jueves, 16 de noviembre de 2023

PANHISPANISMO Y LOCALISMO

 PANHISPANISMO Y LOCALISMO

    Francisco Carranza Romero




Los hechos culturales viven gracias a dos movimientos contrastantes: innovación (fuerza centrífuga) y conservación (fuerza centrípeta); apertura y cierre.

En la lengua se observa este movimiento entre el cambio y la conservación, entre el localismo y el universalismo. La lengua como código de comunicación de seres inteligentes está en constante cambio partiendo desde el idiolecto, sociolecto y dialecto. La lengua sobrevive gracias al esfuerzo de los usuarios por entenderse recíprocamente. Es el mejor medio de comunicación oral o escrita tanto en las ciudades como en las áreas rurales. Pero la urbe, que tampoco es uniforme, creyendo que habla mejor una lengua, trata de imponer su manera de hablar al área rural. Y la ciudad capital del país, creyéndose el modelo lingüístico, espera que las provincias la imiten.

En el nivel internacional, algunos españoles usuarios de la lengua castellana se creen los modelos lingüísticos sin tomar en cuenta la amplitud geográfica y el factor demográfico, y sin el conocimiento de que todas las lenguas viven con variedades dialectales por razones geográficas, históricas y culturales (como la influencia de las lenguas indígenas). Ante los hablantes de Hispanoamérica, Guinea Ecuatorial y Filipinas dicen con mucha ligereza: “En España se habla el mejor español”. Ellos ignoran que no hay dialecto mejor ni peor. Por tanto, ningún dialecto debe ser objeto de menosprecio.

Esta actitud imperialista se da también en otras lenguas. El cusqueño que habla quechua dice que su dialecto es el auténtico. El británico dice que su “Royal English” es mejor sin considerar que su población no es relevante frente a la población anglohablante de todo el mundo.

Las diferencias entre España e Hispanoamérica

En lo fonético. El seseo es general en Hispanoamérica y en algunas áreas de España (Andalucía e Islas Canarias). El yeísmo se da tanto en las urbes de Hispanoamérica y España; pero en las zonas americanas con influencia de las lenguas indígenas se realizan las diferencias de ye (fricativo palatal sonoro) y elle (lateral palatal sonoro). 

El léxico varía en significante y significado (Ferdinand Saussure) en cada localidad porque las realidades geográficas, históricas y culturales condicionan el pensamiento y el lenguaje. Con este criterio comprendemos las diferencias entre Hispanoamérica y España sin ninguna supervaloración ni subvaloración. Superando el localismo estrecho (espíritu del campanario) aprendemos y asimilamos nuevas palabras. Así podemos entender el habla y el material escrito en otras localidades. En la variedad también está la riqueza lingüística.

Cuando se edita un libro en España, el corrector de la editorial interviene cambiando el léxico de Hispanoamérica por la de España como si existiera el colonialismo lexical. Esto se nota más en las traducciones. En los cinco ejemplos cito primero la versión hispanoamericana, luego la española:

Carro (del latín carrus). En España: coche (del húngaro kocsi).

Estacionamiento. En España: cochera. Por la influencia del francés también se usa garaje tanto en Hispanoamérica como en España.

Chofer. Influencia del francés, conductor del vehículo. En España: chófer y chóferes (plural). La diferencia está en la ubicación del acento de intensidad.

Papa. De origen quechua, tubérculo americano. En España: patata. Esto puede explicarse así:

   1. Confusión con “batata” (Ipomoea batatas, otro tubérculo americano).

    2. Desconocimiento del caso acusativo “papata” de “papa” en quechua. 

Polla. Femenino de pollo (que aún no pone huevo o recién está poniendo), apuesta, lotería, mujer joven, coctel de licor, esputo. En España: coprolalia referente a pene.

 ¿Cómo llamar al ave carroñera Coragyps atratus de muchos nombres? Cito en orden alfabético: aura (España), chulo (Colombia), gallinazo (Perú), jote (Chile), urubú (Paraguay), zamuro (Venezuela), zoncho (Costa Rica), zopilote (México), etc.

El cerdo también tiene muchas denominaciones: chancho, cochino, marrano, porcino, puerco.

En una de mis visitas a Madrid entré a una juguería de La Gran Vía. Al ver la toronja en la vitrina, pedí: Jugo de toronja. El mozo no me comprendió o se hizo que no me comprendía. Me acerqué a la vitrina, señalando la fruta, dije: “Quiero jugo de toronja”. Entonces el mozo me contestó en voz alta: “Zumo de pomelo” enfatizando la pronunciación de la zeta como fonema fricativo interdental sordo. Me estaba enseñando el español madrileño. Por mi aspecto físico, era evidente: yo no soy un hispanígena ni europeígena. Recibí el jugo y bebí sentado recordando las expresiones lingüísticas y paralingüísticas. Al pagar le dije con sonrisa: “Pomelo, de origen inglés. Toronja, de origen árabe. Zumo (imitando su pronunciación) de origen griego. Jugo, de origen latino”. ¿Sabría el mozo que fueron los árabes los que llevaron a España la naranja y toronja?

La vida del castellano depende de todos los usuarios

Nadie pone en duda el origen del idioma castellano como variación del latín vulgar. Pero, la vida del castellano por siglos es gracias a sus hablantes en España, Hispanoamérica, Guinea Ecuatorial y Filipinas. España no es el amo ni dueño del castellano.

La vigencia y unidad del castellano es y será el resultado de la voluntad, esfuerzo y responsabilidad de todos sus usuarios de allá y acullá. Si podemos comunicarnos en español es gracias al esfuerzo de cada hablante y del que estudia y reflexiona sobre la lengua. La lengua culta, usada en las conferencias, clases, documentos oficiales, libros y periódicos (con la excepción de las publicaciones que, para agradar a ciertos grupos, descuidan las normas) es la base para la unidad de la lengua.

Repito: Para entendernos necesitamos la apertura mental y tolerancia entre los hablantes. A pesar de nuestras diferencias étnicas, económicas, políticas y culturales debemos aceptarnos porque somos usuarios de una lengua común con sus diferencias fonéticas, léxicas y morfológicas. Y debemos esforzarnos en conocer la lengua que usamos para hablar y escribir; conocerla en su sincronía y diacronía.

En cuanto a la producción literaria tomemos en cuenta la opinión del venezolano Ángel Rosenblat: “(…) toda la literatura española es patrimonio nuestro, patrimonio común de nuestra lengua común” (Sentido mágico de la palabra, 1977, Caracas).




viernes, 6 de octubre de 2023

DEMOS MEJOR TRATO A LA NATURALEZA

 

DEMOS MEJOR TRATO A LA NATURALEZA (cinco elementos)

Francisco Carranza Romero



                            Comunidad campesina de Quitaracsa

Todos los seres humanos nacemos, crecemos y morimos en espacio y tiempo definidos. Una verdad indiscutible. Sin embargo, en el trato que damos a la naturaleza hay maneras de pensar y actuar que colisionan. Unos se preocupan por la vida de la naturaleza porque se consideran ser sus hijos o huéspedes temporales. Otros no se preocupan por la vida de ella, sólo quieren beneficiarse.

Para salvar la vida de la naturaleza, incluyendo la nuestra, hay muchas propuestas que consisten en la necesidad de cambiar nuestra manera de pensar y actuar. La presente propuesta es intercultural por la vía lingüística recurriendo al español y quechua.

1. Visión respetuosa y afectiva. Los que viven en el área rural, generalmente, por estar en continua relación con la naturaleza, la conocen; por eso, la respetan y la aman. Por este conocimiento y sentimiento -proceso que se inicia desde la niñez- llegan a tratarla como a una madre y como a un padre, o como su vivienda.

El andino que habla el idioma quechua expresa con toda naturalidad los tratos lingüísticos de respeto a la naturaleza que se complementan con los ritos a los elementos. Por conservar la cultura nativa el andino considera que la naturaleza está viva; por eso, desde la niñez aprende a dialogar con ella. Por este pensamiento y actitud es calificado de hilozoista.

Patsa mama (Quechua I) o Pacha mama (Quechua II): Madre tierra. Es la figura materna que ofrece los frutos que sustentan la vida. Es el escenario donde los seres de la biósfera nacen, crecen y mueren.

 El andino se comunica con la madre tierra (chacra, piedra, montaña, nevado), le presenta ofrendas (coca, chicha, tabaco y cereal tostado). Además, en algunos lugares va amontonando piedra sobre piedra que con el tiempo y las frecuencias se van convirtiendo en morritos. Este morrito es llamado apachita (apacheta en la versión española) que contiene la intención del oferente y sirve también como indicador del camino, frontera y aviso de que no es un lugar adecuado para descansar por el encuentro de los vientos o por la emanación de gases tóxicos.

Yaku mama: Madre agua. Calma la sed de los seres humanos, vegetales y animales. La imagen antropomorfa del agua es Ayra, mujer bondadosa y bella que mora en las lagunas, manantiales, ríos y cataratas. Ella socorre a quien solicita su ayuda. Además, con su bello canto y con su fragancia espumosa después de su baño, encanta a la gente escogida.

La madre agua (laguna, río, nevado, manantial, catarata y nube) recibe respeto, ofrendas, cantos, danzas y venias. En la época de la extirpación de las idolatrías y de la persecución de los practicantes del rito taki unquy (melopatía, enfermedad del canto) se siguió practicando en los lugares a donde los doctrineros no podían llegar, y fue conocido con el mitónimo ayra.

Inti Yaya: Padre Sol. Da calor y luz, tan necesarios para la vida. Dato testimonial: En Quitaracsa (Áncash, Perú), cuando los primeros rayos del sol aparecían sobre los nevados, los niños le saludábamos quitándonos nuestros sombreros para que nos diera abrigo y salud durante todo el día: Rimaykukuqmi Inti Yaya o Napakullaqmi Inti Yaya (Padre sol, recibe mi humilde saludo). Estábamos poniendo en práctica lo que habíamos visto y oído a nuestros mayores.

La Madre Luna (Killa Mama) también recibe ofrendas de sus hijos porque alumbra en las noches que se aprovechan para regar, viajar y hacer otras actividades. Ella no sólo marca el paso del tiempo.

Wayra Yaya: Padre Viento. Lleva el oxígeno y nube con agua que produce la lluvia. Sólo cuando se aloca corre rápido y desesperado llevando consigo peste y destrucción. Es el uti wayra (lluvia loca). Los que saben sobre estos ventarrones siembran árboles en las partes cercanas de sus casas por donde llega el fuerte viento.  

Hayni (haani en el Callejón de Huaylas): Energía de la vida, ánima. Está en todos los elementos dándoles existencia, movimiento y vida. Por ser la energía sin forma no es perceptible por los sentidos; por tanto, no recibe el trato de madre o padre. Y pocos son los que conocen esta energía. Gracias al jayni (según la ortografía castellana) la naturaleza tiene vida y se comunica con la gente.

 

2. Visión utilitaria. Los pobladores de las urbes, generalmente, viven más dedicados a las actividades económicas: compra y venta, fabricación de cosas y actividades remuneradas. Sus viviendas y sus locales de labor están construidos con cemento, metal, vidrio, plástico y madera; son espacios que tienen precio por su tamaño y ubicación. Sus caminos son de asfalto y cemento. Las ciudades y fábricas contaminan porque pocas ciudades tienen centros de tratamiento de agua sucia y basura. Los ríos y mares, receptores de la suciedad, están enfermos. Y algunos países, para liberarse de sus desechos radiactivos y tóxicos, los arrojan muy lejos de sus territorios.

