 

Comentario final

Lo que se siembra, se cosecha. Murunqantsikta pallantsik (en quechua). Proverbio universal de los agricultores. La gente de negocios dice algo similar: Tal como se invierte, se gana.

Los que invierten bien en los menores, gozan la ancianidad. Porque los hijos educados con los principios y la práctica del amor filial y gratitud tratan bien a sus padres ancianos. Pero, quienes viven sólo mirando los logros materiales, que no se quejen de los menores por el mal trato en la ancianidad. Ya el peruano Manuel González Prada había lanzado su proclama de joven imprudente: “Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra”.

 El desarrollo económico y tecnológico da muchas comodidades; pero éstas no significan la verdadera felicidad ni la madurez espiritual mientras haya niños recluidos en los orfanatos y ancianos depositados en los ancianatos. Niños y ancianos son seres que no pueden sobrevivir sin la ayuda familiar.

 Y todos debemos prepararnos para asumir la vejez con dignidad, dando buenos ejemplos, sin repetir la cantaleta de que el tiempo pasado fue mejor. Wamram yashqakunata rikar, wiyar yachakun. Yashqam qipa kaqkunata rikar, wiyar yachakun (El niño aprende viendo y oyendo a los mayores. El adulto aprende viendo y oyendo a los menores). Así también llegaremos preparados y serenos a la última evaluación: la muerte.

Referencia

Kim Cheon-Taek: 2021, “Antología del canto coreano Sijo”, Verbum, Madrid, (traducción        de Hyesun Ko, Francisco Carranza Romero)