Con el pensamiento mercantilista de la naturaleza se apropian de ella usando cualquier medio (de facto o con papeles sellados). Así, los terrenos cultivables y eriazos, montañas, ríos, lagunas, playas y la vida vegetal y animal que hay en esos espacios se convierten en propiedades privadas que son negociables.

Actualmente, el paisaje de los espacios públicos (bien común) en las urbes es una exhibición de la suciedad y la falta de cuidado a la naturaleza. Los plásticos de toda clase y aleación, las colillas de cigarrillos, los restos de chicles (gomas de mascar), los papeles y latas se exhiben como muestras del grado de la inmadurez ecológica de sus pobladores. El ambiente público está descuidado en los países ricos y pobres, en los desarrollados y subdesarrollados.

Y las máquinas transformadoras de la materia también contaminan la tierra, agua y aire.

 

3. Tornemos la mirada hacia las culturas indígenas. Superando el pesimismo hagamos el esfuerzo de curar a la naturaleza que está enferma y que se manifiesta en los cambios climáticos. No continuemos ensuciándola con basura y humo de los combustibles fósiles. Aceptemos que ella es nuestra casa, nuestra madre. No abusemos de los productos químicos en la actividad agropecuaria (insecticida, abono y hormona) y en la gastronomía (saborizante y colorante) esperando sólo los mejores resultados económicos. Salvar la vida de la naturaleza es también salvar la nuestra.

Ha llegado el momento en que tornemos nuestra mirada hacia las poblaciones indígenas para valorar el pensamiento y la actitud de ellas, aunque con menos grado de educación escolarizada y con menos adelanto tecnológico, dan mejor trato a la naturaleza desde hace miles de años; por eso han sobrevivido a los cataclismos, pestes y maltratos de otros humanos que les arrebataron sus bienes, los esclavizaron y hasta los vendieron como objetos.

Cantemos y bailemos como hacen los andinos en el plenilunio más grande del año (hatun pampa killa):

Intimi yayaaqa. Killami mamaaqa.

Llapan quyllurkuna nuqapa panniikuna.

(El sol es mi padre. La luna es mi madre. / Y todas las estrellitas son mis hermanitas.)

Con disminuir la contaminación del medio ambiente habremos iniciado la recuperación de la vida. Y este cambio de pensamiento y actitud es responsabilidad de todos nosotros, sin ninguna excepción.



viernes, 29 de septiembre de 2023

EL ZORRO EN LA CULTURA ANDINA

 

EL ZORRO EN LA CULTURA ANDINA

Francisco Carranza Romero




Resumen

El zorro, convertido en un elemento cultural, se ha convertido en símbolo. Los variados relatos orales demuestran su popularidad y son usados como materiales didácticos.

Palabras claves: agua, compasión, competir, cóndor, frío, hambre, huachua, nevado, robar, sapo, serpiente, zorro.

 

En cada región de nuestra madre tierra viven animales que, durante millones de años, se han adaptado a la realidad física (altitud, clima, vegetación y presencia de otros animales). La zoósfera andina (anti uywa) es variada. Y algunos animales, por vivir cerca de los seres humanos, aparecen en los relatos, creencias, pinturas, cerámicas y tejidos.

El presente estudio presenta al zorro como elemento cultural quechua. Por tanto, no abarca las explicaciones fisiológicas; esta labor es de los zoólogos.

-Advertencia: Los textos en letras cursivas pertenecen a la lengua quechua u otra como la latina o griega de las denominaciones científicas-.

 

1. ZORRO: ATUQ.

Es un animal presente en los cinco continentes. Su nombre científico Vulpes vulpes es la repetición de la voz latina vulpes (zorro).

El zorro andino, Pseudalopex culpaeus, es de dos tamaños: El de la zona alta (quechua, jalca y puna) es grande y es llamado atuq. El de la región baja (yunga y chala) es pequeño y es llamado: palyan atuq o, simplemente, palyan o palian (según la ortografía castellana).

Para sobrevivir come de todo: roedores (ratón, vizcacha, cuy), lagartija, oveja, cabra, aves (pájaro, gallina, pato), lombriz y otros gusanos. Por hambre, también come vegetales: frutas, tubérculos de la papa y oca que los saca escarbando la tierra con sus patas delanteras; se ingenia para comer la papa en fermentación (tsunu, chuñu, tuqush) empozada en agua, por eso hay que cubrir el pozo con espinas; también ataca el choclo (mazorca de maíz o elote) y haba verde en vaina. El palyan, que vive cerca del mar, aprovecha lo que halla en la playa: fruta, pez muerto, ave, cangrejo y muymuy (Emerita analoga, crustáceo abundante en la playa peruana).

El zorro, por vivir cerca del espacio habitado por los seres humanos, es objeto de observación, y recibe los calificativos que son similares en muchos pueblos: astuto, presumido, ambicioso, mentiroso, ladrón; pero, en un relato (Zorro, hombre y serpiente) es el símbolo de la sabiduría. Las especies vulpina y humana son las mismas en donde sea.

A continuación, los relatos en español y en quechua central o Quechua I (Áncash, Lima, Jauja, Huánuco, Pasco).

2. LA ZORRA Y LA HUACHUA.

(La huachua, Chloephaga melanoptera, ave grande de la puna, de plumaje blanco con partes posteriores negras, su hábitat es la laguna y manantial de la jalca y puna donde encuentra su comida. Es el símbolo de la fidelidad conyugal porque, cuando pierde a su pareja, vive sola. En quechua es conocida como watswa, wachwa (QI), wallata (QII).

Dicen que una huachua estaba despiojando a sus crías en el borde de una laguna. Allí apareció, sorpresivamente, una zorra que, al ver a las pequeñas huachuas sintió muchas ganas de comérselas, por eso ya se relamía. Se les acercó con mucho sigilo con el objetivo de atrapar luego a las crías tiernas.

-¿Cómo está tía huachua? ¿Podría hacerle una preguntita? -Saludó con cortesía y venias-.

-Estoy bien, tía zorra. ¿Qué es lo que me desea preguntar?

La huachua, sorprendida, se quedó mirando a la zorra de saludo y pregunta con mucha cortesía. ¿Qué querrá esta zorra? El zorro no es amigo de nadie. Ésta desea algo que no dice.

-¿Por qué sus dos crías tienen bonitas patas rojas?

-Porque las metí en el horno caliente para que sus patitas se enrojecieran. Por eso son de bonitas patitas rojas. No es difícil.

La zorra, después de volver presurosa a su cueva, construyó un horno, buscó leña y prendió fuego. Cuando el interior del horno ya estaba rojo, metió a sus dos crías adentro. Y, sin hacer caso a los llantos de los cachorros, tapó la boca del horno. Después de un rato, cuando abrió el horno y sacó a sus cachorros muertos con patas negras y muy quemadas. En ese momento quiso matar a la huachua mentirosa. Al llegar a la orilla de la laguna vio que la huachua y sus crías ya estaban dentro de la laguna nadando.

-¡Hermanas zorras! ¡Hermanos zorros! Vengan a ayudarme. La huachua ha matado a mis cachorros.

Pronto aparecieron muchos zorros procedentes de muchos lugares.

-Bebamos el agua de la laguna. Secando la laguna atraparemos a la huachua y sus crías y las comeremos.

Todos los zorros comenzaron a beber el agua hasta llenar sus estómagos. Entonces, comenzaron a reventarse uno tras otro.

La huachua, desde el centro de la laguna, presenciaba sonriente las muertes de los muy listos zorros.

 

CHINA ATUQWAN CHINA WATSWA

Huk watswash, huk qucha kuchunchaw, wawankunata usapakuykaanaq. Tsayman huk china atuq chaarinaq; llullu wachwakunata, rikaykurnin patsa, mikuyninta munapar laqwatyanaqraq. Llullu wachwakunata achkuyta munarnin, shumaqlla witipunaq.

-¿Yamayllaku watswallay? ¿Hukta tapukullaqmanku? -Shumaqlla rimaykukur, umpuyka-chaanaq-.

-Yamayllam, atuqllay. ¿Imata tapukumayta munallanki?

Watswaqa, mantsakashqa, shumaq rimaykukuq, shumaq tapukuq china atuqta rikapaanaq. ¿Imataraq kay china atuq munan? Atuqqa pipapis yanasantsu. Kayqa imatach munan.

-¿Imanir ishkay wawaykikuna shumaq puka chakiyuq kayan?

-Chakinkuna pukayananpaq achaq qullpu rurinman hatirqaa. Tsaymi shumaq puka chaki kayan. Manam ahatsu.

China atuqqa, sas machayninman kutiykur, huk qullputa rurarqan, yantakurqan, ninata waykarqan. Qullpu rurin pukana kaptin, ishkay wawankunata qullpu rurinman hatirqan. Wawankunapa qayarayninta, mana wiyaq tukur, qullpupa shiminta tsaparqan. Tsaypita, qullputa kichar, wañushqa, yanayashqa, alli rupakushqa chakiyuq wawankunata hurqurqan. Tsay patsa, llulla watswata wañutsiyta munarqan. Qucha kuchunman chaykur, watswa wawankunawan qucha rurinchawna wampuykayaqta, rikarqan.

-¡Atuq ñañakuna! ¡Atuq turikuna! Yanapayamaq shayaamuy. Watswam wawaakunata wañutsishqa.

Atska atuqkuna, may tsaypita yurikayarqan.

-Qucha yakuta upyashun. Quchata tsakiskatsir watswata, wawankunata aptashun, mikushun.

Llapan atuqkunaqa qucha yakuta upyayta qallayaanaq pachankuna hunta kanyaqanyaq. Tsaypita, hukraq hukraq, pashtayta qallayaanaq.

Watswaqa, qucha rurinpita, imanaw musyaq tukuq atuqkuna wañuqta, asinaraq rikapaanaq.

 

3. EL ZORRO Y EL SAPO.

(Este relato está extenso en Carranza 2000, pp. 118-119).

Una mañana, ante los primeros rayos del sol, un zorro pasaba por una quebrada con manantial. En ese lugar los sapos croaban ruidosamente. El zorro, deteniéndose, buscó a los sapos bullangueros; cuando localizó a uno, le llamó la atención de malas maneras.

-¿Por qué hacen tanto ruido? ¿No pueden cerrar sus bocas grandes?

-Así expresamos nuestra alegría cuando comienza el nuevo día. 

-El ruido no es alegría. ¡Qué asco! Ni siquiera saben caminar ligero.

Como tanto insultaba el zorro, el sapo le respondió sin ningún miedo: Ay, señor zorro, a usted todos le califican: ladrón, mentiroso y que presume de conocimiento y belleza. Si se siente capaz compitamos mañana. Cuando apenas el sol salga, desde aquí iremos hasta el pie del nevado. Mañana me conocerá bien. Yo le venceré. ¿Acepta?

-Sí, acepto. Mañana nos veremos aquí.

El zorro se marchó totalmente despreocupado porque conocía bien el camino; además, sabía que el sapo no caminaba rápido.

El sapo, inmediatamente, convocó a su comunidad. Después de intercambiar bien las ideas, todos los sapos concluyeron: “Mañana le daremos una lección a ese zorro presumido”. Esa noche los cinco sapos escogidos se pusieron en posta desde el manantial hasta el pie del nevado.

El presumido zorro llegó al manantial en la hora del alba de la mañana siguiente. El sapo, acercándose amablemente, le dijo: Señor zorro, hoy competiremos. Pero, por favor, llámeme en el camino para que usted sepa si estoy vivo o muerto. Yo correré de muerte por este camino empinado.

Comenzaron el camino cuando el rayo del Padre Sol llegó al manantial. El zorro, por la tierra; el sapo, por el agua. El zorro, después de dar unos saltos, llamó: ¡Sapo!

-¡Toc! -se escuchó en la parte de arriba.

-¡Oh! ¿Cómo ha podido ir tan rápido? -El zorro aceleró su subida hasta comenzar a jadear. Mirando el camino recorrido llamó otra vez: ¡Sapo!

-¡Toc! -otra vez en la parte de arriba.

El zorro, sorprendido, dio saltos sin control hasta fatigarse. Ya estaba con la lengua afuera jadeando. Pero, viendo la mitad del camino recorrido, llamó: ¡Sa…po!

-¡Toc! -se escuchó rápido abajo-. El sapo de abajo, por error o por pensar bien, croó por segunda vez. El de arriba se quedó callado porque vio la ubicación del zorro.

¿Acaso no? El zorro sonrió. Como estaba muy cansado, quiso descansar y se tendió usando su rabo como almohada. Al despertar de su ligero sueño, llamó por cuarta vez: ¡Sapo!

Hubo silencio. El sapo que se había callado antes, también se calló esta vez. El zorro bailoteó pensando en la victoria; pero, después del tiempo de silencio se escuchó: ¡Toc, toc!

Este croar repetido se oyó como desde muy cerca del pie del nevado. El zorro, sin pensar en su resistencia, corrió, saltó hasta perder toda su energía. Antes de llegar al pie del nevado cayó para no levantarse nunca más. La sangre manaba de su nariz; se puso tieso temblando.

Los sapos, enterados del final del zorro, croaron en todo el recorrido del arroyo. Aprendieron: Si nos ayudamos recíprocamente podemos vencer al que se cree poderoso.

ATUQWAN AMPATU

Rupay yarquptin huk atuq pukyu kallkipa aywaykaanaq. Tsay patsachaw ampatukuna awriqayanaq. Atuqqa ichiykur, awriqaq ampatukunata ashirqan; hukta tariykurnin llutanpa piñaparqan. 

-¿Imanir awriqayanki? ¿Manaku hatun shimikikunata wichqayankiman?

-Tsaynawmi, mushuq hunaq qallaptin, kushikuyaa.

-Awriqayqa manam kushikuytsu. ¡Atataw! Sas purikuyllatapis yachayankitsu.

Tsaynawna atuq ashaptin, ampatuqa, mana imata mantsar, kayta nirqan: Ay, atuqllay, qamtam piimay nishunki: suwa, llulla, musyaq tukuq, shumaq tukuq. Aypa kaptikiqa waray llallinakushhun. Rupay yarqamuptin patsa kaypita rahu chakinyaq aywashun. Waraymi alli riqillamanki. Nuqam shiqishqayki. ¿Aanillankiku?

-Ari, aaniimi. Waraymi kaychaw rikanakushun.

Atuqqa, mana imatapis yarpachakur, aywakurqan; payqa naanita alli riqiq, ampatu mana sas purinqantapis musyaq. 

Ampatuqa, tsay patsa, ayllunta qayarqan. Alli willanakuskir, llapan ampatukuna niyarqan: “Waraymi tsay nikachaq atuqta yachatsishun”. Tsay paqas, pukyupita rahu chakinyaq, pitsqa akrashqa ampatukuna chaski chaski churakayarqan.

Nikachaq atuqqa, waraanin rumpa rumpa, pukyuman charqan. Ampatuqa, shumaqlla witipuykur, nirqan: Atuqllay, kananmi llallinakushun. Kawanqaata, wañunqaata musyanaykipaq naanichaw qayallamanki. Nuqaqam wañuypa kay chacharaq naanita aywashaq.

Inti Yayapa shapran pukyuman chaariptin naanita qallayaanaq. Atuqqa, patsapa; ampatuqa, yakupa. Atuqqa huk ishkayta tiwyaskir qayarqan: ¡Ampatu!

-¡Tuq! –hanaqchaw wiyakarin.

-¡Yaq! ¿Imanaw saslla aywarqun? -Atuqqa, haakallyayta qallanqanyaq, saslla witsarqan. Purinqan naanita rikapar huk kuti qayarqan: ¡Ampatu!

-¡Tuq! -kay kutipis hanaqchaw.

Atuqqa, mantsakashqa, pishipanqanyaq llutanpa tiwyarqan. Qallunta aqtsuhqa haakallyarqan. Imanawpis, pullan naanita purinqanta rikaykur qayarqan: ¡Am…pa…tu…!

-¡Tuq! -urachaw sas wiyakarin-. Ura kaq ampatuqa, pantartsuraq, alli yarpartsuraq, ishkay kuti ¡tuq! nirqan. Hanaqchaw kaqqa, maychaw atuq kanqanta rikar upaalla kakurqan.

¿Manaku? Atuqqa asinatyarqan. Pasaypa pishipashqa karnin shuutayta munar, chupanta hawnakur, iskaarirqan. Ichikta puñunqanpita rikchar, chusku kutichaw qayarqan: ¡Ampatu!

Tsunyarqan. Naaqa upaallaq ampatuqa, kay kutichawpis, upaallarqan. Atuqqa, shiqinqanta yarpar, tushuykacharqan; tsay tsunyapita wiyakarqan: ¡Tuq, tuq!

Kay tuqtuqyaqa rahu chakinpitanawna wiyakarqan. Atuqqa, mana kallpanta musyar, sas aywarqan, tiwyarqan llapan kallpan ushkanqanyaq. Manaraq rahu chakinman char ishkirqan manana shaarinanpaq. Yawar sinqanpita yarqurqan; karkaryar chukrurqan.

Ampatukunaqa, imanaw atuq ushakanqanta musyaskir, llapan yakuchaw awriqyarqan. Yachakuyarqan: Yanapanakurqam, aypa tukuqtapis aywatsintsik.

 

4. EL ZORRO Y EL CÓNDOR.

Una mañana un cóndor estaba sentado soleándose al borde del camino. Allí llegó un zorro; después del saludo recíproco, preguntó al cóndor.

-Tío cóndor, ¿tiene frío?

-Sí, tengo mucho frío, y tengo mucha hambre.

-Yo también tengo hambre; pero frío, ni en el nevado -miró sonriente al nevado Apurraju-. Subamos al nevado para ver quién de nosotros sobrevivirá en el frío.

El cóndor, comprendiendo la intención del zorro, contempló muy silencioso al nevado. Luego, mirando al zorro, le respondió resuelto:

-Ahora mismo subamos al regazo del nevado. Está cerca. Allí nos veremos. Si yo muero de frío, tú me comerás; si tú mueres, yo te comeré. Ambos estamos hambrientos.

Ya en el regazo del nevado ambos se miraron. El cóndor, pisando sus alas, temblaba de frío. El zorro, recostado sobre su rabo, simulaba no sentir frío.

-Zorrito, yo tengo mucho frío. ¿Tú no tienes frío?

-Yo no ten…go frí…o. -No dejaba de mentir aun teniendo problema al hablar.

El cóndor se le acercó al zorro. Entonces, se dio cuenta que el zorro ya no respiraba bien. El zorro se estaba muriendo.

-Zorrito, vayámonos de aquí. De hambre no nos vamos a morir rápido.

Todo fue silencio. El zorro ya estaba muerto. El cóndor, dejando al zorro muerto y llenándose de fuerza, salió del nevado.

 

ATUQWAN KUNTUR

Huk kuntur, huk alliq, naani kuchunchaw, hamaykur mashaakuykaanaq. Tsayman huk atuq chaanaq; napakunakuskir kunturta tapurqan.

- Kunturllay, ¿alalankiku?

-Ari, allaapam alalaa, allaapam mallaqaa.

-Nuqapis mallaqaami; alayqa, rahuchawpis, manam -asinarar Apurrahuta rikaparqan-. Rahuman laatashun, maa mayqantsikshi alaychaw kawanqa.

Kunturqa, atuq ima munanqanta maakur, upaallalla alaq rahuta rikaparqan. Tsaypita, atuqta rikapar, musyatsirqan:

-Kanan patsa taqay Apurrahupa millqanman laatashun. Manam karutsu. Tsaychaw rikanakushun. Nuqa alaypita wañuptiiqa, qam mikumanki; qam wañuptikiqa, nuqa mikushqayki. Ishkantsik mallaqantsik.

Rahupa millqanchawna, rikanakuyarqan. Kunturqa, rikranta haruykur, alalar karkaryaq. Atuqqa, chupan hananchaw hitarar, mana alalaq tukuq.

-Atuqllay, nuqa allaapa alalaa. ¿Manaku qam alalanki?

-Nuqa a…la…laa…tsu. -Manana alli rimaykarpis, llulla kayninta haqiqtsu.

Kunturqa atuqta witipurqan. Tsay patsa, atuq mana alli shuutanqanta musyarin. Atuqqa wañuykanaqna.

-Atuqllay, kaypita aywakushun. Mallaqaypitaqa manam sas wañushuntsu.

 Tsunyalla. Atuqqa wañushqana kanaq. Kunturqa, wañushqa atuqta haqiskir, alli kallpatsakur, rahupita yarqurqan.

 

5. HOMBRE ZORRO: ATUQ  RUNA.

Canción ancashina con ritmo de huayno.

AY, ZORRO, ZORRO                           ATUQLLAY,  ATUQ                                                 

Ay, zorro, zorro; zorro de la jalca.                  Atuqllay, atuq; hallqa marka atuq. 

A ti y a mí, la gente nos aborrece.                 Qamtawan nuqatam, runa chikimantsik.             

A ti te aborrece porque robas su oveja.         Qamtam chikishunki, uushanta suwaptiki.    

A mí me aborrece porque rapto a su hija.     Nuqatam chikiman, tsurinta suwaptii.  

Tú debes devolver su oveja y gallina.           Qammi kutisinki, uushanta, wallpanta.  

Yo debo devolver su hija y nieta.             Nuqam kutitsishaq tsurinta, willkanta.

                  

6. ZORRO, HOMBRE Y SERPIENTE. 

(Relato extenso en Carranza 2000, pp. 115-117).

Un hombre, que volvía de la región cálida hacia su pueblo, sorprendió a un gavilán sobre la piedra al borde camino. El gavilán, asustado, se marchó volando. El hombre vio en la piedra una serpiente tierna ya rasguñada.

¡Pobrecita!, el gavilán ha querido comerla. Me la llevaré en mi bolso.  -No pensó en cómo iba a ser después la vida de esa serpiente de la región yunga.

Pasando los meses la serpiente se convirtió en una bestia inmensa. Después de comerse todo el ganado del hombre, una mañana le amenazó:

-Si hasta esta noche no me traes comida, a ti mismo te comeré. Tengo mucha hambre. Si quieres seguir viviendo, tráeme comida.

Ya a mediodía, el hombre -al no hallar nada para la serpiente- estaba sentado muy triste al pie de una piedra grande. Allí llegó un zorro.

-Oiga, ¿por qué usted está triste?

-Yo, por compasión, traje aquí una serpiente tierna. Esa malvada bestia, después de acabar todo mi ganado, ahora quiere comerme.

-Es tu propia culpa. ¿Para qué trajiste aquí a la bestia de la región yunga?

-¿Mi culpa?

-Sí. Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto. -Del enojo pasó a la reflexión-. Mata a esa bestia. Yo te ayudaré. Después me regalarás un ganado. ¿Aceptas el trato?

-Acepto. Haré lo que me digas.

-Consíguete soga, bolsa grande y hacha. Yo iré detrás de ti. 

El hombre, llegando al patio de su casa llama a la serpiente: No he hallado tu comida. ¡Cómeme ahora! La malvada bestia grande sale reptando y lengüeteando. En eso alguien silba.

-¿Quién es? -el hombre pregunta como si no supiera nada.

-Soy tu amigo zorro. Quiero hacerte la visita.

La serpiente, enrollándose rápido, habla en voz baja: Dile que venga, a él me lo comeré. Así, vivirás un poco más.

-Ven, pronto.

-¡Oh! ¿Qué es lo que está enrollado en el patio? Tengo mucho miedo. Mételo dentro de la bolsa. Y ata la boca de la bolsa.

La serpiente, después de entrar rápido a la bolsa, dice: “Simula que atas la bolsa, saliendo rápido comeré al zorro”. El hombre, después de atar bien la bolsa, llama al zorro: Pasa nomás.

-¡Qué miedo! Algo se mueve dentro de la bolsa. A ver, poniéndolo sobre el tronco háchalo.

Desde dentro de la bolsa la serpiente dice: “Simula hacharme. Cuando el zorro llegue aquí me lo comeré”. En ese momento el hombre da hachazos a la bestia en la cabeza con toda su energía varias veces hasta matarla.

Mientras el hombre da hachazos a la bestia el zorro baila avisando a gritos: “¡La bestia ya murió! ¡La bestia ya murió!” Muchos hombres llegan a la casa y sacan de la bolsa a la bestia muerta. El zorro repite: “Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto”.

Desde entonces la gente dice: Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto.

 

ATUQ, RUNA, AMARU

Huk runa, yunqa markapita markanman kutiykar, nanni kuchun rumi hananchaw huk pitsakta tariykun. Pitsakqa, mantsakashqa, paarir aywakun. Runaqa rumichaw sirqishqana llullu amaruta rikaykun.

¡Allawchi!, pitsak mikuyta munarqun. Pikshaachaw apakushaq. -Imanaw tsay yunqa amaru kawanan kaqtaqa mana yarpachakurqantsu-.

Killa killapita, amaruqa sas hatunkaray kuru tikrarqan. Runapa llapan waatanta mikuskir, huk alliq payta mantsatsirqan:

-Kanan paqasyaq mikuynii mana apamuptikiqa, kikikitam mikushqayki. Allaapam mallaqaa. Kawayta munarqa, mikuynii apamuy.

Pullan hunaqna, runaqa -amarupaq imatapis mana tarir- hatun rumi chakinchaw llakishqa hamaran. Tsayman huk atuq chaarin.

-¡Aw!, ¿imanirtan llakishqa kaykallanki?

-Nuqam huk llullu amaruta llakipar apamurqaa. Tsay mana alli kuru, llapan waataata ushaskir, kananqa mikumayta munan.

-Kikikipa hutsaykim. ¿Imapaq yunqa kuruta kayman apamurqayki?

-¿Hutsaa? 

-Ari. Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi. -Piñaykar yarpachakuyta qallan-. Tsay kuruta wañutsiy. Nuqam yanapashqayki. Tsaypita huk waatata qaramanki. ¿Aaninkiku?

-Aaniimi. Nimanqaykitam rurashaq.

-Waskata, hatun shikrata, wallunata ashii. Nuqam qipaykita aywashaq.

Runaqa, wasin punkunman chaarir amaruta qayan: Manam mikunayki tarirquutsu. ¡Kanan mikumay!  Mana allí hatun kuruqa, qarachakar, laqwatyar, yarqun. Tsaychaw piichi shukarin.

-¿Pitan? -runaqa, mana musyaq tukur, tapukun.

-Yanasayki atuqmi kaa. Watukaynikitam munaa.

Amaruqa, sas awrikaskir, pakayllapa nin: Shamuy nii, paytam mikushaq. Tsaynawqa, kawankiraqmi.

 -Sas, shamuy.

-¿Imatan wasipunkuchaw rawkaran? Mantsakuumi. Shikraman hatiy. Shikrapa shiminta watay.

Amaruqa, shikraman sas yaykuskir, nin: “Shikrata wataq tukuylla, sas yarqurmi atuqta mikushaq”. Runaqa, shikrata alli wataykur, atuqta qayan: Yaykamuy.

-¡Achachay! Shikra rurinchaw imach kuyukun. Maa, kullu hananman churaykur walluy.

Amaruqa, shikra rurinpita nin: “Wallumaq tukuylla. Kayman atuq chaamuptin payta mikushaq”. Runaqa, tsay patsa kurupa piqanta, wañutsinqanyaq, llutanpa walluypa wallun.

Runa, kuruta wallunqanyaq, atuqqa tushun, qayaykachar willakur: “¡Kuruqa wañushqanam! ¡Kuruqa wañushqanam!” Atska runakuna wasiman chan, wañushqa kuruta shikrapita hurquyan. Atuqqa huk kuti nin: “Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi”.

Tsay punpita, runakunaqa niyan: Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi.

 

7. COMENTARIO.

7.1. No es prudente subestimar a otro. El zorro es derrotado por animales a quienes los infravalora. Esto se demuestra en tres relatos: La zorra y la huachua, El zorro y el sapo, El zorro y el cóndor. Y, lo peor, muere sin darse cuenta de su falta de prudencia en la vida.

La huachua, ave acuática, sabe que la laguna está llena porque un arroyo que baja de la parte alta la llena; luego, el agua continúa hacia abajo. Por tanto, imposible que los zorros puedan secarla; por eso, “presenciaba sonriente las muertes de los muy listos zorros (…imanaw musyaq tukuq atuqkuna wañuqta asinaraq rikapaanaq)”.

La derrota del que se autoestima demasiado hace sonreír al narrador y a los receptores.

7.2. La solidaridad es necesaria para sobrevivir. La solidaridad sapina vence la egolatría vulpina. En el español peruano, la palabra sapo también significa: sabido, vivo, ingenioso; es decir, inteligente.

En el latín tardío, sapidus (sabio, nominativo), sapidum (acusativo): sapidum > sapidu (apócope de m) > sapido (apertura de u en margen final absoluta) > sapio (síncopa de d intervocálica) > sapo (síncopa de i en distribución inicial de diptongo creciente). Quizás esta analogía fonética también corrobora que los vocablos sapo y sabio, algunas veces, tengan el mismo campo semántico.

7.3. Los malos modelos se internalizan. En la canción “Atuqllay, atuq”, texto 4, el varón, que se cree muy macho, se identifica con el zorro. El varón zorro (atuq ullqu) considera a la mujer como una presa o un botín que debe poseerla. Para lograr su objetivo, recurre a todo: mentira, zalamería, confianza y rapto. Lo peor es el hecho de engendrar hijos para después abandonarlos o “devolver hija y nieta” a la familia. Y este hecho lo considera como una gran hazaña. En Perú, por la conducta vulpina de los padres irresponsables (hombres zorros), hay muchos niños abandonados. Y el mensaje machista de esta canción, de tanto ser repetida, se internaliza; por eso, no es un simple canto; es la descripción de la triste realidad.

La palabra willka se refiere al nieto o nieta; por la rima, en español está en femenino.

En el español peruano el verbo “comer” también significa: conquistar y fornicar a la mujer. El zorro come ovejas y gallinas; el varón vulpino “come” mujeres y las arrebata de su familia como un botín.

7.4. La sabiduría consiste en distinguir el bien del mal. En el relato “Zorro, hombre y serpiente” (Atuq, runa, amaru) el zorro aparece como un ser dispuesto a ayudar al hombre ingenuo que no sabe distinguir el bien del mal.

El zorro es el autor intelectual de la muerte de la serpiente, una bestia ingrata y ruin. Y, enseña a la gente: “Compadecerse del malvado no es ser bueno; es ser tonto” (“Mana allita llakipayqa manam alli kaytsu; upa kaymi”). Por eso, ningún ser es el símbolo absoluto de la maldad.

Bibliografía

Carranza Romero, Francisco: 2000, “Madre Tierra, Padre Sol”, Computer Age, Trujillo,            Perú.

    2003, “Diccionario quechua ancashino-castellano”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.

    2006, “El mundo da vueltas”, Papel de viento. Trujillo, Perú.

    2023, “Diccionario español-quechua ancashino”, Iberoamericana Vervuert, Madrid.



sábado, 20 de mayo de 2023

PERÚ ACTUAL DE EMOCIONES CONTRASTANTES

 

PERÚ ACTUAL DE EMOCIONES CONTRASTANTES

Francisco Carranza Romero

Cuando un peruano se encuentra en el exterior se informa sobre su país gracias a los medios de comunicación; entonces, siente mucha preocupación por las noticias: inseguridad social, corrupción en todos los niveles, inestabilidad política, muertes de los que se atrevieron protestar en las provincias del sur (desde diciembre de 2022 hasta marzo de 2023), lenta investigación e impunidad para los que dispararon en nombre del orden contra los que protestaban. Además, el clima cálido con lluvias que destruyen vías y poblados. Crece la preocupación, poco a poco, porque, ¿quién no quiere lo mejor para su país?

Viviendo ya dentro del Perú también el peruano experimenta muchos y variados sentimientos contrastantes:

Alegría. Por estar cerca de la familia residente en Perú. Por saborear la deliciosa y variada comida. Además, por las frutas y tubérculos frescos, gracias a los variados microclimas y por la labor de la gente de la zona rural.

Quien no ha roto su relación con la madre naturaleza siente la emoción al contemplar y dialogar con la montaña, río y vegetal. Es el pensamiento hilozoísta del andino.

Cólera. Al conducir un vehículo en las calles de Lima se ve el poco respeto de las reglas de tránsito: Los ómnibus, combis (microbuses) y camiones no guardan sus carriles y, muchas veces, no respetan el semáforo. Los ómnibus y combis se detienen en cualquier lugar para recoger pasajeros obstaculizando el tránsito de otros vehículos que están detrás. Además, muchos colectiveros (automóviles particulares usados como taxis informales) hacen la competencia ilegal a los transportes públicos formales que sí pagan los impuestos.

Los conductores, creyéndose los dueños de las vías, recurren a las bocinas ruidosas por cualquier motivo. Si se les llama la atención, inmediatamente responden con gestos y gritos cargados de coprolalia (copro: excremento, mierda; lalia: lenguaje): carajeos, cojudeos y mentadas de madre. Una muestra de que mucha gente vive cargada de tensión y con las ganas de agredir a otros. 

Las motocicletas, ahora convertidas en transportes de entrega rápida de los pedidos, corren zigzagueando entre los carros y hasta invadiendo los carriles exclusivos para los ómnibus. Pocos motociclistas respetan las reglas de tránsito. El objetivo es avanzar lo más rápido posible.

Como muchas avenidas no tienen ciclovías, las motos, bicicletas y patinetes se suben amenazadores a las aceras. Entonces, son los peatones los que tienen que cederles el paso para no ser atropellados.

Experimentando el tráfico en las calles se puede medir el grado cultural de un pueblo.

Miedo. En la calle hay que andar en alerta constante para no ser víctima de asalto y robo. Los ciclistas y motociclistas arrebatan el celular del que camina hablando por la vereda. Las armas de fuego y las punzocortantes son las más utilizadas. Hay casos en que, si alguien se resiste al arrebato de su billetera o su celular, es herido, abaleado y hasta asesinado.

Las viviendas, aun con un vigilante en el portón, tienen el servicio de alarma.

También hay miedo a la extorsión y amenazas de los ciberdelincuentes.

Las noticias diarias de tantas personas acribilladas en las calles son atribuidas a los sicarios.

Muchos peruanos, por evadir la responsabilidad nacional, culpan sólo a los extranjeros como los causantes de todos los robos, homicidios, sicariatos, tráfico de personas, etc.

Falta de tranquilidad. Los vecinos fiesteros, especialmente los fines de semana, celebran sus reuniones con comida, licor y música a alto volumen. Por el efecto de los tragos y el ambiente emotivo hay gritos y carcajadas. Las fiestas, muchas veces, se pasan de la medianoche. Y, si alguien pide calma y menos bulla, pocas veces es escuchado; algunas veces la respuesta del fiestero es desafiante y agresiva: ¡En mi casa yo puedo hacer lo que me da la gana! ¡No sabes con quién te metes!

Aun así, como Lima es la capital del Perú, es la ciudad modelo para otras ciudades de las provincias. Por el centralismo, la capital es donde se deciden los compromisos internacionales y donde hay más ventajas: mejores oportunidades laborales y educativas, y mejores centros de salud. Las embajadas de los países extranjeros, el único aeropuerto internacional, y los más altos estamentos políticos y judiciales están aquí.

Esta exposición de la realidad no es una difamación; es una advertencia para prevenir a los peruanos y extranjeros de las sorpresas desagradables.



sábado, 25 de febrero de 2023

LOS CINCO SENTIDOS EN LA CONCEPCIÓN QUECHUA

 LOS CINCO SENTIDOS EN LA CONCEPCIÓN QUECHUA

Francisco Carranza Romero

RESUMEN

EL SER HUMANO SIGUE UN PROCESO DE REALIZACIÓN: DESCUBRIMIENTO DEL MUNDO EXTERIOR POR SUS SENTIDOS; LUEGO, SE DESCUBRE A SÍ MISMO. TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO POR LA RAZÓN. RECREACIÓN DEL MUNDO POR LA IMAGINACIÓN. EN LA LENGUA QUECHUA TAMBIÉN SE EXPRESA ESTE PROCESO.

 gusto, oído, olfato, tacto, vista

Este estudio es sobre los cinco sentidos del ser humano que se manifiestan en el léxico (denominación y connotación), enunciados populares, patología y terapia tradicional según la concepción quechua del área de Áncash.

Repetimos el principio universal: Sentimos antes de pensar. Y nuestros cinco sentidos son: vista, oído, tacto, olfato y gusto. El ser humano, por su naturaleza, tiene los órganos de los sentidos en la parte anterior del cuerpo.

Abreviaturas usadas: QI (Quechua I o Quechua Central: Áncash, Huánuco, Junín, Lima, Pasco). QII (Quechua II: otros dialectos del Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, Argentina, Chile).

CdeC (Callejón de Huaylas), CdeC (Callejón de Conchucos).

 

I. VISTA: rikana.

Enunciamos el principio quechua: Runaqam ñawpallapa purin: El ser humano camina sólo hacia adelante. Los ojos, ubicados en la parte anterior y superior del cuerpo, nos muestran el espacio cercano y lejano, los seres y los hechos que están en nuestro delante; por eso, nuestros movimientos también son hacia adelante.

Los que han nacido en las comunidades quechuas, desde la niñez escuchan la enseñanza de los mayores: Ñawpallapa purikunki. Qipapa purirqam, ayaykiwan tinkunki. Ayanta rikaqqam wañun; aypa kaqllam kawan: Camina sólo hacia adelante. Si caminas hacia atrás puedes encontrarte con tu alma. Quien ve a su alma, muere; sólo sobrevive quien tiene poder.

Este consejo es muy útil en un territorio tan accidentado como son los caminos andinos donde un tropezón o un paso en falso puede ser fatal.

La ubicación anterior de los ojos orienta la dirección de nuestra vida. Vivimos mirando hacia adelante: Desde aquí (kay) y el presente (kanan) hacia allá (washa) y el futuro (waray). Y el acto de nacer es el inicio del proceso progresivo de la vida. El pasado (experiencia vivida, lo que está detrás) sirve como una buena referencia, un acto mental regresivo muy útil; pero, al vivir, no caminamos hacia esa dirección.

 

Partes, formas, funciones y enunciados.

Ñawi: ojo. Es una palabra polisémica como en muchas lenguas.

1. Órgano de la vista. Es el faro con el que captamos el mundo exterior. Además, los ojos son los mejores espejos del alma. Ellos confirman o contradicen lo que se dice. Sin embargo, es el sentido más impreciso por abarcar mucho espacio.

2. Yema de la planta. Los tubérculos, como la papa, camote, olluco, oca y mashua tienen sus ojos o yemas por donde salen las nuevas vidas.

3. Brote de materia líquida. 3.1. De agua subterránea. Quchapa Ñawin, Quchañawin (lit. el ojo de la laguna). Es un topónimo presente en muchos lugares. 3.2. Primera espuma del caldo de carne y hueso que hierven. Se bota porque es grasosa y hasta puede contener gérmenes de enfermedades que soportan el calor. También es la espuma de la nueva chicha que fermenta.

 

Partes del ojo. El léxico ocular está presentado en orden alfabético.

Ñawi haku: córnea. Ñawi kuchun: rabillo del ojo. Ñawi muru: iris, niña del ojo. Ñawi puku: cuenco del ojo. Ñawi qara: párpado. Ñawi runtu: globo del ojo. Qichipra: ceja. Qipsha: pestaña. Wiqi: lágrima.

 

Formas del ojo. Seguimos con el orden alfabético. En algunos casos se recurre al uso del calificativo antes del nombre ñawi para evitar la confusión.

Chichpi: ojo rasgado y poco abierto (como del chino, coreano, japonés).

Chushu ñawi: ojo pequeño (menudo).

Ñawsa: ojo ciego (calificativo no ofensivo), invidente.

Papa ñawi: Ojo grande (como la papa redonda).

Pashta ñawi: ojo saltón (como que está por reventarse).

Qapra: ojo que no ve (calificativo usado como insulto).

Qiwsa ñawi: ojo torcido, ojo que mira de reojo.

Tsulla ñawi: ojo tuerto, ojo impar.

Wisku: ojo desviado, estrábico.

 

Según el tipo de mirada.

Kushi ñawi: ojo alegre y vivaz.

Llaki ñawi: ojo triste, mirada perdida.

Puklla ñawi: ojo juguetón, ojo vivaz.

Rumi ñawi: lit. ojo de piedra, mirada fría y amenazadora.

Tiktashqa ñawi: lit. ojo como la nata, ojo con mirada fija.

Tintishqa ñawi: ojo con mirada fija en algo, ojo congelado.

 

Funciones del ojo.

Rikay. Tiene tres significados:

1. Acto sensorial: ver, percibir seres y hechos.

La luz es necesaria para la visión. Atski kaptinmi ñawi rikan: El ojo ve porque hay luz. Viendo se conoce las formas, dimensiones, colores y distancias (cercanía, lejanía) de los seres; y también se constata la ausencia o presencia del peligro. Sin embargo, el invidente, por su condición, es quien desarrolla mejor otras facultades para movilizarse. Ñawsam tutapaychaw alli pusha: El ciego es un buen guía en la oscuridad.

El ser humano, cuando nace, no ve por varios días. Su visión y conocimiento tienen un proceso.

Los animales que tienen buena visión son las aves rapaces como el cóndor (kuntur), gavilán (pitsak), halcón (waman), desde lejos ven y localizan sus presas, y miden bien las distancias y el entorno.

Rikay: ver. Este verbo sirve para formar otros vocablos.

El tema verbal rika- es la base para formar nuevos verbos con la adición de los morfemas sufijales como se puede ver a continuación:

Rikapay (rika-pa-y): observar detenidamente comparando los seres y hechos. El acto de leer es también rikapay. “Cada libro que llegue a nuestras manos, toquémoslo con los ojos. Hijos y nietos nos agradecerán por tan útil contacto.” (Esteban Quiroz p. 91). Quiroz recurre a la metáfora para el acto de leer: tocar con los ojos.

Rikapakuy (rika-pa-ku-y): inspeccionar, investigar visualmente. Aruyta rikapakuq kutimushaq: Volveré a inspeccionar la labor. El resultado de los actos de rikay y rikapakuy es riqiy (conocer sensorialmente). La complementación de rikay y riqiy es musyay: conocer racionalmente. Los actos de rikay, riqiy y musyay dan el resultado yachay (saber). 

(F. Carranza: https://universoquechua.blogspot.com/2017/01/proceso-cognoscitivo-quechua.html). 

Rikaray (rika-ra-y): mirar por tiempo indefinido, vigilar.

Rikakuy (rika-ku-y): parecerse. Wamraqa yayannaw rikakun: El niño se parece a su padre.

Rikaakuy: espectar, verse. Pukllata rikaakuu: Contemplo el juego. Kananqa, ima mana allichaw rikaakuu: Ahora, en qué mala situación me veo (encuentro). Lamento del alma de un pecador difunto cuando se presenta a pedir clemencia ante la Virgen María (cuaderno de rezos de Graciano Carranza, Quitaracsa, Áncash).

Rikachakuy (rika-chaku-y): vigilar desde lo alto, divisar, columbrar (colluminare). El morfema -chaku es ponderativo. Atuqta rikachakuu: Vigilo al zorro desde lo alto.

Rikaykachay (rika-ykacha-y): merodear. ¿Imata rikaykachanki?: ¿Qué merodeas?

Rikapakay (rika-pa-ka-y): ver visiones, tener ilusión óptica. Mallaqarmi ayata rikapakaa: Veo al alma por tener hambre. Este verbo también se refiere a los fenómenos psicológicos de pareidolia (para: junto; eidolon: imagen), hierofanía (hiero: sagrado, divino; phanía: manifestación) y apofenia (apó: separar, alejar; phaínein: manifestarse, aparecer).

Ñawi: ojo. Esta palabra sirve como base para formar nuevas palabras:

Ñawinpay (ñawi-n-pa-y): recompensar a alguien por haber visto algo perdido u oculto. Qammi pikshaata tarirquyki, tsaymi ñawinpaq: Tú encontraste mi morral, por eso te recompenso,

Ñawintsay (ñawi-n-tsa-y): saborizar la comida con algo muy pequeño. Ataquwan kashkita ñawintsaa: Saborizo la comida con atago. Atago es la versión castellana del ataqu (una verdura silvestre, suave y deliciosa como la espinaca).

Ñawipay: ojear, enfermar a otro con la mirada. También se dice: ñawiy.

Ñawinnaq (ñawi-n-naq): lit. sin ojo, que no puede interpretar las grafías, iletrado. Ñawinnaq runata yanapashun: Ayudemos a la gente iletrada.

Ñawiyuq (ñawi-yuq): lit. que tiene ojo, que sabe leer, que interpreta las grafías.

 

2. Acto cognitivo: entender, comprender.

¿Rikankich?: ¿Ya ves? (¿Ya comprendes?)

Rikaami: Ya veo (Ya comprendo). 

En muchas lenguas, y no sólo en quechua, se usa este verbo como acto de comprensión.

 

3. Acto social y moral: cuidar, ver.

Illanqaykiyaq mamaykita rikashkaa: Cuidé a tu madre mientras estabas ausente (Vi a tu madre como ahora mientras estabas ausente). El morfema verbal -shka expresa el pasado trascendente (aunque es un hecho pasado se siente en el presente). 

Qaway: vigilar. Kay hirkapitam shamuqkunata qawantsik: Desde esta colina miramos a los que vienen. El topónimo Qawana (Cabana) hace referencia al lugar que sirve de mirador, atalaya, otero.

Qiwsay: mirar de reojo (con el rabillo del ojo). Qiwsaramaytsu: No me sigas mirando de reojo.

Parparyay: parpadear. Posiblemente de origen onomatopéyico.

Qipillay, qipilliy: cerrar los ojos.

Qipichyay, qipchiy: cerrar los ojos un momento, pestañear, guiñar.

 

Enunciados populares.

En los siguientes enunciados hay metáforas.

Ñawita laptay: lit. palpar el ojo, meter el dedo en el ojo, vencer. Tsayta nirqam, ñawiita laptanki: Si dices eso, me vences (lit. Si dices eso, me metes el dedo al ojo. Si dices eso, me vences. Quien ya no ve, de hecho, ya se siente vencido).

Rikarninmi sas yachakuntsik: Viendo se aprende rápido. (Uno cree más lo que ve).

Ñawipa, rinripa yachakuymi sas umaman yaykun: Lo que se aprende por el ojo y la oreja entra más rápido a la cabeza.

Qapaqllay: qam rikamaptikim nuqa rikaq: Dios mío: yo te veo porque tú me ves.

 

Colores

Son los efectos de la percepción visual de las ondas electromagnéticas. Tienen relación con otros sentidos. Además, son símbolos. A continuación, exponemos estas relaciones. 

Rojo: puka. Este color tiene varias relaciones por la experiencia de los seres humanos:

- Sensación táctil que se relaciona con el calor. El fuego candente es rojo. 

-Peligro y muerte por accidente porque se relaciona con la sangre. Es el resultado de la experiencia visual en el degüello de los animales y en las heridas y hemorragias. Por eso, soñar sangre es considerado como la premonición de peligro y muerte. Después de este sueño hay que vivir el día con mucho cuidado. A continuación, una canción sobre esta oniromancia:

Paqas puñurnin musqullarquu:

yawar mayuta tsimpallarquu.

Yawar mayuqa winchu musquy;

maypis manana tinkushuntsu.

(Anoche durmiendo he soñado: / río de sangre he pasado. / Río de sangre qué mal sueño; / quizás ya no nos encontremos). 

-Sentimiento de amor. Las mujeres, especialmente las jóvenes, usan monillos o faldas de color rojo para expresar su vitalidad y llamar la atención de los varones. 

-Símbolo comercial. Las chicherías y carnicerías exponen la banderita roja ofreciendo sus productos. Los clientes, apenas ven, ya saben de la existencia del producto. 

Azul: anqas. Se relaciona con lo fresco y frío -sensación táctil-, con la lejanía (sensación visual del cielo). 

Blanco: yuraq. Se relaciona con la luz, higiene, pureza y suavidad. 

Símbolo comercial en la región andina de Áncash: Cuando hay pan para la venta se pone una banderita blanca en un lugar visible. También indica la venta de chicha blanca de maní. 

Negro: yana. Se relaciona con la oscuridad, aspereza y seriedad. Los adultos varones y mujeres prefieren los vestidos negros u oscuros. 

Verde como el pasto: tsiqyaq. Se relaciona con la naturaleza llena de vida que da ánimo para seguir viviendo con optimismo. Es el color de los pastos y vegetales que dan la vida. Y los ecologistas lo usan como su símbolo. 

Gris: suqu. Se relaciona con la sobriedad, seriedad y moderación; pero, también implica la indeterminación. Por algo el diablo no es blanco (yuraq upay: espíritu claro) ni negro (yana upay: espíritu negro), es suqu upay > supay (espíritu gris, espíritu no realizado). (F. Carranza: https://universoquechua.blogspot.com/2017/07/el-demonio-en-los-andes.html).

 

 

Enfermedades del ojo: Ñawi nanaykuna.

“En la sierra se suma al efecto de los rayos UV, la hipoxia de la altura, la sequedad ambiental y el frío intenso en las variaciones del segmento anterior del ojo y sus anexos” (Haro “Oftalmología en la altura”, 2019, p. 53). Se refiere al oscurecimiento (melanosis), formación de placa áspera (xerosis), conjuntivitis y carnosidad (pterigión).

Ojeo: ñawiy, ñawipay. Un niño y un animal tierno (pollito, pavo, venado) se enferman por el efecto de las miradas fuertes de quienes expresan su afecto. Es la descarga incontrolada de la energía afectiva. Este mal también es conocido como mana alli ñawiwan rikay (mirar con malos ojos), ñawipay, ñawiy. Síntomas: fiebre, cefalea, náusea, vómito, diarrea, anorexia, abulia (desgano). Algunos mayores también se enferman cuando sufren vergüenza ante la sorpresiva mirada fuerte e hiriente. La cefalea por el ojeo es llamada chucaque (chukaki) que en Perú es común en el área rural donde la gente no vive en hacinamiento. 

Catarata de la vista: ñawi pukutay. Opacidad del cristalino. Es una enfermedad más propia de la vejez.

Ardor del ojo con enrojecimiento: ñawi shiqshir pukayay. La causa puede ser la bacteria y los parásitos como el pediculus oculi (ladilla del ojo). Es por la falta de higiene: manos, trapos y toallas infectadas que tienen contacto con los ojos, y las moscas comunes que tienen contacto con excremento.

Triquiasis: qipsha yaykuy. El crecimiento de la pestaña dentro del ojo. El doblamiento del párpado inferior hacia adentro (entropión) nos hace recordar estos problemas que hemos visto.

Glaucoma: quyru. Sobre la carnosidad en los ojos, el doctor Haro dice con conocimiento de causa: “El pterigión, afección ocular común en el Perú, tiene una connotación importante en la sierra, no por la gravedad de sus síntomas y signos, ni por las dificultades en su tratamiento quirúrgico, sino por la falta de atención primaria de salud ocular y la inequidad por parte del Estado en la atención de miles de pobladores de los andes, convirtiéndose en causa importante de ceguera” (Ibid. p. 84).

A mayor altura menos glaucoma; pero: “En el Perú, se calcula que el 20% de ciegos es por causa del glaucoma y se considera que igual porcentaje de la población… está en peligro de contraer esta terrible enfermedad. Por estas razones, el glaucoma debe ser detectado a tiempo” (Ibid. p. 104). Es la triste realidad social del Perú donde el paciente del área rural, para recibir cualquier atención médica, debe hacer el largo viaje a la urbe donde están localizados los centros de salud.

Oftalmia de nieve: surumpi. Irritación de los ojos por el reflejo de los rayos solares en la capa blanca y cristalina de la nieve. A mayor altitud, más radiación ultravioleta. Es un caso de la fotofobia. Cuando se camina sobre los campos cubiertos de nieve por la granizada y nevada, los mayores advierten: Surumpi tsarishunkimantaq: Cuidado que te afecte el surumpi. O, con la forma más escueta: Surumpitaq: Cuidado con el surumpi.

Lagaña o legaña: wiqti. Muchas enfermedades del ojo como la conjuntivitis y queratitis se manifiestan con la secreción de la sustancia mucosa por las comisuras de los ojos. Las causas pueden ser bacteria, hongo y virus.

 

Tratamiento de algunos males oculares. Los siguientes datos son de la etnomedicina andina.

Lavarse la cabeza con hierba santa: Lliqlliwan umata paqakuy. Es la forma de curar el quyru (glaucoma) y surumpi (oftalmia de nieve). Las hojas verdes de yerbasanta o hierba santa son sobadas en un envase que contiene un poco de agua fría y limpia. Con este líquido verde y espumoso se lava el occipucio para refrescar la cabeza y así desinflamar los ojos. La yerbasanta negra (yana lliqlli) es considerada de mayor efecto curativo.

Frotación: shuqma. Es para curar el ojeo (ñawiy o ñawipa). Hay varios procesos rituales terapéuticos:

1. Frotación con sal: kachiwan shuqma. Se soba el cuerpo del enfermo con granos de sal natural o industrial. Estos granos, aún tibios por la frotación, son quemados en el fogón donde revientan crepitando. Así se mata la causa del mal.

 

2. Frotación con huevo: runtuwan shuqma. Se soba el cuerpo del enfermo con huevo. Después de la frotación, el huevo es vertido en un hueco hecho en la tierra donde se comprueba que el contenido se ha vuelto líquido. La cáscara se quema en el fogón. El huevo de cáscara de color celeste o verde claro es considerado mejor para la curación. 

3. Frotación con flor: waytawan shuqma.  Las flores silvestres son las más recomendadas porque son más puras por no haber estado en contacto con los seres humanos. Las flores usadas en el sobe del cuerpo del paciente son dejadas lejos de la casa para que el viento aleje el mal. Los lugares preferidos para dejar estas flores son el cruce de los caminos y el morro. 

Después de los tratamientos mencionados, el paciente debe dormir para superar el mal. 

Lavarse con agua. Yakuwan mayllakuy. Cuando se trata de lagaña, se recomienda lavarse los ojos con agua limpia y fría. También, limpiarse con la mano limpia.

Información adicional para matar los parásitos del párpado: En las zonas cálidas se recurre al líquido de la maceración de las semillas molidas de la fruta chirimoya en alcohol. Pero, se debe tener mucho cuidado porque si esta sustancia entra al ojo puede causar muchos problemas. A este mal lo llaman queratopatía de la semilla de chirimoya. (D. Haro, 2019).

 

 

II. OÍDO: wiyana. El órgano que capta los sonidos es la oreja: rinri.

La palabra rinri es polisémica:

1. Órgano de la audición. Es la antena que capta los sonidos.

2. Asa. Algunos utensilios tienen asa u oreja que sirve para asirlos: olla, cántaro, taza… Esta denominación es descriptiva.

3. Fitonimia. Algunas plantas tienen las hojas que se parecen a las orejas. Otra denominación descriptiva. Ejemplos: rinri rinri o llinlli llinlli o mallqash (siempreviva. Planta de hojas carnosas que se usan como desinflamante); lluytsupa rinrin (oreja de venado. Cura la tos). 

Partes.

Rinri rapra: lit. hoja del oído, pabellón de la oreja.

Rinri uchku: lit. hueco de la oreja, oído.

Formas.

Chakcha rinri: oreja erguida.

Lapi rinri: oreja caída o doblada hacia abajo. Esto se notó más durante la época de Covid-19 por el uso continuo de la mascarrilla para evitar los contagios.

Lapla rinri: oreja grande y ancha que, por ser grande, puede colgarse. Como de algunas cabras.

Kutu rinri: lit. oreja amputada, de oreja pequeña que puede ser por defecto físico o por accidente.

Rinrisapa (rinri-sapa): orejón. Los aretes pesados también alargan el lóbulo de la oreja. Los incas tenían orejas grandes porque usaban aretes grandes y pesados para demostrar su realeza. Rinrisapa inkakuna: Incas orejones.

 

Funciones del oído.

La función principal es captar los sonidos (wiyay) del mundo exterior y del interior del cuerpo. Tiene dos significados:

1. Oír: wiyay. Acto sensorial. La existencia del sonido es necesaria para la audición. Wiyakaq kaptinmi rinri wiyan: El oído oye porque hay sonido. Gracias a esta relación física y mental el oyente puede conocer muchos datos:  tipos de sonidos, sujeto generador (naturaleza, animal, gente, objeto), procedencia y distancia. Datos útiles para la existencia.

El primer sonido que percibe la criatura humana es la voz humana; y, entre tantas voces que percibe, va identificando las voces de los que la cuidan o están más en contacto con ella.

Los animales que son famosos por tener los oídos más agudos son: ratón (ukush), rata (warkuy) y comadreja (mashallu o waywash). La comadreja, depredador de cuyes, tiene los tímpanos muy delicados; por eso, para espantarla, se toca el tambor o se revienta el cohetecillo.

2. Atender, prestar atención para interpretar los sonidos que capta. Es muy importante prestar atención para interpretar el mensaje. Sólo el necio responde y actúa sin oír el mensaje completo y sin reflexionar sobre esto. A continuación, dos principios quechuas:

Wamra kar, yashqakunata wiyar yachakuntsik. Yashqa kar, wamrakunata wiyar yachakuntsik: Siendo niños, aprendemos oyendo a los mayores. Siendo mayores, aprendemos oyendo a los niños. La vida nos enseña que debe practicarse el diálogo generacional.

Qapaq, qam wiyamaptikim; nuqa wiyaq: Dios, yo te escucho porque tú me escuchas. El ser humano está en diálogo continuo con la divinidad a través de la naturaleza o de su propio silencio reflexivo.

Wiyay: oír. Con el tema verbal wiya- se forman nuevas palabras relacionadas al oído:

Wiyapay (wiya-pa-y): escuchar un rato. Cuando alguien nos habla, hay que prestarle atención auditiva. Sin embargo, no es cortesía escuchar la conversación ajena; quien lo hace es un wiyachi; y si pasa los datos a otro, es un chismoso (musyachi). El sufijo -chi es despectivo. 

Wiyaray (wiya-ra-y): quedarse escuchando por tiempo indefinido, quedarse pensativo sin emitir la respuesta. Algunas veces, conviene tomar esta actitud hasta comprender bien lo que se escucha y luego responder con mejor criterio.

Wiyachakuy (wiya-chaku-y): escuchar atentamente. Aquí el morfema ponderativo -chaku enfatiza la atención.

Wiyapakay (wiya-pa-kay): tener la ilusión auditiva, creer que uno oye. Ahora, un diálogo:

Huk wamra paqas waqarqun: Un niño ha llorado anoche.

Kaychaw ima wamrapis kantsu: Aquí no hay ningún niño.

Tsaypunqa, wiyapakurquuchi: Entonces, posiblemente he tenido la ilusión auditiva.

Wiyaykachay (wiya-ykacha-y): escuchar hasta lo que no interesa, chismosear auditivamente.

Wiyaq wiyaq: lit. que escucha y escucha, oído muy atento, oído en alerta. Uushata taapar wiyaq wiyaq, rikchaq rikchaq waraa: Amanezco con el oído en alerta y semidespierto cuidando la oveja. Así es la dura jornada durante la majada cuando se lleva el rebaño a chacras alejadas donde el zorro y el puma atacan en la noche.

 

Tipos de sonidos: El ser humano clasifica lo que oye según sus experiencias.

Llanu wiyakaq: lit. sonido delgado, sonido agudo.

Tita wiyakaq: lit. sonido grueso, sonido grave.

Kinraylla wiyakaq: lit. sonido sólo horizontal, sonido sin cadencia ni anticadencia. Ayaqam kinrayllapa wichyan: El espíritu silba sin cadencia ni anticadencia.

Otras expresiones onomatopéyicas se refieren al ruido y describen los tipos de sonidos:

chaplala: sonido del movimiento dentro del agua.

haqraq, saqraq: sonido de la caída de objeto seco.

haqrara, saqrara: sonido del derrumbe de piedras y rocas.

lapapa: sonido de las llamas del fuego.

punruru: sonido de las piedras arrastradas por la corriente del río.

putun: sonido del cereal que revienta en el tiesto, o de la caída de un cuerpo sólido.

qash: sonido de algo que se arrastra por el piso como la hoja seca.

qawqaw: sonido del estómago vacío y hambriento.

siwsiw: sonido del viento con lluvia menuda.

shanlala: sonido metálico como de la campana.

shaqrara: sonido como de hojas secas movidas por el viento; movimiento del roedor y reptil.

tanran, tran: sonido del trueno (illapa) y arma de fuego.

waq: sonido de avalancha, huaico (wayku, waqyaa). 

 

Enunciados populares.

De insulto. Expresiones que se refieren al menor o mayor grado de sordera (hipoacusia); pero también a la actitud de desatención o rechazo del oyente.

Kullu rinri: lit. oreja de tronco, oreja que no escucha; que no quiere escuchar y no hace caso.

Rumi rinri: lit. oreja de piedra, oreja que no escucha. Es de menor uso que kullu rinri.

Upa rinri: lit. oreja tonta, oreja que no escucha. La palabra upa hace referencia a la inactividad del órgano auditivo.

Tuqruu rinri, tuqruu: oído tonto. Más se refiere a la insuficiencia auditiva. La papa que tiene vacío en su interior suena tuq cuando se la golpea; tuqruu papa no sirve para semilla, se come limpiando el interior cubierto por la sustancia podrida que huele mal.

Rinrinnaq: lit. sin oreja, que no quiere escuchar, desatento.

Mutu: sin oreja, de oreja corta.

De elogio: Alli wiyakuq: que escucha bien, que pone mucha atención auditiva, que hace caso.

Wiyachakuq (wiya-chaku-q): que escucha con mucha atención. Aquí hay dos morfemas verbales: -chaku (ponderativo), -q (participio presente).

 

Extrañas sensaciones auditivas y sus interpretaciones.

Expresan las creencias relacionadas con la oreja y la audición.

Arder la oreja: rinri achachay. Las orejas arden cuando otros hablan mal de uno.

Rinrii achachan, ¿piraq rimaykaaman?: Me arde la oreja, ¿quién estará hablando mal de mí?

 

Sonar el oído zumbando: Rinri winyay. Cuando el oído suena sumando ¡winnn! por un buen rato significa que el ánima se está separando del cuerpo. En este momento se ora para que el hayni (ánima, espíritu vital) no se vaya, y la vida continúe. La muerte es la separación definitiva del hayni o haani  del cuerpo físico (carne, hueso).

 

Enfermedad del oído: Rinri nanay.

Hipoacusia: rinri upayay. Es la pérdida de la audición, enfermedad más común del oído que puede describirse así: Afección orgánica, que puede ser unilateral (afecta a un oído) o bilateral (afecta a los dos oídos).

Momento de aparición. Prelingüística o prelocutiva (el niño nace con oído aún no activo) Runaqa upa rinri yurin: La gente nace con el oído que no funciona. Perilingüística o perilocutiva (durante los años de la adquisición del lenguaje). Poslingüística o poslocutiva (por desgaste del órgano).

Pérdida de escucha de ciertos fonemas. Pérdida de escucha de muchos fonemas (dislalia generalizada).

Causa exógena. Por enfermedad o por la introducción de algún insecto cuando se descansa en áreas rurales. Los mayores de Quitaracsa aconsejan no recostarse para descansar o dormir debajo de cierto árbol: Kaliptupa chakinchawqa manam puñunatsu: No se duerme debajo del eucalipto. Explican que hay gusanos tan pequeños que viven en los troncos de este árbol; y éstos pueden penetrar al oído y perforar el tímpano.

 

Causa endógena. La edad origina el mal. Después de los 70 años hay deterioro del órgano auditivo, más aún si se vive expuesto a los vientos fríos y cálidos. Awkispa, chakwaspa rinrin upayayta qallan: El oído del anciano y anciana comienza a ensordecerse. Por esta razón, la persona anciana se aísla y evita participar en las reuniones. Los buenos dirigentes, comprendiendo que todos podemos llegar a la sordera, antes de la sesión informan los temas a tratar; después, cuentan sobre la reunión y sobre los acuerdos tomados. Así los ancianos no se sienten aislados por su comunidad.

 

III. TACTO: yatana. La parte del cuerpo con mejor sensación táctil es la mano: maki. Esta palabra también es polisémica.

 1. La mano. La palma de la mano y las yemas de los dedos son las que tienen mejor sensibilidad táctil. Esta extremidad final del brazo sirve para palpar (laptay), tocar (yatay), coger (aptay: agarrar, asir, tomar) cualquier cosa a su alcance, acariciar, laborar, defenderse o atacar. 

2. Algo delgado que sobresale en la parte lateral. La viga lateral que sobresale en la construcción. La rama (hachapa makin, llimlla) del árbol. 

3. Abuso de la mano. Como adjetivo calificativo se refiere al uso violento de la mano en alguna actividad. Taqayqam makinwan yachatsiq: Aquel enseña con su mano (golpeando al estudiante). 

4. Fitonimia. Makimaki (Oreopanax sp, árbol de hojas grandes con bordes como los dedos). En algunos lugares es llamado ayapa makin o upaypa makin (mano del espíritu) que hace referencia al curaca injusto que fue tragado por la tierra con las manos crispadas (Carranza 2000). Su madera suave sirve para labrar vasijas y cucharas. Sus frutos negros, cuando están maduros, son muy apetecidos por los zorzales; también sirven para curar algunas enfermedades de la piel como la sarna (qaracha).

 

Partes

maki palta: la palma de la mano

maki hanan: dorso de la mano

rawkana: dedo. Y los dedos se distinguen:

    mama rawkana: lit. dedo madre, dedo pulgar.

    tuksi rawkana: lit. dedo indicador, dedo índice.

    shunqu rawkana: lit. dedo del corazón, dedo cordial.

    siwi rawkana: lit. dedo del anillo, dedo anular.

    llullu rawkana: dedo bebe, dedo meñique.

shillu: uña.

 

Funciones

Tocar, percibir táctilmente: yatay. De yatay se deriva el sustantivo yatana (tacto). Para tocar, no basta la mano, se necesita algo tocable. Timpuq yakuta yataytsu: No toques el agua hirviente. Sin embargo, el adjetivo yata también se refiere al que toca lo ajeno, ladrón.

Palpar, más relacionado con el manoseo: laptay. El ladrón (suwa) es alguien que toca y palpa lo ajeno; por eso, es también calificado como: lapta.

Agarrar, asir, atrapar: achkuy, aptay. El que arrebata o despoja lo ajeno como en la época del repartimiento: achkukuq o aptakuq.

Mantener agarrado en la mano, sostener con la mano: tsaray.

 

Tipos de sensaciones

Llampu: suave, liso / Qachqa: áspero.

Ñapu: blando / Chukru: duro, sólido.

Puncha: puntiagudo / Lutuqpi: romo. Se refiere a herramienta con punta roma.

Llauyaq: cortante, filudo / Ruqu: sin filo.

Achaq: caliente / Alaq: frío. El intermedio de caliente y frío es tibio: quñu. La temperatura se mide mejor con los dedos y con la palma de la mano.

 

Enunciados populares.

Con la palabra maki (mano):

Alli makiyuq: lit. que tiene buena mano, que hace bien la labor, que acierta con la mano. 

Makiyuq (maki-yuq): lit. que tiene mano, que toca lo que no es suyo, ladrón. Makiyuqta wasiiman yaykatsiitsu: No hago pasar a mi casa al ladrón. 

Makisapa (maki-sapa): lit. manilarga, ladrón. Como zoónimo, hace referencia al mono travieso que vive hurtando. 

Kaytaqam maki paltaatanaw riqii: Conozco esto como a la palma de mi mano. Hace referencia de que el hablante conoce la cosa o el tema con suficiencia. 

Maki rawkanamanpis paqtantsu: No alcanza ni al número de los dedos. Es la referencia a lo escaso de algo. 

Con las palabras yata, lapta.

Yatakuq, yata: que toca lo ajeno, que roba. Laptakuq, lapta: que palpa lo ajeno. Nuqaqam kikiipata yataa; hukpa kaqta yatakuutsu: Yo toco lo mío; no toco lo que es de otro. También se refiere a quien toca el cuerpo ajeno con malas intenciones.

Nuqata pipis yatamantsu: A mí nadie me toca. El hablante hace alarde de que sabe hacerse respetar.  

 

IV. OLFATO: mushkina. El órgano del olfato es la nariz: sinqa. Éste percibe el olor: mushku.

1. Nariz: sinqa. Este órgano también se encuentra en la parte delantera. Es la parte externa del órgano de la respiración.

2. Parte ancha que sobresale. En la orografía es la parte saliente del cerro en forma de nariz.

3. Olfato. Allqum alli sinqayuq: lit. El perro tiene buena nariz. El perro y la mosca tienen buen olfato. La mosca es de diferentes variedades: mosca común (pawraashu, pawranya, pawra), mosca del cadáver o mosca azul (qinrash, chiririnka -voces de origen onomatopéyico-, aya pawra -mosca del alma-).  Sobre este último insecto moscardón, José Carlos Vilcapoma dice: “En el mundo andino está asociado a la muerte, sea porque anuncia con su presencia, cuando es la del cementerio, o porque encarna el alma del difunto, cuando en el Día de los muertos regresa para degustar los manjares que en vida le apetecían” (Vilcapoma: “Insectos en metáfora cultural”, p. 12).

 

Partes 

Sinqa: Es la parte piramidal saliente.

Sinqa uchku: Cavidad nasal.

 

Funciones

1. Oler: mushkuy (CdeC), mushkiy (CdeH). Para oler se necesita la existencia del olor (mushku). Allqum alli mushkuyta yachan: El perro sabe oler bien. El perro tiene buen olfato.

Mushkuykachay (mushku-ykacha-y): olfatear, olisquear. Averiguar con el olfato.

Clases de olor

Apestoso, hediondo: asyaq (QI), asnaq (QII). Como el diablo (supay) se alegra cuando alguien pronuncia su nombre, nos referimos a él con la palabra asyaq (el apestoso); por eso, para enfrentarlo, se recurre a elementos malolientes.

 (F. Carranza: https://universoquechua.blogspot.com/2017/07/el-demonio-en-los-andes.html).

 Fragante, oloroso, aromático: mushkuq.

Que huele a gas tóxico: qusqiq.

 

Enunciados didácticos

Waytata, shumaq kaptinpis, manam mushkunatsu: No se huele la flor por bella que ésta sea.

Los insectos ponen sus huevos en las flores; por eso, quien la aspira para sentir su fragancia puede inhalar esos invisibles huevos. 

Sinqannaq: lit. sin nariz, vergonzoso. 

Puqru sinqapuraqa manam churakayannantsu: Entre mocosos no deben casarse.

 

Enfermedades

Las enfermedades de la vía respiratoria se manifiestan por la presencia del moco en las fosas nasales. El moco en poca cantidad: pisqa; en gran cantidad: puqru.

El ser humano de menor edad es llamado: puqru sinqa; porque aún no sabe limpiarse bien la nariz. En Perú, para referirse al menor, se dice “mocoso”.

Los mayores avisan y amonestan a los menores:

Sinyakuy: Suénate la nariz.

Sinqaykita pitsakuy: Límpiate la nariz. 

 

V. GUSTO: mishki (QI), miski (QII).

El órgano sensor del gusto es la lengua (qallu) que, gracias a la saliva (tuqay), nos informa del sabor que está dentro de la boca. El gusto es una sensación individual que gradúa lo delicioso y lo no delicioso; por algo los latinos decían: De gustibus non disputandum: Sobre los gustos no hay que disputar. Sin embargo, “…el buen gusto no es otra cosa que la facultad de juzgar lo que agrada o desagrada al mayor número” (Rousseau, p. 342).

Los movimientos de esta masa muscular y sus contactos con otras áreas internas de la boca también producen los sonidos precisos para nuestra comunicación oral. En quechua, al referirnos al idioma, decimos: shimi (QI), simi (QII) que también significan boca. En español la palabra lengua también se refiere al órgano del gusto y de la fonación, y al idioma o lengua.

 

Sensaciones gustativas.

Son las reacciones de las partes internas de la boca (lengua, encías, cara interior de la cara) cuando recibe sustancias.

Soso: qamya. Qamya apita mikurpis; qamya runata munaatsu: Aunque coma la mazamorra sosa; no me gusta la gente sosa.

De sabor moderado (ni muy salado ni muy dulce): llampa. Puchqalliwan karqa, llampa mikuyllata mikuy: Si estás con la vinagrera, come sólo comida de sabor moderado.

Salado: anqa, kachisapa.

Amargo: ayaq. Kay hachapa murun ayan: El fruto de este árbol es amargo.

Astringente: patku. Como los frutos no maduros del plátano y mango.

Ácido, muy salado: puchqu. Es la raíz del verbo puchquy (acidificarse, avinagrarse). Achaq papa pichuta pituyraqtsu, puchqunqam: Todavía no envuelvas el picante de papa caliente, puede acidificarse.

Dulce: mishki (QI), miski (QII). Allaapa mishkita mikurmi kiru nanaywan kanki: Estás enfermo de diente porque comes mucho dulce. También tiene otros significados:

Agradable, que gusta. Mikuyniki mishki kanaq: Tu comida había sido deliciosa.

Esta palabra no es sólo la sensación de la boca; también se refiere a otras apreciaciones metagustativas como en los siguientes enunciados:

Mishki shimi (miski simi): lit. de boca dulce, adulón.

Mishki puñuy (Miski puñuy): lit. dulce sueño, acto de dormir plácidamente.

Mishki taki (miski taki): lit. música dulce, música agradable.

Entomonimia. Mishki wachaq: lit. que pare dulce, abeja.

Picante: utsuq. La planta cuyo fruto picante saboriza la comida es utsu (QI), uchu (QII).

 

Objetos que dan sabor

kachi: sal. suqu kachi: sal gris.

mishki: dulce, azúcar.

utsu, uchu: ají. Puka utsu: ají rojo; qarwa utsu: ají amarillo; arway utsu: ají morado.

La sal y el ají son ingredientes infaltables en el sebiche y en la gastronomía andina. En el mito fundacional incaico los nombres de dos personajes se refieren a estos dos saborizantes: Ayar Kachi, Ayar Uchu.

 

Enunciados populares

Mishkipaanakuy: lit. endulzarse recíprocamente, caerse bien, estimarse, tener buena empatía recíproca. Alli runakunaqam riqinakunqantsik patsapita mishkipaanakuntsik: Las personas buenas nos caemos bien desde el momento que nos conocemos.

Mishki shimi: de boca dulce, empalagoso, zalamero, piquito de oro.

 

VI. RELACIÓN ENTRE LOS SENTIDOS

Nuestras expresiones lingüísticas indican las relaciones sinestésicas de los sentidos gracias a nuestra experiencia e imaginación. 

Viendo la comida: la saboreamos, la olemos, sentimos su temperatura y su aspereza o suavidad. 

Viendo un instrumento musical o una partitura: oímos la música con su ritmo. 

Viendo un nevado: sentimos frío y hasta la fatiga para acceder allá. 

Leyendo silenciosamente un poema: gozamos de su polifonía y ritmo. “Cierto, la lectura del poema es una operación particular: oímos mentalmente lo que vemos. No importa: la poesía nos entra por los ojos, no por las orejas.” (O. Paz, p. 278). 

Oyendo la música: vemos, mentalmente, a los intérpretes y hasta a los danzantes.

Por eso, los andinos hilozoístas dialogan con el cerro, planta, viento, nube y agua.

 

VII. CONSIDERACIONES FINALES 

1. Como nuestros sentidos se encuentran en nuestra parte delantera, nuestro concepto de la vida también tiene esa dirección. Desde nuestro presente miramos el pasado y el futuro. 

2. Gracias a la vista apreciamos la forma del objeto que está a nuestro alcance; así desarrollamos la valoración estética según nuestro entorno cultural. Lo bello es algo que nos agrada por la armonía de la dimensión, color y realización. Shumaq (QI), sumaq (QII) expresan esa cualidad de lo bello. Lo opuesto, feo, es mana shumaq o mana sumaq.

 El niño, cuando ve el mundo exterior llega a la verdad por la vista, cree lo que ve. Y en este proceso participan también otros sentidos. El adulto llega a la verdad por sus sentidos, la razón, imaginación e intuición.

3. “Muchos hispanoamericanos escolarizados consideran lo indígena americano como algo extraño. Ergo, los indígenas americanos también se sienten como extranjeros en sus propios países. Necesitamos el diálogo franco y horizontal entre los pueblos. Y más allá del diálogo interhumano, necesitamos también el diálogo con la madre naturaleza”. 

Carranza: https://universoquechua.blogspot.com/2019/11/el-mundo-de-los-espiritus-y-muertos-en.html

Derribemos los muros de prejuicios que obstruyen el diálogo. Aceptémonos y abracémonos fraternalmente con amor. Amar es ir al encuentro del otro. “La poesía: búsqueda de los otros, descubrimiento de la otredad.” (O. Paz, p. 261).

4. Ojalá que este escrito sirva a los médicos para que expliquen los cuidados y males de los sentidos a los pacientes en su propia lengua evitando los tecnolectos derivados del griego y latín que, ni los hispanohablantes comunes, los comprenden bien. 

 

BIBLIOGRAFÍA

Carranza Romero, Francisco: 2000 “Madre tierra, padre sol”. Computer Age, Trujillo, Perú.    

    https://universoquechua.blogspot.com/2017/01/proceso-cognoscitivo-quechua.html

    https://universoquechua.blogspot.com/2017/07/el-demonio-en-los-andes.html

   https://universoquechua.blogspot.com/2019/11/el-mundo-de-los-espiritus-y-muertos-en.

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Haro Haro, Daniel Enrique: 2008 “Para una historia de la oftalmología en el Perú”. Lima, 

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Paz, Octavio: 1986 “El arco y la lira”. México, D. F. Fondo de Cultura Económica.

Quiroz Cisneros, Esteban: 20018 “Pizarra de aire” (3ra edición). Lima, Lluvia Editores.

Rousseau, Juan Jacobo: 2007, “Emilio o de la educación”. México, Edit. Porrúa.

Vilcapoma, José Carlos: 2010, “Insectos en metáfora cultural”. Lima, Asamblea Nacional de

    Rectores.